<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573</id><updated>2012-03-03T00:57:24.960-03:00</updated><title type='text'>el BLOG de helios</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>194</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-3523297160282679189</id><published>2012-03-03T00:21:00.002-03:00</published><updated>2012-03-03T00:57:24.968-03:00</updated><title type='text'>MIRTA NAROSKY</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;Entrevistada por Helios Buira&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;HELIOS BUIRA: -Mirta. Contale a los lectores de Arte y Letras cómo es que llegaste a la muestra en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires, que en otras revista he difundido con verdadero placer, dado el significado que tiene tu obra en mi visión estética del mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MIRTA NAROSKY: -Responderé también a boca de jarro. Me disculpo por los posibles errores o imprecisiones que pudiera cometer. Llego al Borges por invitación. Esta es la única forma en que expongo. No adhiero con pagar espacios. No me da satisfacción exponer de ese modo. Así que me dio mucho placer hacerlo. Y gracias por valorizar mi obra . &lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: -¿Tus inicios?&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;MN: - &lt;/span&gt;Nací en una casa de Adrogué con pavos reales. Asistían grandes personajes del Arte y la ciencia. Era un sitio de reunión de intelectuales y hasta algunos artistas tomaban como tema de representación el patio andaluz de mi residencia. Me impactaba la filosofía de vida de estas personas. El cuestionar y analizar el mundo desde tan personal óptica. Esto signó mi elección. Allí conocí a Berni, Bruzzone, Soldi, Horacio March, Del Prete, etc.&lt;br /&gt;Luego estudié En la Facultad de Bellas Artes de La Plata las carreras de Profesorado y Licenciatura en Artes Plásticas. Y de allí en más no me detuve.&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: -¿Cuando pensaste o sentiste el “Ahora soy una pintora”&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MN: -No fue fácil para mi. Mi familia me apoyaba y durante un tiempo no tenía claridad si era verdaderamente mi deseo profundo. Pero allí por los 80 y pico, recuerdo que comenzaron a brotar imágenes y sentí un placer verdaderamente profundo. Entonces supe que era mi camino.&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: -¿Cuál es la diferencia al decir: Pintora y decir Artista?&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MN: - Pintora es el oficio. Hay muchos pintores y no tantos artistas. Muchas veces cuando se habla de artista se considera la calidad de su obra, de ahí que suene petulante decir: yo soy artista. Pero yo me siento profundamente artista y no me refiero a que mi obra es brillante. Creo que artista es mucho más que un oficio, una impecable realización, considero que es una forma de ver el mundo, una capacidad de objetivar la realidad, tomar distancia, sostener una ética y defender la estética. En realidad es una forma de vida diferente.&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: - Referentes, o quiénes de alguna manera, te han marcado rumbo.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MN: -Supongo que muchos me han ayudado a encontrar el rumbo. No he decidido seguir a nadie, pero nadie está exento de influencias. Personalmente creo que me influenció más la posición de ciertos artistas en la vida que su propuesta estética. Son muchos los paradigmas, pero podría nombrar algunos: Goya, Van Gogh, Bacon, Berni, Raquel Corner, los muralistas mejicanos, etc.&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: - Cuentan las leyendas que hay artistas que corrigen constantemente sus obras. Incluso, algunos, después de haberlas expuesto. ¿Hay algo de esta actitud con tu obra? ¿Reformulás la composición o plantás, te metés dentro y la terminás?&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MN: -Generalmente la termino. Si no me gusta la tapo. Pero soy de esas personas que no reniegan de su pasado tanto en la vida como en el Arte. Creo que la obra vieja representa un momento de la vida y vale por ello. El ayer apuntala al hoy. Si una obra de otra época tiene menos oficio que una actual no importa. A veces me fascinan obras viejas. Además no me alcanzan las manos para las miles de obras que tengo por hacer, me esperan cientos de telas y papeles en blanco, no retrocedo. Me obsesiono en la obra actual. Puedo repintarla varias veces hasta que quede como deseo, pro luego la dejo ir y miro hacia delante.&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: - Sé que hay mucha obra realizada, que producís constantemente. ¿Cuál es el estilo de trabajo?&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MN: -No tengo estilo de trabajo. Soy caótica, voraz. Como produzco mucho creen que soy metódica, pero no: soy compulsiva. Carezco de método. Sólo pinto siempre. Voy al dibujo y luego a la pintura, al gran formato y luego al pequeño. Necesito trabajar para mantener mi equilibrio mental y emocional. Eso es todo. Referido a la propuesta estética por supuesto que tengo estilo que no busco, sólo viene a mi….pero creo que no se trata de eso la pregunta ¿no?.&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: - Hay artistas que trabajan por encargo para algunas galerías, incluso, firmando un contrato. ¿Qué pensás sobre esta relación Artista-Galería, Galería-Artista?&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MN: - No juzgo a los demás. Cada uno hace lo que puede. Yo no acepto condicionamientos. Escogí el Arte para ser libre. Si existiera ese contrato lo firmaría, pero no he tenido la suerte de que un galerista me ofreciera hacer lo que yo deseo. No me vendría mal. El tema económico apremia muchas veces. Pero entre que me falte dinero o el oxígeno,,,,prefiero que me falte dinero.&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: -Hay etiquetas. Rótulos. En distintas épocas del arte ¿Qué pensás?&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MN: - Los rótulos son de los teóricos. Los artistas no nos ocupamos de eso. Ese es su oficio. Nosotros simplemente trabajamos. Creo que si luego de nuestra desaparición física quedamos en alguna parte, me voy a reir mucho &amp;nbsp;si tratan de clasificarme. Ni yo puedo hacerlo, imaginate!!!. Me creo inclasificable y creo que todos los artistas lo somos. Pero me suena divertido que se ocupen de intentar hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: - ¿Te embanderás en alguna corriente artística?&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MN: -No soy de embanderarme en nada: ni religión, ni partido político. Pero podría decir que hay en trayecto elementos surrealistas, metafísicos, expresionistas, en mi serie “Espacios virtuales” hay una visión posmoderna y conceptual (aunque no muchos lo acepten porque se trata de pintura), etc. Y creo que mi obra posee un poco de todo eso. Es difícil determinar en el Arte actual una vanguardia. Se podría decir que somos eclécticos.&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: -Mujeres del mundo del arte que sean de tu agrado.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MN: - El mundo del Arte es muy vasto y voy a ser injusta al nombrar unas pocas. Pero me atraen mucho escritoras como: Anaís Nin y actuales como Rosa Montero, Isable Allende y Angeles Mastreta, Entre las plásticas: Camile Clodellle, Raquel Forner y Lola Mora. Son la que me aparecen en la mente en este momento, pero hay cientos.&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: -Habíamos dicho, cierta vez, “Entre el Amor y el Horror”. Esta muestra en el Borges, lleva por título: “Estados del Alma” Seguís manifestando con tu obra, esa pugna de los opuestos.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MN: -Si, claro. Tal vez ahora más focalizado al espíritu del ser humano. Creo que el Mundo es demasiado cruel. No encuentro colores ni iconografía adecuada para representarlo. Me conformo con mostrar al individuo que sufre, se adapta, se pregunta….El mundo duele demasiado y las personas llevan impresos en el cuerpo y el alma al mundo. Me alcanza con representarnos.&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: -Ante esta realidad trágica del mundo: ¿Crees que el artista va hacia un arte de lucha, un arte político?&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MN -No. El artista hace Arte. Expresa con su sensibilidad lo que ve y siente. Luego los demás, los etiquetadores, pueden leer la obra como política.&lt;br /&gt;Tengo una anécdota de la infancia: Cuando tenía 14 años y era poeta (hoy escribo más esporádicamente) un periodista de La Nación me preguntó, en relación a mi poema “En Vietnam” si yo era comunista. Entonces le respondí: No se lo que es el comunismo, pero si Ud. Me explica tal vez lo sea.&lt;br /&gt;Por otra parte hay pintores que se conectan con la “realidad” en su obra y quienes no. Es largo el debate no lo crees?&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: -Suelo hablar de tu compromiso. Con el hombre y con la obra que realizás. ¿Hacia dónde vas?&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MN: -No sé a dónde voy. Como mucho puedo decir de dónde vengo. Mi compromiso es con la ética y la estética.. Históricamente seguí una línea. No intencionalmente. Resultó así. Lo que pienso y lo que sento siempre aparecieron en mi obra. No sé donde voy, pero no creo que me salga demasiado del camino. Sé que no voy a cambiar al mundo. Mi intención es &amp;nbsp;dejar algo. Y si no lo logro al menos le di sentido a mi vida.&lt;br /&gt;Gracias por valorizar mi trabajo, ayuda a no sentirse tan sola remando contra molinos de vento.&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: Bien, Mirta, para finalizar, me agradaría escuchar una reflexión de tu parte acerca de la muestra en el Borges y de las expectativas que tenías con respecto a ella.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MN: -La muestra del Borges fue muy hermosa. Recibí muchos halagos, abrazos, llantos, gente que me recuerda y sigue. Muchas cosas que acarician el ego y estimulan. Pero ya pasó. Miro a la próxima y la próxima y la próxima…..Por otra parte trato de hacer las cosas sin expectativas para no frustrarme. Me satisface lo que ocurre porque no espero.&lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;HB: - Muchas gracias&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;MN: -Gracias a vos Helios. Si no fuera por la &amp;nbsp;profundidad de tus preguntas, no hubiera llegado a estas reflexiones. Y gracias también por tu compañía en la existencia. Un abrazo. Lanarosky&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-A8EeqE9_qmc/T1GN54pF2jI/AAAAAAAAA8U/SQcvA3asly0/s1600/narosky1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://4.bp.blogspot.com/-A8EeqE9_qmc/T1GN54pF2jI/AAAAAAAAA8U/SQcvA3asly0/s400/narosky1.jpg" width="392" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-iXZMWHbVPpU/T1GN86fE0gI/AAAAAAAAA8c/-xKb1efj1Es/s1600/artemirtanarosky01.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="267" src="http://2.bp.blogspot.com/-iXZMWHbVPpU/T1GN86fE0gI/AAAAAAAAA8c/-xKb1efj1Es/s400/artemirtanarosky01.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;-------------------------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-3523297160282679189?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/3523297160282679189/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/03/mirta-narosky.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/3523297160282679189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/3523297160282679189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/03/mirta-narosky.html' title='MIRTA NAROSKY'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-A8EeqE9_qmc/T1GN54pF2jI/AAAAAAAAA8U/SQcvA3asly0/s72-c/narosky1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-8472826849160895319</id><published>2012-03-02T17:11:00.001-03:00</published><updated>2012-03-02T17:13:03.333-03:00</updated><title type='text'>PIOTR KROPOTKIN</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;El apoyo mutuo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Prólogo&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: ARIAL;"&gt;Mis investigaciones sobre la ayuda mutua entre los animales y entre los hombres se imprimieron por vez primera en la revista inglesa Nineteenth Century. Los dos primeros capítulos sobre la: sociabilidad en los animales y sobre la fuerza adquirida por las especies sociables en la lucha por la existencia, eran respuesta al artículo desconocido fisiólogo y darwinista Huxley, aparecido enNineteenth Century en febrero de 1888 -"La lucha por la existencia: un programas en donde se pintaba la vida de los animales como una lucha desesperada de uno contra todos. Después de la: aparición de mis dos artículos, donde refuté esa opinión, el editor de la revista, James Knowies, expresando mucha simpatía hacia mi trabajo, y rogándome que lo continuara, observó: "Es indudable que usted ha demostrado su posición en cuanto a los animales, pero ¿cuál es su posición con respecto al hombre primitivo?"&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: ARIAL; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.arteyletras.com/kropotkin01.htm"&gt;Clic aquí, para leer el texto completo en Arte y Letras&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-------------------------------------------------------------------------------------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-8472826849160895319?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/8472826849160895319/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/03/piotr-kropotkin.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/8472826849160895319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/8472826849160895319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/03/piotr-kropotkin.html' title='PIOTR KROPOTKIN'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-3651421981164872613</id><published>2012-03-02T13:03:00.004-03:00</published><updated>2012-03-02T16:38:06.177-03:00</updated><title type='text'>WALTER BENJAMIN</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;Una Imagen de Proust&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Para leer el texto completo, &amp;nbsp;&lt;a href="http://www.arteyletras.com/walterbenjamin07.htm"&gt;&lt;b&gt;CLIC AQUÍ &amp;gt;&amp;gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;I&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los trece volúmenes de A la Recherche du Temps Perdu, de Marcel Proust, son el resultado de una síntesis inconstruible, en la que la sumersión del místico, el arte del prosista, el brío del satírico, el saber del erudito y la timidez del monómano componen una obra autobiográfica. Se ha dicho, con razón, que todas las grandes obras de la literatura fundan un género o lo deshacen, esto es que son casos especiales. Entre ellos es éste uno de los más inaprehensibles. Comenzando por la construcción, que expone a la vez creación, trabajo de memorias y comentario, hasta la sintaxis de sus frases sin riberas (Nilo del lenguaje que penetra, para fructificarlas, en las anchuras de la verdad), todo está fuera de las normas. El primer conocimiento, que enriquece a quien considera este importante caso de la creación literaria, es que representa el logro más grande de los últimos decenios. Y las condiciones que están a su base son insanas en grado sumo. Una dolencia rara, una riqueza poco común y una predisposición anormal. No todo es un modelo en esta vida, pero sí que todo es ejemplar. A la sobresaliente ejecutoria literaria de nuestros días le señala su lugar en el corazón de lo imposible, en el centro, a la vez que en el punto de equilibrio, de todos los peligros; caracteriza además a esa gran realización de la "obra de una vida" como última y por mucho tiempo. La imagen de Proust es la suprema expresión fisiognómica que ha podido adquirir la discrepancia irreteniblemente creciente entre vida y poesía. Esta es la moral que justifica el intento de conjurar dicha imagen.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="text-align: justify;"&gt;------------------------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-3651421981164872613?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/3651421981164872613/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/03/walter-benjamin.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/3651421981164872613'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/3651421981164872613'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/03/walter-benjamin.html' title='WALTER BENJAMIN'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-650175797889207231</id><published>2012-03-01T16:28:00.000-03:00</published><updated>2012-03-01T16:30:46.170-03:00</updated><title type='text'>LA REALIDAD</title><content type='html'>&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;&lt;b&gt;Por Helios Buira&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;¿Qué es lo real?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;¿Lo que el Rey dice que es?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;¿El mundo que nos rodea? O somos nosotros, inmersos en ese mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Tal vez, el mundo de objetos que hemos creado. Entonces, la realidad son los edificios, los automóviles, las zapatillas, los relojes, la escoba, el trapo de piso, los preservativos, las pastillas para dormir, la cocaína, el vino, el televisor, la corbata, el peine, los ruleros, el celular, la computadora y todo lo que se nos ocurra mencionar respecto de lo hecho por los humanos sobre el planeta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Escribo a mediatarde. A través de la ventana puedo ver al vecino que vive en la casa situada frente a la que habito, limpiar la zanja por la cual correo el agua los días de lluvia –la calle es de tierra-, tira ramas secas restos de una poda que seguramente luego quemará; observo que acaricia al perrito que no deja de juguetear mientras él continúa con la limpieza; ahora sale de la casa la esposa, empujando un cochecito en el cual se encuentra su bebé, de apenas un año de edad, porque el día soleado ha mejorado la temperatura que por este tiempo ha sido muy, pero muy baja y el frío se hizo sentir crudamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;También los pájaros van y vienen picoteando aquí y allá, buscando el alimento que llevarán al nido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Lo demás, es silencio. Una tarde silenciosa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Aquí, en mi lugar de trabajo, Brahms me acompaña de la mejor manera, mientras esto escribo. Esta realidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Entonces... ¿hay otras realidades? O la realidad es una sola, que abarca el Todo. O el Todo, es el que incluye a la realidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Suena el teléfono, atiendo. Equivocado. La persona que llamó, marcó mal el número, me pidió disculpas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Y dentro de esta toda realidad, una realidad más: mientras escribía lo que veo a través de la ventana, o sea al joven que limpia la zanja frente a su casa, un olor extraño apareció en el ambiente, mezclado al olor del sahumerio; no me llamó la atención, no le di importancia, hasta que sí, supe de qué se trataba: ¡Se estaba quemando la pava que puse al fuego, con agua, para luego tomar unos dulces mates! Claro, tan enfrascado cavilando acerca de la realidad, y ésta, me sacudió el cuerpo para que me diese cuenta o al menos me dedicara a suponer que de la realidad no se habla, sino que, se vive en ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Pero... ¿Y todo lo que otros hombres pensaron durante milenios acerca de la realidad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;El hombre y su circunstancia, dijo Ortega. ¿Hace la circunstancia al hombre, o éste crea la circunstancia? ¿O la circunstancia hace al hombre y luego, a raíz de ello, el hombre crea una nueva circunstancia y así por los siglos de los siglos? –Amén-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Suelo pensar, en ciertos momentos que, a veces, oír las reflexiones de un vecino, me llevan a conclusiones de extrema hondura. Él habla de sí, de él mismo, de sus experiencias, de su vida, de su existencia. En cambio, muchos eruditos, a los que suelo leer, hablan&amp;nbsp;&lt;i&gt;acerca&lt;/i&gt;&amp;nbsp;de... y este acercade, me aleja del sentimiento que albergo hacia el ser humano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Siempre, aprendo algo de lo que dicen mis vecinos, porque ellos solamente dicen lo que hacen. Digamos, está comprobado en el hacer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Realidad absoluta. Hecho concreto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;¿Qué es el hombre sino lo que hace?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Y lo que hace, es eso que es. No habla del amor. Ama. No habla de religión: cree en su dios. No habla de sus hijos: los cría, trabaja para que nada les falte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Y luego, está el hecho de los que piensan al hombre. Escriben acerca de él y su circunstancia, o se preguntan ¿Qué es el hombre? O dejan testimonio sobre el Ser y el Tiempo, o entre el Ser y la Nada, que también son hechos. Tangibles cuando uno toma un libro, lo abre, y en un párrafo, Hölderlin nos dice: “Puesto que existimos como lenguaje y podemos oírnos los unos a los otros”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Ahora se está nublando, avanzan nubes que tal vez cubran lo que llamamos cielo, seguramente bajará la temperatura y nuevamente las estufas se encenderán en muchas casas, los hornos de las cocinas, como para mitigar la inclemencia temporal. Y los que prenderán sus braseros, los que quemarán leña, los que tratarán como sea, de conseguir un poco de calor para el abrigo. Y, como ha sucedido más de una vez, están los que morirán por causa del monóxido de carbono que obrará como veneno, porque no tienen estufas, ni gas, ni nada de lo que tienen otros, en otras realidades. Sólo tienen ese brasero portador de muerte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Y el hambre, que quita las calorías del cuerpo, que mata neuronas, que no deja pensar, no deja caminar, quita todas las ganas posibles que alguien pueda tener como para conseguir su propio sustento, su propio alimento. La realidad más horrenda, la más perversa de las realidades. Claro, realidad de los que la padecen, porque para quienes con sus planes económicos, con sus ansias de más y más poder económico, se quedan con el mayor porcentaje de la Renta Mundial, la realidad es otra. Éstos, ven únicamente su “propio” mundo. El mundo de lo que llaman y defienden hasta con las armas más sofisticadas “su propiedad privada”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Ahora puedo ver, desde este lugar, sentado ante la PC, la planta de Lavanda que vive en el jardín y cómo, un Colibrí, picotea seguramente buscando el néctar para su alimento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Mientras este diminuto, pequeñísimo, ágil, velocísimo colibrí picotea las flores de lavanda... ¿Qué está pasando en el mundo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;¿Qué realidad, acontece? ¿La de quién, la de quiénes?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;O está acaeciendo una sola y única realidad.&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;--------------------------------------------------------------&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-650175797889207231?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/650175797889207231/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/03/la-realidad.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/650175797889207231'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/650175797889207231'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/03/la-realidad.html' title='LA REALIDAD'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-1296125540981413507</id><published>2012-02-29T16:21:00.001-03:00</published><updated>2012-02-29T16:23:48.293-03:00</updated><title type='text'>MARIO BENEDETTI</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;Corazonada&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Apreté dos veces el timbre y en seguida supe que me iba a quedar. Heredé de mi padre, que en paz descanse, estas corazonadas. La puerta tenía un gran barrote de bronce y pensé que iba a ser bravo sacarle lustre. Después abrieron y me atendió la ex, la que se iba. Tenía cara de caballo y cofia y delantal. "Vengo por el aviso", dije. "Ya lo sé", gruñó ella y me dejó en el zaguán, mirando las baldosas. Estudié las paredes y los zócalos, la araña de ocho bombitas y una especie de cancel.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Después vino la señora, impresionante. Sonrió como una Virgen, pero sólo como. "Buenos días." "¿Su nombre?" "Celia." "¿Celia qué?" "Celia Ramos." Me barrió de una mirada. La pipeta. "¿Referencias?" Dije tartamudeando la primera estrofa: "Familia Suárez, Maldonado 1346, teléfono 90948. Familia Borrello, Gabriel Pereira 3252, teléfono 413723. Escribano Perrone, Larraíaga 3362, sin teléfono." Ningún gesto. "¿Motivos del cese?" Segunda estrofa, más tranquila: "En el primer caso, mala comida. En el segundo, el hijo mayor. En el tercero, trabajo de mula." "Aquí", dijo ella, "hay bastante que hacer". "Me lo imagino." " Pero hay otra muchacha, y además mi hija y yo ayudamos. " "Sí, señora." Me estudió de nuevo. Por primera vez me di cuenta que de tanto en tanto parpadeo. "¿Edad?" "Diecinueve." "¿Tenés novio?" "Tenía." Subió las cejas. Aclaré por las dudas: "Un atrevido. Nos peleamos por eso." La Vieja sonrió sin entregarse. "Así me gusta. Quiero mucho juicio. Tengo un hijo mozo, así que nada de sonrisitas ni de mover el trasero." Mucho juicio, mi especialidad. Sí, señora. "En casa y fuera de casa. No tolero porquerías. Y nada de hijos naturales, ¿estamos?" "Sí, señora." ¡Ula Marula! Después de los tres primeros días me resigné a soportarla. Con todo, bastaba una miradita de sus ojos saltones para que se me pusieran los nervios de punta. Es que la vieja parecía verle a una hasta el hígado. No así la hija, Estercita, veinticuatro años, una pituca de ocai y rumi que me trataba como a otro mueble y estaba muy poco en la casa. Y menos todavía el patrón, don Celso, un bagre con lentes, más callado que el cine mudo, con cara de malandra y ropas de Yriart, a quien alguna vez encontré mirándome los senos por encima de&lt;i&gt;Acción&lt;/i&gt;. En cambio el joven Tito, de veinte, no precisaba la excusa del diario para investigarme como cosa suya. Juro que obedecí a la Señora en eso de no mover el trasero con malas intenciones. Reconozco que el mío ha andado un poco dislocado, pero la verdad es que se mueve de moto propia. Me han dicho que en Buenos Aires hay un doctor japonés que arregla eso, pero mientras tanto no es posible sofocar mi naturaleza. O sea que el muchacho se impresionó. Primero se le iban los ojos, después me atropellaba en el corredor del fondo. De modo que por obediencia a la Señora, y también, no voy a negarlo, pormigo misma, lo tuve que frenar unas diecisiete veces, pero cuidándome de no parecer demasiado asquerosa. Yo me entiendo. En cuanto al trabajo, la gran siete. "Hay otra muchacha" había dicho la Vieja. Es decir, había. A mediados de mes ya estaba solita para todo rubro. "Yo y mi hija ayudamos", había agregado. A ensuciar los platos, cómo no. A quién va a ayudar la vieja, vamos, con esa bruta panza de tres papadas y esa metida con los episodios. Que a mí me gustase Isolina o la Burgueño, vaya y pase y ni así, pero que a ella, que se las tira de avispada y lee Selecciones y Lifenespañol, no me lo explico ni me lo explicaré. A quién va a ayudar la niña Estercita, que se pasa reventándose los granos, jugando al tenis en Carrasco y desparramando fichas en el Parque Hotel. Yo salgo a mi padre en las corazonadas, de modo que cuando el tres de junio (fue San Cono bendito) cayó en mis manos esa foto en que Estercita se está bañando en cueros con el menor de los Gómez Taibo en no sé qué arroyo ni a mí qué me importa, en seguida la guardé porque nunca se sabe. ¡A quién van ayudar! Todo el trabajo para mí y aguantate piola. ¿Qué tiene entonces de raro que cuando Tito (el joven Tito, bah) se puso de ojos vidriosos y cada día más ligero de manos, yo le haya aplicado el sosegate y que habláramos claro? Le dije con todas las letras que yo con ésas no iba, que el único tesoro que tenemos los pobres es la honradez y basta. Él se rió muy canchero y había empezado a decirme: "Ya verás, putita", cuando apareció la señora y nos miró como a cadáveres. El idiota bajó los ojos y mutis por el foro. La Vieja puso entonces cara de al fin solos y me encajó bruta trompada en la oreja, en tanto que me trataba de comunista y de ramera. Yo le dije: "Usted a mí no me pega, ¿sabe?" y allí nomás demostró lo contrario. Peor para ella. Fue ese segundo golpe el que cambió mi vida. Me callé la boca pero se la guardé. A la noche le dije que a fin de mes me iba. Estábamos a veintitrés y yo precisaba como el pan esos siete días. Sabía que don Celso tenía guardado un papel gris en el cajón del medio de su escritorio. Yo lo había leído, porque nunca se sabe. El veintiocho a las dos de la tarde, sólo quedamos en la casa la niña Estercita y yo. Ella se fue a sestear y yo a buscar el papel gris. Era una carta de un tal Urquiza en la que le decía a mi patrón frases como ésta: "Xx xxx x xx xxxx xxx xx xxxxx".&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;La guardé en el mismo sobre que la foto y el treinta me fui a una pensión decente y barata de la calle Washington. A nadie le di mis señas, pero a un amigo de Tito no pude negárselas. La espera duró tres días. Tito apareció una noche y yo lo recibí delante de doña Cata, que desde hace unos años dirige la pensión. Él se disculpó, trajo bombones y pidió autorización para volver. No se la di. En lo que estuve bien porque desde entonces no faltó una noche. Fuimos a menudo al cine y hasta me quiso arrastrar al Parque, pero yo le apliqué el tratamiento del pudor. Una tarde quiso averiguar directamente qué era lo que yo pretendía. Allí tuve una corazonada: "No pretendo nada, porque lo que yo querría no puedo pretenderlo".&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Como ésta era la primera cosa amable que oía de mis labios se conmovió bastante, lo suficiente para meter la pata. "¿Por qué?", dijo a gritos, "si ése es el motivo, te prometo que..." Entonces como si él hubiera dicho lo que no dijo, le pregunté: "Vos sí... pero, ¿y tu familia?" "Mi familia soy yo", dijo el pobrecito.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Después de esa compadrada siguió viniendo y con él llegaban flores, caramelos, revistas. Pero yo no cambié. Y él lo sabía. Una tarde entró tan pálido que hasta doña Cata hizo un comentario. No era para menos. Se lo había dicho al padre. Don Celso había contestado: "Lo que faltaba." Pero después se ablandó. Un tipo pierna. Estercita se rió como dos años, pero a mí qué me importa. En cambio la Vieja se puso verde. A Tito lo trató de idiota, a don Celso de cero a la izquierda, a Estercita de inmoral y tarada. Después dijo que nunca, nunca, nunca. Estuvo como tres horas diciendo nunca. "Está como loca", dijo el Tito, "no sé qué hacer". Pero yo sí sabía. Los sábados la Vieja está siempre sola, porque don Celso se va a Punta del Este, Estercita juega al tenis y Tito sale con su barrita de La Vascongada. O sea que a las siete me fui a un monedero y llamé al nueve siete cero tres ocho. "Hola", dijo ella. La misma voz gangosa, impresionante. Estaría con su salto de cama verde, la cara embadurnada, la toalla como turbante en la cabeza. "Habla Celia", y antes de que colgara: "No corte, señora, le interesa." Del otro lado no dijeron ni mu. Pero escuchaban. Entonces le pregunté si estaba enterada de una carta de papel gris que don Celso guardaba en su escritorio. Silencio. "Bueno, la tengo yo." Después le pregunté si conocía una foto en que la niña Estercita aparecía bañándose con el menor de los Gómez Taibo. Un minuto de silencio. "Bueno, también la tengo yo." Esperé por las dudas, pero nada. Entonces dije: "Piénselo, señora" y corté. Fui yo la que corté, no ella. Se habrá quedado mascando su bronca con la cara embadurnada y la toalla en la cabeza. Bien hecho. A la semana llegó el Tito radiante, y desde la puerta gritó: "¡La vieja afloja! ¡La vieja afloja!" Claro que afloja. Estuve por dar los hurras, pero con la emoción dejé que me besara. "No se opone pero exige que no vengas a casa." ¿Exige? ¡Las cosas que hay que oír! Bueno, el veinticinco nos casamos (hoy hace dos meses), sin cura pero con juez, en la mayor intimidad. Don Celso aportó un chequecito de mil y Estercita me mandó un telegrama que -está mal que lo diga- me hizo pensar a fondo: "No creas que salís ganando. Abrazos, Ester."&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;En realidad, todo esto me vino a la memoria, porque ayer me encontré en la tienda con la Vieja. Estuvimos codo con codo, revolviendo saldos. De pronto me miró de refilón desde abajo del velo. Yo me hice cargo. Tenía dos caminos: o ignorarme o ponerme en vereda.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Creo que prefirió el segundo y para humillarme me trató de usted. "¿Qué tal, cómo le va?" Entonces tuve una corazonada y agarrándome fuerte del paraguas de nailon, le contesté tranquila: "Yo bien, ¿y usted, mamá?"&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;---------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-1296125540981413507?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/1296125540981413507/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/mario-benedetti.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/1296125540981413507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/1296125540981413507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/mario-benedetti.html' title='MARIO BENEDETTI'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-6645630561449986399</id><published>2012-02-28T05:51:00.000-03:00</published><updated>2012-02-28T05:57:23.588-03:00</updated><title type='text'>EL PERIODISMO QUE CALLA</title><content type='html'>&lt;b style="color: #3d85c6; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; text-align: left;"&gt;Por Guido Croxatto&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: x-small; text-align: left;"&gt;Tomado del diario Tiempo Argentino del día de la fecha&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;section class="subnav" style="margin-bottom: 15px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;div class="last" style="border-bottom-color: initial; border-bottom-style: none; border-bottom-width: initial; margin-bottom: 5px; padding-bottom: 5px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;i&gt;Los medios y el enorme poder de la palabra&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;i&gt;“Es una incógnita, es un desaparecido. No tiene entidad. No está. Ni muerto ni vivo. Está desaparecido”, decía Videla. Y los medios lo apoyaron. Nunca cuestionaron su discurso oficial. Su ‘relato’.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Meter bala” a los delincuentes fue una tristemente célebre frase de algunos políticos y periodistas argentinos (los mismos periodistas que censuran la “violencia” del lenguaje oficial actual) para acabar (otra palabra que debe ser analizada) con la delincuencia o el delito. Ahora Majul promueve (según nos dice él esto es parte de una jerga periodística para muchos de nosotros desconocida) en la que por fin (para él) “le entran las balas” al gobierno.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;El lenguaje es una de las herramientas fundamentales del periodismo. Si no la única. García Márquez, Alfonsina Storni (en el propio diario La Nación, con sus notables Bocetos Femeninos, que reivindicaban los derechos de la mujer, firmados con el seudónimo Tao Lao, a comienzos del siglo XX), Hemingway, y tantos otros, supieron enaltecer la tarea literaria y moral del periodismo. El periodismo es esencial para la democracia. El periodismo es esencial para la sociedad. Por eso es tan grave (como en la dictadura) cuando el periodismo se queda callado. Cuando desaparece y se silencia. Cuando no tiene palabra. O no tiene coraje. Cuando en lugar de mostrar, oculta. Cuando se vuelve cómplice del silencio. O cuando titula, como el diario La Nación, con la muerte de Emilio Massera, “murió un hombre clave de los ’70”. No un dictador. Para La Nación Massera había sido sólo eso: sólo un hombre que había profesionalizado a la Armada. No un dictador, un criminal. No un partícipe de la así llamada “página más negra” de la historia argentina. Esa forma de presentar (el pasado) una noticia no parece sólo información. Es también o sobre todo un relato. El relato (el otro relato, diríamos) de un medio que reivindica la dictadura. Lo que a muchos medios les molesta no es que haya una “memoria incompleta”. Lo que a muchos medios les molesta es que haya memoria. Es paradójico que los enemigos de la memoria (que los medios que en 30 años jamás hicieron nada por la memoria) hablen ahora en nombre de la libertad de expresión. Y la palabra. Y la memoria “completa”, que es apenas un eufemismo vacío para negar la memoria. Para silenciarla.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Cuando periodistas como Majul hablan de “entrar las balas” al gobierno, o (el mismo periodismo que pide pluralismo y tolerancia) acusa la voz del otro de ser un “mero relato” (por oposición al cual lo que escriben algunos periodistas serios sería la “verdadera relevada” y objetiva y única), vemos que en rigor en la Argentina la libertad de prensa está intacta, a tal punto que los medios autodenominados independientes usan esa libertad para atacar, una vez más, al que piensa distinto. Lo que dicen algunos medios o periodistas es la verdad. Lo que dice el otro (o decimos los otros, porque nosotros somos y encarnamos la figura del otro) es “un relato”. Algunos periodistas siguen tratando al kirchnerismo como una minoría circunstancial o de coyuntura. Por más que haya ganado las elecciones (más de una vez) con más de la mitad de los votos, “no expresa a la sociedad”. Sólo los medios lo hacen. No importa, como decía Jauretche, cuántos sean los otros. Aunque sean más, aunque sean la mayoría, aunque sean el país entero: son los cabecitas negras. Serán los otros. Los que no tienen palabra. Son lo otro de la buena sociedad. Por eso el que piensa como piensan algunos medios es “independiente”. Y lo suyo es “pensamiento”. El que tiene pensamiento crítico o piensa distinto o adhiere al proyecto oficial pasa enseguida, automáticamente, a ser un obsecuente, un sumiso y un manejable, un torpe o un idiota. No alguien que piensa distinto. Y que tiene palabra propia. Es paradójico, sin embargo, que sean estos mismos medios (que censuran la voz del otro de “mero relato”, como antes censuraban al desaparecido) los que hablan en nombre de la libertad, la verdad, la democracia y del pensamiento. Y de la palabra. De la dignidad de la palabra. Esta es la paradoja del periodismo argentino. Los artífices del silencio (que provocó la muerte) hablando en nombre de la palabra. Los enemigos de la memoria hablando de la libertad. Un periodismo que habla en nombre de una palabra callada que no dijo cuando debía decirse. Que habla en nombre de una libertad y un “control al poder” que no ejerció nunca. Porque no tuvo el coraje de hacerlo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Thomas Mann solía decir que el verdadero espíritu de la política no es otra cosa más que la buena literatura. Tal vez Thomas Mann sobreestimaba o exageraba el valor de la palabra. Pero de todos modos las palabras hablan por lo que dicen, también por lo que no dicen, y también por lo que representan (por ejemplo las palabras “entrar bala”, o la palabra “desaparecido”) y es muy triste leer que un periodista argentino que debiera hacer de la palabra su profesión y su patrimonio, quiera meter balas y no palabras (otros periodistas usan expresiones como “se vienen tiempos en que hay que ejecutar decisiones sociales difíciles”, la palabra ejecutar también remite a algo que no queda dicho; otros hablan de un proceso que buscaba “tapar oscuridades” como si la tortura y la muerte fueran sólo eso). Lo triste es que el periodismo argentino use ese lenguaje. Y no otro. Que no sepa pensar. Que no encuentre palabras mejores, con 30 años de democracia, que puedan ser dichas. Que su lenguaje y su palabra (y muchas veces su negocio) siga siendo el silencio y no la palabra. Que el periodismo tape. Oculte. No muestre (cuando el secretario general de la ONU visitó la ex ESMA, la tapa de los diarios fue el secretario general de la ONU comiendo un alfajor en una AM PM de Córdoba). Eso es elegir la noticia. La libertad de la prensa les permite, precisamente, hacer eso. No mostrar lo que debe mostrarse. Ban Ki-moon hablando en la ESMA era menos importante que Ban Ki-moon comiendo un alfajor en una estación de servicio. Porque en la ESMA decía algo que molesta. Que la impunidad en la Argentina está terminada. Que hubo cómplices. Que callaron.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;“Es una incógnita, es un desaparecido. No tiene entidad. No está. Ni muerto ni vivo. Está desaparecido”, decía Videla. Y los medios lo apoyaron. Nunca cuestionaron su discurso oficial. Su “relato”. El lenguaje tiene un poder y el periodismo, por lo visto, no siempre sabe usarlo. O reconocerlo. El lenguaje es el primer paso en la democracia, el primer patrimonio de una sociedad. Tal vez la democracia argentina necesite un lenguaje. Una palabra nueva. Paul Celan termina uno de sus famosos poemas diciendo, antes de morir, “una palabra, tú sabes, un cadáver”. Porque a veces no hace falta una bala o un disparo o una cámara de gas. Se puede matar también con una palabra. La dictadura lo hizo. También el periodismo condenaba a morir. (Entrar bala a los) Desaparecidos. Subversivos. Terroristas. Aunque Majul no lo sepa, este es su lenguaje secreto. Su jerga periodística, como él dice. Aunque él mismo lo ignore, esto es lo que él en el fondo intenta decir. Estas son sus palabras no dichas. Ya lo dijo Heidegger: no hablamos un lenguaje. Somos hablados. Nos creemos dueños absolutos de un lenguaje, pero no es así (los dueños serán, a lo sumo, los poetas como Hölderlin o Celan). El lenguaje nos habla a nosotros. Somos hablados por él. Creemos que decimos, cuando somos dichos. Y dejados en evidencia. Porque cuando hablamos estamos desnudos. Cada palabra que elegimos dice y dirá lo que deba decir. Más allá de lo que queramos decir nosotros. O más allá de lo que nosotros queramos que diga. De lo que le queramos hacer decir a la palabra. Este es el karma del periodismo. Su seña secreta. Su cara oculta. Que las palabras al final se terminan oyendo. &amp;lt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;------------------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/section&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-6645630561449986399?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/6645630561449986399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/el-periodismo-que-calla.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/6645630561449986399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/6645630561449986399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/el-periodismo-que-calla.html' title='EL PERIODISMO QUE CALLA'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-8311585460321672639</id><published>2012-02-27T21:49:00.004-03:00</published><updated>2012-02-27T21:50:54.231-03:00</updated><title type='text'>EL ARTE Y LA REVOLUCIÓN EN RÓDCHENKO</title><content type='html'>Tomado de www.rebelion.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;&lt;b&gt;Por Higinio Polo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;&lt;b&gt;El Viejo Topo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aleksandr Mijáilovich Ródchenko escribió en un momento de su vida: “Nuestro deber es experimentar”. La frase iluminaba una de las paredes de la Pedrera , de Barcelona, donde se inauguró la magnífica exposición sobre su trayectoria, que da fe de que Ródchenko es uno de los artistas más interesantes de la vanguardia rusa, uno de los más innovadores e imaginativos, y cuya aportación es, sin duda, una de las más relevantes del siglo XX.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ródchenko había nacido en la capital de la Rusia zarista, en 1891, e inició su actividad artística en el momento en que las corrientes espiritualistas del arte ruso se concretaban en las propuestas de Kandinski y Malévich, y, al mismo tiempo, crecían las ideas sobre un arte sin-objeto de la mano de artistas como Olga Rozanova, Liubov Popova y Alexandra Ékster (las tres, no por causalidad, son mujeres), y se configura la propuesta racionalista de Tatlin.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-0HvASZH4ci8/T0wi4__8FKI/AAAAAAAAA78/hdGcyeagPYA/s1600/rodchenko_detail.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/-0HvASZH4ci8/T0wi4__8FKI/AAAAAAAAA78/hdGcyeagPYA/s400/rodchenko_detail.jpg" width="340" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ródchenko se ve envuelto en la frenética actividad de los partidarios del suprematismo, en esos años inquietos previos a la revolución que se convertirán, poco después, en tiempos convulsos con la agresión capitalista a los sóviets y con el inicio de la guerra civil. Los artistas se implican en la revolución, y mujeres como Liubov Popova y Alexandra Ékster, y la que sería la compañera de Ródchenko, Varvara Fiódorovna Stepánova, se convierten en defensoras del socialismo y en símbolos del nuevo papel de la mujer.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se había formado en la Escuela de Bellas Artes de Kazan, en los años previos al estallido de la gran guerra . Ródchenko trabajó, primero, con las maneras del movimiento fauvista; después, pasó a identificarse con el cubofuturismo, y todavía daría una nueva vuelta de tuerca aplicando a ese cubofuturismo una indagación artística de la que había desaparecido el objeto, creando unos peculiares dibujos a tinta donde combina la línea recta con círculos superpuestos. De hecho, se dio a conocer en la exposición que organizó Tatlin en un almacén moscovita en 1916 (la célebre muestra colectiva Magazín ) en la que expuso esos papeles con líneas que se cruzaban y que despojaban, con su esquematismo, sus inclinaciones anteriores hacia la exageración impresionista y el abuso compositivo en sus años de formación. Ahí está ya el germen de su idea posterior de utilizar la línea como uno de los ejes centrales de su aportación artística, pero en clara oposición a las propuestas de Kandinski, quien postulaba una línea curva, que codificará (tras su marcha de Rusia en 1922, debida en gran parte a sus diferencias con Tatlin y Ródchenko) en su libro Punto y línea sobre el plano , escrito durante su estancia en la Bauhaus de Weimar. En ese libro, Kandinski inicia su exposición sobre la línea proclamando que “la línea geométrica es un ente invisible”, algo que Ródchenko estaba muy lejos de compartir.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La historia estaba a punto de desbocarse, porque apenas un año después de esa exposición organizada por Tatlin en la calle Petrovka, el zar de Rusia es forzado a abdicar en la revolución de febrero, y, unos meses después, el mundo asiste con asombro y esperanza a la primera revolución obrera triunfante: será en su seno donde Ródchenko desarrollará todas sus ideas, sus novedosas propuestas, y proclamará su intención de elaborar un arte al servicio de la construcción del futuro. Ródchenko milita, en ese verano prodigioso de 1917, en el sindicato de artistas, Profsoiuz , donde trabaja junto a Meyerhold y Maiakovski, y colabora en Moscú en la construcción del Café Pittoresque de la calle Kuznetski Most, junto con Tatlin, en esas semanas en que Lenin y Trotski están preparando el asalto a los cielos en Petrogrado: el triunfo de la revolución traza así una línea divisoria para intelectuales y artistas, que deja a un lado a los partidarios de las viejas ideas de la academia y del realismo y, también, a los seguidores de un cierto fauvismo incapaces de interpretar las nuevas necesidades, frente a los postulantes de un arte nuevo, donde el cubofuturismo, el suprematismo y la abstracción ganan terreno. Ahí estaba Ródchenko (y, con él, desde diferentes perspectivas artísticas, los más relevantes creadores de la vanguardia rusa), impulsor de un arte para la revolución, que se concretará en deslumbrantes ideas para fusionar las necesidades populares con el arte que quería construir el futuro.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El constructivismo —o productivismo, como también se le denominó— tenía evidentes raíces en las fábricas, en la industria que había forjado a los destacamentos obreros que, en ese momento, asumían un nuevo protagonismo histórico; y el trabajo de sus iniciadores —Ródchenko, pero también su compañera Varvara Stepánova, Alekxei Gan (cuyo pequeño folleto, Konstruktivizm , publicado en 1922, tanta importancia tendría), los hermanos Vladimir y Georgii Stenberg , Karl Ioganson y Konstantin Medunetski— supuso la codificación de un lenguaje y una actitud que, bebiendo del Tatlin de la maqueta para el Monumento a la Tercera Internacional , intentaba una nueva síntesis artística en la que ya no tenía sentido el viejo pintor de caballete, el artista dependiente del favor o del encargo de la declinante burguesía, y que, además, utilizaba materiales bastos , industriales, hierros y maderas que abrían un nuevo espacio y unificaban pintura y escultura, arquitectura y diseño, creando una nueva belleza que no estaba reñida con las fábricas ni con el trabajo obrero, que huía del arte ornamental, mercenario, con el objetivo, además, de participar en la construcción del futuro, en la edificación del sistema socialista soviético. No en vano, Ródchenko había escrito “El arte que no haya entrado en la vida, será numerado y enviado al museo arqueológico de antigüedades”, remachando que repudiaba “el arte como pedazo brillante puesto en la vida inepta del hombre de propiedades”.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la muestra estaba el óleo sobre madera, Construcción , de 1917, que parece una parábola sobre la nueva Rusia, aquel país convulso y revolucionario que iniciaba una atrevida aventura para cambiar el mundo. También, el conocido Autorretrato , de 1920, donde vemos un rostro de mirada inquisitiva, con el cráneo rasurado, y con un círculo negro sobre los ojos, horadando la frente. Cinco años antes, en 1915, había hecho otro autorretrato, representándose en escorzo, con chaqueta y corbata, de forma convencional; éste, estaba pintado sobre tela; aquél, sobre madera laminada. La diferencia era notable. En esos cinco años habían pasado muchas cosas, que Ródchenko documenta en su trabajo artístico y también en textos que publica en la efervescente prensa revolucionaria.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En mayo de 1918, escribe en Anarkhia : “Destruid, sed creadores, no tengáis miedo de perder lo que sea, porque el espíritu destructor es un espíritu constructor y vuestra procesión revolucionaria os dará la fuerza de la invención creadora, y brillante será la vía de la creación de la revolución, vuestra vía”. Son manifestaciones radicales, inspiradas en el anarquismo de la acción directa, aunque ideas formalmente semejantes las encontramos, para la economía, en el escéptico Schumpeter que acuñó su destrucción creativa en plena Segunda Guerra Mundial. Porque, desde el inicio de la revolución bolchevique, Ródchenko se ha unido a los artistas revolucionarios, y recibe la influencia de deslumbrantes creadores como Malévich y Tatlin, que también vuelcan todas sus energías en la grandiosa y difícil construcción del futuro en un país a quien las potencias capitalistas invaden militarmente e imponen desde el primer momento una terrible guerra civil. La revolución tropieza, avanza a trompicones, pierde territorios, parece a punto de ser derrotada, pero consigue romper el cerco gracias al ejército rojo de Trotski, y, mientras tanto, quienes no están en el frente desarrollan, como Ródchenko, una frenética actividad para consolidar los cambios, en medio de disputas y discusiones que trazarán nuevas fronteras para el arte y la vida. Algunos artistas, incluso, están en el frente, como Klucis, quien después trabajará con Malévich, Pevsner y Gabo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después, Ródchenko rompió con Malévich, cuando aquél creó, a caballo de 1918 y 1919, Askranov (una “asociación de ultranuevos”, junto con su compañera Várvara Stepánova y artistas como Liubov Popova, Nadejda Udaltsova y su marido, Aleksandr Drevin, que sería ejecutado por Stalin en 1938), cuyos componentes, pese a haber participado en el suprematismo, se distancian de su inspirador. Unos meses antes, Ródchenko había pintado la Composición nº 59 : dos planos de color que parecen dos puertas que se entreabren, con un plano verde en la parte superior que aplasta y unifica la composición, que recuerda a algunas obras anteriores de Liubov Popova, como Arquitectónica pictórica , pero que se diferenciaba de otros artistas por su énfasis en la experimentación, utilizando para ello las nuevas herramientas que permitía la modernidad. Juega con el color, rompe los límites. De hecho, anunciaba ya la ruptura con Malévich, que se concreta en la célebre exposición Arte sin-objeto y suprematismo , de abril de 1919, donde Ródchenko muestra su serie Negro sobre negro en abierta oposición al Malévich de Blanco sobre negro . Esa serie de Ródchenko es áspera, dura, pero el pintor y fotógrafo nos avisa, con palabras del poeta Aleksei Kruchenij: “Los colores se van, todo se mezcla en negro.”&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El constructivismo, la etiqueta que Malévich había adjudicado a Ródchenko, se desarrolla al amparo de las actividades que el comisario de cultura Lunacharski impulsa con la intención de acabar con las viejas instituciones académicas que habían dificultado el nacimiento de nuevas sensibilidades artísticas, y gracias al trabajo de los talleres Vjutemas (un instituto, creado por el gobierno bolchevique, para la enseñanza del arte y la técnica) que harán posible que el obrero común, el hombre de la calle, protagonice los carteles, la arquitectura, el nuevo arte que se apodera de las ciudades soviéticas. Ródchenko también desarrolla una activa pedagogía sobre su visión del arte: da cursos sobre pintura, por ejemplo, en la escuela del Proletkult , las organizaciones proletarias de cultura e ilustración.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En un álbum expuesto en la Pedrera , estaban recogidos los grabados que hizo Ródchenko en 1919, cuyos rasgos, en algún caso, recuerdan extrañamente escenas japonesas, o parecían sugerir una mandolina, y que, junto al lineísmo , ya anunciaban las “construcciones espaciales”, con las que busca la universalidad. En ese mismo año, participa en el grupo Jivskulptari , junto con arquitectos como Ladovski y Krinski, o escultores como Koriolov, cuya pretensión era unir las distintas ramas artísticas (pintura, escultura, arquitectura) en el diseño y construcción de la nueva geografía urbana soviética. Al año siguiente, con la creación del INJUK (Instituto de Cultura artística), dirigido por Kandinski, las diferencias entre sus componentes sobre el análisis y el desarrollo de la experimentación artística concluirán con la ruptura y con la salida de éste, a quien sucederán en la dirección del instituto, primero, Ródchenko con su constructivismo, y, después, Ósip Brik, con su apuesta por los comunistas-futuristas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Su actividad es frenética: Ródchenko elabora las “pinturas sin objeto”, y desarrolla el lineísmo ; hace proyectos para quioscos de prensa (que hoy serían de una radical modernidad), y participa en la construcción del socialismo. En 1920, dibuja su Plano del Sóviet de Diputados , que subtitula fantasía arquitectónica . En ese mismo año, escribe: “El arte del futuro no será una decoración para apartamentos privados”. Un lema constructivista de 1921 proclamaba: “El arte inútil a la vida debe ser relegado al museo de antigüedades. Es hora de que el arte sea una parte integrante de la vida.” Ródchenko y sus camaradas lo consiguen, aunque no por ello dejarán de mostrarse a veces muy críticos consigo mismos: seis años después, en 1927, es tan severo con su propia producción que llega a escribir que sus cuadros “son tan inútiles como una iglesia. No sirven para nada”. Ródchenko querría quemarlos, pero lo frena el ingente trabajo que ha invertido en ellos. No podemos estar de acuerdo con ese juicio, pero no hay duda de que tenía razón al hablar así de las iglesias.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En los años veinte, deja de interesarse por la pintura, y pasa a desarrollar proyectos sociales, carteles, portadas de libros, incluso ropa, y desarrolla el diseño industrial constructivista. En 1921, en la exposición Obmoju , trabaja las tres dimensiones: varillas y armazones se sujetan desde el techo: en la muestra barcelonesa podía verse el Círculo dentro de un círculo ; y el Triángulo dentro de un triángulo , ambos de 1920-1921, estructuras que, moviéndose, componen formas cambiantes sobre el suelo y las paredes, sombras que capturan en el aire el reflejo de la vida (y que, de hecho, son los primeros móviles , idea que tendrá un fecundo desarrollo posterior a lo largo del siglo XX, desde que Duchamp utilizara, ya en los años treinta, la palabra “mobile” para calificar algunas obras de Calder) y juegan con la luz y el espacio rompiendo el hieratismo tradicional de la vieja escultura, aunque Ródchenko denominaba a esas piezas “construcciones espaciales”, la mayoría de las cuales se han perdido, aunque las conocemos por las publicaciones e imágenes de esos años.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Tríptico monocromo , de la famosa exposición 5x5=25 , donde expone junto con su compañera Varvara Stepánova, y Liubov Popova, Alexandra Ékster, y Aleksandr Vesnin, son tres lienzos que lanzan a la cara del visitante el rojo, el amarillo y el azul puros, sin mezclas; tres cuadros de color que terminan con la investigación constructivista y señalan el paso hacia la arquitectura y el diseño, en el esfuerzo por construir una economía socialista. En ese momento, Ródchenko está destruyendo la idea de la pieza artística única (como, por otros caminos, lo había hecho Duchamp al comprar un urinario de porcelana, de factura industrial, en una tienda de la Quinta Avenida neoyorquina, firmarlo como Richard Mutt (¡y con la fecha de 1917!), y presentarlo boca abajo con el título de Fuente ), porque para los constructivistas el arte era un instrumento para modificar la historia, para cambiar la vida: “Fuera el arte como medio para huir de una vida que no vale la pena de ser vivida”, escribió Ródchenko, terminante, en 1921.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-VVTQEo-p9Rc/T0wjGdJ5mhI/AAAAAAAAA8E/IDHnKG_C1VA/s1600/rodchenko2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="366" src="http://4.bp.blogspot.com/-VVTQEo-p9Rc/T0wjGdJ5mhI/AAAAAAAAA8E/IDHnKG_C1VA/s400/rodchenko2.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En esos años veinte, Ródchenko colabora con el poeta Maiakovski, para quien realiza las cubiertas de quince libros, y con quien le une una gran amistad. La cubierta del libro Pro Eto (que puede traducirse como Acerca de esto ), de 1923, y los ocho fotomontajes con fotografías de Maiakovski y de Lilia Brik, son muestra de la preocupación de Ródchenko y de su destreza con el diseño, desarrollando las nuevas ideas, las técnicas que ponen al alcance del proletariado, de los ciudadanos, el arte revolucionario. En uno de los fotomontajes se ve a Lilia Brik y a unos bailarines sobre la leyenda: Original Jazz. Die Jazz-Band , y un zapato. En otro fotocollage , &amp;nbsp; de 1924, Lilia Brik con un vestido dorado , Ródchenko juega con la seducción; mientras hace otras cubiertas, como la del libro España. Océano. La Habana. México. América , de 1926, también para Maiakovski, o diseña la hermosa tapa de libro A Serguei Esenin , con estructuras de hierro y lo que parece el patio interior de un edificio, volumen de Maiakovski publicado en 1926 por los Libros Transcaucasianos; o la cubierta de otro libro del poeta, de contundente título, Sífiles (compilación de poemas sobre América) , también de 1926. Y las portadas para los folletos de propaganda de la revista constructivista LEF (Frente de izquierdas de las artes), de 1923-1924, y para la Novi LEF , en 1927-1928.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-UdI5EvWwp10/T0wkiX9eWuI/AAAAAAAAA8M/5vwu9GqUBjU/s1600/rodchenko03.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="265" src="http://1.bp.blogspot.com/-UdI5EvWwp10/T0wkiX9eWuI/AAAAAAAAA8M/5vwu9GqUBjU/s400/rodchenko03.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se involucra en la producción, en el esfuerzo por desarrollar una industria soviética, y escribe textos publicitarios, que ya no están al servicio del mercader, del burgués, de la acumulación de riqueza para unos pocos, sino al servicio de los trabajadores. La carpeta Del Moscú de los mercaderes al Moscú socialista , de 1932; o los proyectos para el Club Obrero de Moscú, de 1925, son concluyentes sobre las preocupaciones de Ródchenko. En la muestra podía verse una reproducción de la magnífica mesa de ajedrez hecha para el Club Obrero del pabellón soviético de la Exposición Internacional de París de 1925, donde, reflejando el énfasis comunista en la cultura, destacaban los expositores para libros y la sala de lectura, además de juegos como el ajedrez. Muchos de sus lemas ligan el combativo espíritu bolchevique con la importancia que la revolución otorga a la cultura: “La prensa es nuestra arma: Fábrica de armas Mospoligraf”. También, el hermoso y célebre cartel con el rostro de Lilia Brik que grita, sonriente, KHИГИ , es decir Libros , de 1925, que Ródchenko hizo para la sucursal de Leningrado de la Gosizdat, la Editorial Literaria Estatal. No desdeña supuestas ocupaciones menores, que hubieran hecho retroceder a otros artistas antes de la revolución, porque sabe para quién trabaja, y, de esa forma, diseña muchos carteles publicitarios con Maiakovski. Así, desde el magnífico anuncio de zapatos, de 1923, donde se ve un camello, con un gran zapato sobre las jorobas y la leyenda “Pueblo de oriente, los mejores zapatos de goma los lleva el camello”, hasta el cartel para la película Acorazado Potemkin , de 1925; pasando por los ¡envoltorios para caramelos!, que diseña con Maiakovski en 1924 y que se llamaban Caramelos proletarios , el racionalismo de sus diseños geométricos convive con las necesidades de la nueva industria socialista, como el cartel que crearon para una fábrica de cerveza, con las letras donde domina la línea recta: la marca, TPEXГOPHE, y la palabra “cerveza”, ПИBO.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 1922 había empezado a crear fotomontajes, y, tres años después, empieza a desarrollar la fotografía. A mediados de los años treinta, el bullicioso mundo del arte al servicio de la revolución de la década anterior ha dejado paso a una atmósfera cerrada, donde se impone el realismo socialista, aunque los grandes proyectos de construcción continúan levantando entusiasmo entre la población: algunos de ellos serán fotografiados por Ródchenko, como los que hizo para la revista URSS en construcción , al tiempo que se dedica a documentar actos deportivos, como podía verse en la imagen Jóvenes con pañuelos. Desfile deportivo en la plaza Roja . Ródchenko se había convertido, sobre todo, en fotógrafo. Las fotografías de la escalera de incendios, de 1925, magníficas; o la fotografía La escalera , de 1929, donde vemos subir a una madre que lleva a su hijo en brazos, son una muestra de su interés por desarrollar otra mirada, por construir una fotografía que busque nuevos enfoques, que consiga tratamientos inesperados, ángulos desconocidos, por capturar una novedosa perspectiva, desde abajo o desde arriba, en la indagación por desligar a la fotografía de la pintura y para descubrir el entusiasmo científico y la transformación de la vida de la gente que la revolución bolchevique había traído consigo. No olvida otros aspectos de la existencia, como muestra la inquietante imagen que captura de Maiakovski con una colilla de cigarrillo en los labios, de 1924; a quien, pocos años después, su amigo y camarada Ródchenko, compañero de tantas batallas, lavará y amortajará tras el suicidio del poeta en 1930. El constructivismo había dejado ya de ser una corriente destacada de la actividad artística soviética. En 1938, hace las fotografías de lo que será la carpeta Ejército rojo .&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 1940, cuando trabaja en dibujos sobre la música de Prokófiev, y cuando ya se atisba la catástrofe de la guerra hitleriana, Ródchenko recuerda los años de efervescencia revolucionaria y escribe: “Todo Moscú estaba lleno de nuestros anuncios”. Ródchenko y sus camaradas habían sustituido el estilo “zarista, burgués y occidental”, por una nueva publicidad soviética, de marcado carácter vanguardista, aunque dispuesta para ser leída por las muchedumbres que estaban construyendo el futuro. En plena guerra mundial, se casa con su compañera Varvara Stepánova, y, un año después, en 1943, en su poema “El retorno a la pintura”, Ródchenko escribe: “Dios mío, que alegría ser izquierdista… moriré izquierdista y dejaré buenas obras”. Más allá de las dificultades y las decepciones, Ródchenko continúa siendo el mismo que más de veinte años atrás, en 1921, había escrito: “Trabajar para la vida, no para palacios, iglesias, cementerios y museos. Trabajar en medio de todos, para todos y con todos. No hay nada eterno, todo es temporal. La conciencia, la experiencia, el objetivo, las matemáticas, la técnica, la industria y la construcción: eso es lo que está por encima de todo, por encima del arte.” Los constructivistas quisieron unir el arte y la industria, y, activos militantes de la revolución, basaron su indagación y sus ideas en el materialismo histórico del que se reclamaba el país que había visto la primera revolución obrera triunfante, y Ródchenko fue uno de los más brillantes creadores de esa generación revolucionaria.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras el espectador veía sus magníficos carteles, sus fotografías, las portadas de libros, desde un rincón de la muestra en la Pedrera se esparcían con timidez las notas de la Internacional, recogidas en viejos documentales soviéticos, al tiempo que pasaban las imágenes de gigantescas manifestaciones proletarias, mostrando el poder de las muchedumbres protagonizando la historia, el temple de los obreros que habían hecho posible un cambio de dimensiones universales que sigue estando entre nosotros. Viendo la fotografía Jóvenes con pañuelos. Desfile deportivo en la plaza Roja, de 1935, no podía evitarse un estremecido recuerdo, porque tal vez algunas de esas muchachas que fotografió Ródchenko viven aún.&lt;/div&gt;----------------------------------------------------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-8311585460321672639?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/8311585460321672639/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/el-arte-y-la-revolucion-en-rodchenko.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/8311585460321672639'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/8311585460321672639'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/el-arte-y-la-revolucion-en-rodchenko.html' title='EL ARTE Y LA REVOLUCIÓN EN RÓDCHENKO'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-0HvASZH4ci8/T0wi4__8FKI/AAAAAAAAA78/hdGcyeagPYA/s72-c/rodchenko_detail.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-5092237374923820108</id><published>2012-02-26T14:17:00.005-03:00</published><updated>2012-02-26T14:18:36.074-03:00</updated><title type='text'>ACERCA DE MI ESCRITO</title><content type='html'>&lt;b style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #3d85c6;"&gt;Por la mañana&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;G Iglesias, ha escrito uncomentario, que dice:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;Ojala –porque de eso setrata- de una manifestación de deseos. Salvo que uno se abroquele en unsolipsismo sin límites. Brahms y un otoño enfático y gorriones llevandomiguitas a sus pichones y un inesperado retorno que nos estremece mientrascavilamos al ritmo en que desciende el agua en la pava y la tinta al solventeentabla su dialéctica con la blancura del papel. Cesare Pavesse la traerá aella de la mano. Nadie peleará por un mendrugo ni morirá calcinado en unaguerra ajena y bastará pensar en los gorriones para que todos los trenes sedetengan a tiempo. Ojala.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;&lt;br /&gt;Yo redigo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;Es cierto, existen las guerras y el hambre,que no son una catástrofe, sino una forma de gobierno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;Existe la violencia entre las personas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;También los curas que violan niños inocentes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;Novios y maridos que prenden fuego a susparejas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;30.000 desaparecidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;Nietos usurpados, robados y su identidadmodificada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;Un mercado perverso y despiadado que rige eldestino del planeta, hasta que algún día le digamos ¡basta!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;Trenes atestados que en cualquier momento nopueden aplicar los frenos y estalla el horror, acaece la muerte, el desgarro,los ayes que serán inolvidables para quienes allí estuvieron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;Existen también los gusanitos, las escobas, lapeluquería, el mate, la pava, platos, vasos, cuchillos, tenedores y cuánto másexiste sobre el planeta que ve modificada su geografía por inclemenciastemporales y porque el hombre va depredándolo todo en aras de ese perversomercado que los grandes grupos económicos van diseñando cual modelo de economíapara los países.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;Tengo escritos sobre estos temas, una obraescultórica que la más de las veces fue expuesta con sentido crítico a toda esabasura que existe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;Pero convengamos que el texto de G. Iglesias,tampoco modificará lo mencionado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;Aquella mañana, sentí el deseo de estarconmigo en mí, intentando acercarme al núcleo de mi alma, esa zona solitaria ysublime donde se muestra el Universo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3a3a3a; font-family: Arial; font-size: 10.5pt;"&gt;----------------------------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-5092237374923820108?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/5092237374923820108/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/acerca-de-mi-escrito.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/5092237374923820108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/5092237374923820108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/acerca-de-mi-escrito.html' title='ACERCA DE MI ESCRITO'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-1317267639452520178</id><published>2012-02-25T09:59:00.002-03:00</published><updated>2012-02-25T10:03:28.643-03:00</updated><title type='text'>CARNAVAL</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;Las Murgas&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Publicado en Miradas al Sur el domingo 19 de febrero de 2012&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Las imágenes fueron tomadas de la Red&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Por &amp;nbsp;Jimena Arnolfi&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-2soPvKLui_0/T0jayOFR2gI/AAAAAAAAA7s/DG1AyPnGPgI/s1600/eventos-295.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="263" src="http://2.bp.blogspot.com/-2soPvKLui_0/T0jayOFR2gI/AAAAAAAAA7s/DG1AyPnGPgI/s400/eventos-295.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-CnPTiputf7c/T0ja10ttrEI/AAAAAAAAA70/1dYj1gxmy_M/s1600/eventos-297.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-CnPTiputf7c/T0ja10ttrEI/AAAAAAAAA70/1dYj1gxmy_M/s400/eventos-297.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los fines de semana de febrero, el país entero se pone patas arriba para festejar una de sus celebraciones más antiguas y más controvertidas a lo largo de la historia: el Carnaval. La tradición de los corsos y la murga como producto de la cultura negra, el candombe y el tango.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“El Carnaval no es una fiesta que se le concede al pueblo. El pueblo se lo concede a sí mismo.”&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;J.W. GoetheEl postulado carnavalero más antiguo dice que la fiesta empieza cuando el pobre se ríe del rico y el rico baila con el que no tiene nada. Una manera de decir que si es Carnaval, a la tierra la gobierna el diablo y dios mira para otro lado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La historia de los carnavales de Buenos Aires puede remitirse a la herencia africana. Esa reminiscencia todavía perdura en las poéticas de algunas murgas como ser la de Atrevidos por Costumbre, del barrio de Palermo. El origen de la murga, ese pasito tambaleante y firme a la vez, habla de esclavitud. “Yo analizo que el ruido del platillo indica el ruido de las cadenas de los negros y el golpe, el ¡pum!, viene a ser el latigazo que les daban. Y los negros daban un salto de dolor. Y bailaban con las piernas juntas porque las tenían engrilladas. Por eso desarrollaban más la cadera. En Saavedra tenemos identidad de mover las caderas. Esa es la diferencia que tenemos con la murga uruguaya. Allí los blancos hacen las murgas, los negros hacen el candombe. Nosotros, todo mezclado”, se lee en la antigua Revista La Murga en el número de noviembre de 1998.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En Buenos Aires, hubo Carnaval en la época de la colonia española y el Virreinato, con borbones y sin ellos. Hubo Carnaval después de la Independencia, durante el gobierno de Rivadavia y de Rosas, durante la lucha entre caudillos, entre unitarios y federales. En la presidencia de Sarmiento, la de Saenz Peña, Yrigoyen y Perón. ¿La murga le da el bombo al peronismo?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fue en 1976, durante los años de plomo, que los militares borraron los dos días de feriado por Carnaval. La murga fue perseguida y censurada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante el Carnaval, tanto las leyes como las prohibiciones, las jerarquías y las formas del miedo se suprimen. El orden de la vida ordinaria es alterado. Tomando palabras del teórico ruso Mijaíl Bajtín, se aniquila la distancia entre las personas y se desata el Carnaval en el momento en que surge el contacto libre y familiar entre la gente. La fortaleza del Carnaval no es producto del plano individual sino que la sublevación responde al colectivo. Y es por esta razón que la lógica del Carnaval fue considerada subversiva durante la dictadura militar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con la democracia, la tradición carnavalesca revivió de forma inusitada. En el ’97, se sancionó la Ley de Patrimonio Cultural y la cantidad de murgas pasó de 30 a 180 en siete años. En 2001, con la crisis, el fenómeno estalló. Desde distintos barrios empezaron a aparecer nombres como la Murga del Corralito, La Comparsa de Pymes y las Fábricas Destruidas, La Comparsa de la Salud Destruida, La Murga de la Corte Suprema, La Comparsa de la Educación y La Murga del Trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cada murga pasa meses armando el espectáculo para cada Carnaval, con su coreografía, vestuario y puesta. Hay más de un centenar de murgas inscriptas en la comisión respectiva de la Dirección de Promoción Cultural. La música responde al bombo y platillo, aunque también hay algunas incorporaciones como el zurdo –que es como se le llama al tambor metálico–, redoblante y hasta guitarra en algunos casos. Una presentación consta del recitado previo, la canción de entrada, la canción de crítica, la retirada y el baile final de demostración, esos últimos metros donde sube el calor de la batucada y el murguero se baila todo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las vestimentas características representan la parodia del poderío. En sus orígenes, la levita, la galera y los guantes blancos eran donados por los amos a los esclavos. Y así como se reconoce la herencia de la cultura negra en el Carnaval porteño, la murga tiene su relación directa con el tango: nace y se desarrolla como una expresión artística barrial cultivada en los barrios más “tangueros”. Se considera cuna de la murga a Palermo, Almagro, el Abasto, y se suman barrios como Boedo, Villa Urquiza, Paternal, Mataderos.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La recuperación del feriado&lt;/b&gt;. A fines de 2010, después de 35 años de reclamos, se recuperó el feriado del Carnaval gracias al decreto de la presidenta Cristina Fernández. Las murgas y corsos populares recuperaron el espacio público con sus manifestaciones artísticas. Hoy hay Carnaval hasta en la cárcel. Los internos ganaron espacios de expresión en los penales y la posibilidad de festejar-reclamar en los jardines por fuera del edificio de los pabellones. Este año, los festejos serán para los primeros días de marzo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para la ciudadanía, recuperar el espacio público significa ganar un lugar para el diálogo y el intercambio, para festejar en la calle. Aquello que también sucedió en los festejos del Bicentenario reuniendo a gran parte de la ciudadanía.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las murgas porteñas empezaron la celebración la semana pasada con un desfile que pateó por la avenida Corrientes con el objetivo de divulgar la actividad de estos 40 corsos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La rutina del centro porteño fue alterada a fuerza de música, baile y colores. Los organizadores explicaron que el motivo de la movilización fue promocionar el Carnaval ante la falta de publicidad por parte del Gobierno porteño. Otros años, el anuncio de los carnavales fue hecho una vez que ya habían comenzado y mucha gente había armado otros planes para la celebración del feriado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Habrá un total de 33 corsos en distintos barrios con sus espectáculos de murga, grupos musicales, concursos de disfraces y agrupaciones de Carnaval invitadas de la provincia de Buenos Aires. Desfilarán alrededor de 110 murgas y se estima que se va a superar el millón y medio de personas que hubo el año pasado. Desde la organización calculan que este año habrá más de 15 mil artistas callejeros recorriendo los corsos barriales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Romeo César, licenciado en Filosofía y doctor en Antropología ha publicado un estudio tomando como objeto de investigación el Carnaval de Buenos Aires. Uno de sus señalamientos al exponer su tesis en charlas y conferencias refiere a la risa del Carnaval para así exponer: “...Al quitar temporalmente seriedad al mundo entero no sólo (la risa) es universal sino también crítica. Enjuicia, si lo cree oportuno, las iniquidades, injusticias y estupideces del diario vivir. Sabe que es capaz de conocer y experimentar lo que los bien-pensantes desconocen, niegan, ocultan o rechazan. Puede ridiculizar a quienes se oponen y combaten al Carnaval con discursos y moralinas que no corresponden al sentido autónomo que posee la fiesta para sus participantes”. A reír entonces.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-------------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-1317267639452520178?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/1317267639452520178/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/carnaval_25.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/1317267639452520178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/1317267639452520178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/carnaval_25.html' title='CARNAVAL'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-2soPvKLui_0/T0jayOFR2gI/AAAAAAAAA7s/DG1AyPnGPgI/s72-c/eventos-295.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-3935331114644890187</id><published>2012-02-24T13:32:00.000-03:00</published><updated>2012-02-24T13:35:07.345-03:00</updated><title type='text'>PAOLA ELOÍSA TROYA</title><content type='html'>&lt;span style="border-bottom-style: none; border-color: initial; border-image: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; color: #9f4f54; font-family: Georgia, 'Palatino Linotype', 'Times New Roman', serif; line-height: 20px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; border-bottom-style: none; border-color: initial; border-image: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; color: #333300; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Para leer más de sus bellísimos textos &lt;b&gt;&lt;a href="http://www.paolaeloisatroya.com.ar/"&gt;Clic Aquí&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&amp;lt;&amp;gt;&lt;span style="border-bottom-style: none; border-color: initial; border-image: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; color: #9f4f54; font-family: Georgia, 'Palatino Linotype', 'Times New Roman', serif; line-height: 20px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; border-bottom-style: none; border-color: initial; border-image: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; color: #333300; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="border-bottom-style: none; border-color: initial; border-image: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; color: #9f4f54; font-family: Georgia, 'Palatino Linotype', 'Times New Roman', serif; line-height: 20px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #333300; font-family: Georgia, 'Palatino Linotype', 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span style="line-height: 18px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="border-bottom-style: none; border-color: initial; border-image: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; color: #9f4f54; font-family: Georgia, 'Palatino Linotype', 'Times New Roman', serif; line-height: 20px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #333300; font-family: Georgia, 'Palatino Linotype', 'Times New Roman', serif;"&gt;El barco solo en el río espera y apenas mece su soledad a la deriva.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #333300; font-family: Georgia, 'Palatino Linotype', 'Times New Roman', serif;"&gt;Un nido de pájaros en el árbol, y a lo lejos el barco. Nadie puede siquiera pensar en llegar allí, la lejanía es más que un sueño y menos que dos derrotas pero mientras el barco, solo y gris esperando que el sol termine su puesta y de una buena vez le abandone. Una sombra se le inclina. Serio, callado y pensante el hombre, sentado desde hace mil horas, como mil horas en el alma el cansancio también se nos impone. En sus manos la caña, una simple caña de tacuara simulando anzuelo, y las mil horas siguen de cerca a la ausencia de los peces que no llegan. El hombre solo, el barco solo, la caña vacía, la noche que nace y la soledad humedece el tacto de los párpados viejos de un pescador que sigue esperando que un pez renueve su oficio tan sólo un día más... la red vacía, sólo el río la cruza insoportable, temible pero manso. Todos un dibujo sumergido en el agua, todos vamos naciendo del eco que nos deja el olvido. A lo largo de los años la pesca se tornó en delirio y el barco sigue solo cuando en casa la soledad también se mantiene intacta. Angélica fue víctima de la última crecida, sus ancianas piernas le jugaron en contra cuando se inclinó para ayudar a alzar las redes, la corriente fue más rápida que el valor y las fuerzas de su esposo, y trágicamente se ahogó. Ni siquiera pudieron encontrar su cuerpo. La vida es nada cuando todo se reduce a muerte, Angélica una historia, amasaba pan con el harina que compraba, fruto de unas monedas que llegaban víctimas de la pesca de su amor de antaño. Angélica se ha ido. El hombre solo siguió su camino y en la casa el perro de siempre olvida el cuento. Una mezcla de rutina y destino le empujan allí cada día, como si Angélica volviera, como si el río se la regresara ni que sea un rato, su mirada es tan antigua como su nostalgia, y las lágrimas ya ni asoman, porque se condenaron a sí mismas a la cárcel de sus propios ojos. La libertad ya no es cosa de palabras y el tiempo espera por él, quizás hasta le falte poco.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #333300; font-family: Georgia, 'Palatino Linotype', 'Times New Roman', serif;"&gt;No se sabe si es costumbre o esperanza, si estampa o monumento, pero el hombre allí, a lo lejos, solo, cuando ya ni por si acaso espera que la vida "pique"...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #333300; font-family: Georgia, 'Palatino Linotype', 'Times New Roman', serif;"&gt;y los peces en el agua.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em style="border-bottom-style: none; border-color: initial; border-image: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; color: #9f4f54; font-family: Georgia, 'Palatino Linotype', 'Times New Roman', serif; font-size: 11px; line-height: 20px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; border-bottom-style: none; border-color: initial; border-image: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; color: #333300; font-size: 14px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;---------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-3935331114644890187?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/3935331114644890187/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/paola-eloisa-troya.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/3935331114644890187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/3935331114644890187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/paola-eloisa-troya.html' title='PAOLA ELOÍSA TROYA'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-644157515718974005</id><published>2012-02-24T00:17:00.003-03:00</published><updated>2012-02-24T00:24:46.136-03:00</updated><title type='text'>POR LA MAÑANA</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;De Helios Buira&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El intento.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Iniciar un día. El día. Que es todos los días. Que es la vida en el tiempo que transcurre. Ese otro tiempo no vinculado a cronos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Despertar, ir abriendo los ojos como para saber donde me encuentro, no sea que todavía esté deambulando por la noche, en el sueño.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tocar algo reconocible; tal vez la pava en la cual calentaré agua, luego ir hacia el mate, pasar previamente por el paquete de yerba, verter ésta en ese recipiente pequeño que acepta la forma de mi mano cuando se cierra sobre él para contenerlo, para sentirlo; luego insertar la bombilla y esperar que el agua esté a punto para dar inicio al ritual que abrirá la puerta de este día.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En tránsito. Sin detención. Aún sentado a la mesa sobre la que se apoyan los papeles graficados con tintas al solvente; papeles blancos que ya tienen la marca, el estigma de una línea que cobra forma reconocible y es figura, filigrana en grises y negros, contrastes, esfumados, formas para decir, cuando hay algo que decir; pugna constante que le da sentido a mi existencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras en la pava, el nivel del agua desciende; la yerba muestra el desgaste, la transformación a la que es sometida en cada sorbo. Y cavilo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El silencio se retira cuando enciendo la radio, sintonizando la 103.7 y es Brahms el que saluda, el que me da los Buenos Días con el Primer Movimiento de su Primera Sinfonía y siento, como él dice, que el destino golpea a mi &amp;nbsp;puerta. La abro en la metáfora, de par en par y entra por esa abertura un aire fresco, agradable, que me hace respirar hondo para que mis pulmones se llenen de aquel bosque que el Gran Músico le describía a Clara Vick en cartas memorables cuando le decía que mientras caminaba, sentía que transitaba sobre sinfonías dada la belleza del lugar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ay... si uno pudiera llegar a ese sentir... a esa comprensión del sentimiento para vivir en condición plena, de completud.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y aparece una imagen: Deola. Memoro los Pensamientos de Pavese y escucho la voz de Graciela preguntándome en La Giralda si todavía sigo con Deola y le cuento cuando Walter Santa Ana recorriendo con el ojo de sus manos, tocando, acariciando una figura sentada a la mesa de un bar, mientras me decía: “-Helios, me recuerda a Maillol” y la emoción más intensa, entretanto él recitaba a Rabelais, en Palabras Calientes y en medio del Poema, ante un auditorio que nunca supo porque, Walter, nombrando a todas las putas les dice: "-porque también está la Deola de Helios". Y ahora Graciela te llamás, caminando hacia Plaza Once, sin anteverme a tomarte de la mano porque treinta años pasados es muy fuerte, es tanto en el recuerdo sin saber que vendrías desde un correo electrónico a sacudirme la existencia una vez más.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquí estoy ahora intentando despertar del todo, tomando envión como quien dice, acomodándome en el día. A través de la ventana observo que todo está gris, el gris de los bellos días otoñales, salpicados del ocre que el viento desprende de los árboles. Y el arabesco del gorrión que se posa sobre una rama, inquieto, movedizo, mirando a un lado, a otro, moviendo su cabecita en rapidez; de repente un imperceptible impulso y vuela planeando hacia la vereda, pienso que va a detenerse pero no, continúa con un aleteo resuelto y toma altura saliendo del alcance de mi vista. Me quedo pensando en él y en aquellos gorriones que todas las mañanas venían a buscar las miguitas de pan que yo esparcía por el patio y ellos, a saltitos picoteaban aquí, allá, partiendo después seguramente hacia sus nidos a llevar el alimento que necesitaban los pichones. Era en primavera. Pero aquellos gorriones son otros recuerdos. Hoy estoy para futuros. Tengo un día por delante. Y debo ganármelo. Las hojas blancas esperan que la tinta comience a ocupar espacios. Deola está llegando nuevamente. Viene de la mano de Pavese.&lt;br /&gt;-------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-644157515718974005?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/644157515718974005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/por-la-manana.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/644157515718974005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/644157515718974005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/por-la-manana.html' title='POR LA MAÑANA'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-295715215445394906</id><published>2012-02-23T16:37:00.004-03:00</published><updated>2012-02-23T16:42:04.728-03:00</updated><title type='text'>AUGUSTO MONTERROSO</title><content type='html'>&lt;span style="background-color: white; color: #3d85c6; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;La Fe y las Montañas&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios. Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio. Cuando en la carretera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien, muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de fe.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;-----------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-295715215445394906?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/295715215445394906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/la-fe-y-las-montanas-al-principio-la-fe.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/295715215445394906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/295715215445394906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/la-fe-y-las-montanas-al-principio-la-fe.html' title='AUGUSTO MONTERROSO'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-5211754002266276726</id><published>2012-02-22T23:59:00.000-03:00</published><updated>2012-02-23T16:43:35.249-03:00</updated><title type='text'>FRANZ KAFKA</title><content type='html'>&lt;span style="background-color: white; color: #3d85c6; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;¡Renuncia!&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;Era muy temprano por la mañana, las calles estaban limpias y vacías, yo iba a la estación. Al verificar la hora de mi reloj con la del reloj de una torre, vi que era mucho más tarde de lo queyo creía, tenía que darme mucha prisa; el sobresalto que produjo este descubrimiento me hizo perder la tranquilidad, no me orientaba todavía muy bien en aquella ciudad. Felizmente había un policía en las cercanías, fui hacia él y le pregunté, sin aliento, cuál era el camino. Sonrió y dijo:&lt;br /&gt;-¿Por mí quieres conocer el camino?&lt;br /&gt;-Sí –dije-, ya que no puedo hallarlo por mí mismo.&lt;br /&gt;-Renuncia, renuncia -dijo, y se volvió con gran ímpetu, como las gentes que quieren quedarse a solas con su risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;----------------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-5211754002266276726?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/5211754002266276726/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/franz-kafka.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/5211754002266276726'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/5211754002266276726'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/franz-kafka.html' title='FRANZ KAFKA'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-7281310659470628206</id><published>2012-02-21T10:42:00.004-03:00</published><updated>2012-02-21T11:16:45.021-03:00</updated><title type='text'>CRISTINA VILLANUEVA</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;b style="color: #3d85c6; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y el olor de la leche sueño juego comida&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;div style="color: #3d85c6;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;Ellos, sucias manos al acecho.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;Ellas sin antojos ni cursos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;ni mamás ni compañeros&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;Ellos, el asco verde,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;parteros al revés.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;Ellas, con los ojos vendados,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;las muñecas atadas.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;Ellos, descreadores de vida,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;criadores de gusanos.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;Violadores del pacto&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;del cuerpo con la historia&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;Ellos, &amp;nbsp;estrategas del odio,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;intentan deshacerlas.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;Abrir el mecanismo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;para saber como ellas,&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;con los ojos vendados,&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;las muñecas atadas&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;en la marea verdosa de ellos mismos,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;parían y parían.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;y el olor de la leche, sueño, juego, comida&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;y el otro verde fresco de los árboles&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial; font-size: small; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: small;"&gt;---------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-7281310659470628206?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/7281310659470628206/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/cristina-villanueva_21.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/7281310659470628206'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/7281310659470628206'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/cristina-villanueva_21.html' title='CRISTINA VILLANUEVA'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-5877999413439397205</id><published>2012-02-21T07:24:00.002-03:00</published><updated>2012-02-21T07:29:24.959-03:00</updated><title type='text'>¡CARNAVAL!</title><content type='html'>&lt;b style="color: #3d85c6; text-align: justify;"&gt;DESDE EL VIERNES HASTA EL LUNES&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;&lt;b&gt;LA 9 DE JULIO SERA UN CORSODROMO AL ESTILO DEL BICENTENARIO&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuatro días de murga, candombe y samba&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El gobierno nacional organizó el Carnaval Federal Latinoamericano y Popular en la 9 de Julio. Habrá percusión, murgas, formaciones brasileñas, bolivianas, uruguayas, y también las locales entrerrianas y hasta una del Lejano Oriente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los feriados del Carnaval para entonces ya habrán pasado, pero al terminar esta semana el espíritu del Rey Momo volverá a la vida en la Avenida 9 de Julio, con los festejos del Carnaval Federal Latinoamericano y Popular. Serán tres días y una noche durante los cuales los festejos, programados como una fiesta a lo largo de casi quince cuadras, incluirán un gran show de percusión, desfile de unas cincuenta murgas porteñas, delegaciones de carnavales de distintas provincias y representantes festivos de colectividades de Latinoamérica y el Lejano Oriente. “La idea es que la 9 de Julio sea un lugar de encuentro de todos los carnavales argentinos y latinoamericanos”, explicó a este diario el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. Alrededor del carril central de la avenida, se dispondrán gradas “como si fuera un corsódromo” y stands de comida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los eventos se sucederán sobre 9 de Julio, entre Perón e Independencia, desde el próximo viernes. Al caer la noche, desde el palco central, instalado entre Venezuela y Belgrano, comenzará “un espectáculo de percusión integrado por siete agrupaciones que ejecutarán sus instrumentos en conjunto”, adelantó un comunicado de la Secretaría General de Presidencia, que coordinó los festejos junto con los ministerios de Relaciones Exteriores y Turismo, y las secretarías de Comunicación Pública y Cultura. En todos los casos, los eventos no se extenderán más allá de medianoche, “porque queremos que sea un evento muy familiar”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-YysRvlzJheY/T0Nw1jB-o_I/AAAAAAAAA7k/VTLudlulAg8/s1600/LA+CHILINGA.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-YysRvlzJheY/T0Nw1jB-o_I/AAAAAAAAA7k/VTLudlulAg8/s320/LA+CHILINGA.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las celebraciones comenzarán el viernes 24, con “una llamada al Rey Momo, una batucada” de la que participarán “tambores de Gran Buenos Aires y Capital”, explicó Parrilli. Esa velada será animada por grupos de danza afrobrasileña y seis agrupaciones de percusión: 7 Octavos, &lt;span style="background-color: yellow;"&gt;&lt;b&gt;La Chilinga, La Chilinguita,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; El Choque Urbano, Tumbalatá y Soul Tambor. La noche siguiente, el sábado 25, será “la noche de las murgas”, en la que actuarán “gran cantidad de murgas de Capital y Gran Buenos Aires. No todas, porque son infinitas las que hay, y los festejos tienen acotado el horario, pero sí desfilará gran cantidad”. Muchas de estas agrupaciones “las conocemos porque ya participaron en el desfile del Bicentenario y otras estuvieron en Tecnópolis”, pero la convocatoria y la selección de quiénes animarán la velada dependieron también “del boca en boca”. Por eso, adelantó Parrilli, también “vendrán de algunos carnavales conocidos del conurbano, donde hay grandes murgas armadas”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El domingo 26, en la víspera del feriado por el Bicentenario de la Creación de la Bandera, será el turno de los carnavales típicos, latinoamericanos, pero no solamente (habrá invitados de Japón y China). Festejarán delegaciones del Carnaval mexicano de Puebla; el brasileño Cortejo de Negritude de Bahía; el Carnaval de Negros y Blancos, de Colombia; una comparsa venezolana, Llamadas de Candombe de Montevideo y comparsas uruguayas, pares de Cuba, el Carnaval de la Costa, de Ecuador; el Carnaval de Iquique, de Chile, y desfiles de colectividades. Esta jornada de la celebración “se organizó a través de Cancillería, en contacto con gobiernos de otros países, a los que pedimos que participen enviando murgas”, reseñó el secretario general de Presidencia. “Lo importante va a ser la fiesta en la calle, que haya familias. Va a ser lindo.”&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente, el lunes 27 se realizará el Carnaval Federal, con desfile de agrupaciones de delegaciones de carnavales típicos de diez provincias. “Además de los muy conocidos y tradicionales, que son los de Gualeguaychú y Corrientes, otras provincias tienen carnavales muy originales y con mucha historia, mucha tradición, muchas pautas culturales propias.” Al cierre de los desfiles, también en la 9 de Julio se homenajeará a Manuel Belgrano por el Bicentenario de la Bandera.&lt;br /&gt;-----------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-5877999413439397205?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/5877999413439397205/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/carnaval.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/5877999413439397205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/5877999413439397205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/carnaval.html' title='¡CARNAVAL!'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-YysRvlzJheY/T0Nw1jB-o_I/AAAAAAAAA7k/VTLudlulAg8/s72-c/LA+CHILINGA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-6780160799417363112</id><published>2012-02-21T06:56:00.002-03:00</published><updated>2012-02-21T07:05:54.698-03:00</updated><title type='text'>LENGUA MATERNA</title><content type='html'>&lt;span style="color: #3d85c6; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 13px; text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;Hoy se conmemora el Día Internacional de la Lengua Materna&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="color: #3d85c6; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;La preservación y defensa de la lengua de origen es un hecho político&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El 21 de febrero de 1952 fueron asesinados estudianes bengalíes que manifestaban contra el deseo paquistaní de imponerles el urdu. La fecha fue elegida por la UNESCO como una forma de provomer la diversidad lingüística.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Por Mónica López Ocón&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Tomado del diario Tiempo Argentino, del día de la fecha&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El 21 de febrero del año 2000, la UNESCO proclamó esa fecha como el Día Internacional de la Lengua Materna. Desde entonces se celebra cada año como una forma de promover la diversidad lingüística y cultural y el plurilingüismo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Pero qué significa preservar la lengua de origen? La preservación excede el mero intento voluntarista de conservar vocablos y reglas específicas. Significa preservar una identidad, una historia común, una forma de ver el mundo. Ralph Waldo Emerson decía que “la lengua es la memoria de la historia”. Por eso, la defensa de una lengua es también o, sobre todo, una reivindicación política, como bien lo demuestra el hecho que disparó que se eligiera el 21 de febrero como fecha para reivindicar la lengua de origen. En efecto, ese día, en 1952, la policía y el Ejército de Pakistán, que en ese momento ocupaba Bangladesh, abrieron fuego contra una multitud de manifestantes que, cerca de Dhaka, defendían su derecho a hablar su lengua, el bengalí, resistiéndose a la imposición del urdu, idioma de Pakistán. Hoy, cerca de la escuela de medicina de Dhaka se levanta el monumento a los mártires que murieron en defensa de sus derechos lingüísticos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las potencias imperiales de todos los tiempos no sólo se impusieron merced al poder militar y económico, sino también a la prepotencia lingüística. La Conquista de América por parte de España constituye un ejemplo significativo. Tuvieron que pasar cinco siglos de la imposición del español en América, para que el presidente de Bolivia, Evo Morales, descendiente de una familia aymara, hiciera una reivindicación de su cultura, exigiéndoles a los integrantes de su Gabinete el aprendizaje de una lengua aborigen: quechua o aymara. A su vez, España libra su propia batalla lingüística al imponer el castellano sobre el vasco, el catalán y el gallego.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En lo individual, la lengua materna es aquella en la que se piensa, se siente y se sueña. Es la lente desde la que se mira el mundo y la voz desde la que se lo nombra. Es una patria portátil que nos acompaña a donde vayamos, porque, como dijo alguna vez el escritor italiano Italo Calvino, “la lengua de origen nos lleva siempre en ella como un útero materno.”&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; text-align: justify;"&gt;----------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-6780160799417363112?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/6780160799417363112/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/lengua-materna.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/6780160799417363112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/6780160799417363112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/lengua-materna.html' title='LENGUA MATERNA'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-889694412082120262</id><published>2012-02-20T13:55:00.001-03:00</published><updated>2012-02-20T13:57:08.007-03:00</updated><title type='text'>ALEJANDRA PIZARNIK</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;La Enamorada&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;esta lúgubre manía de vivir&lt;br /&gt;esta recóndita humorada de vivir&lt;br /&gt;te arrastra alejandra no lo niegues.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hoy te miraste en el espejo&lt;br /&gt;y te fue triste estabas sola&lt;br /&gt;la luz rugía el aire cantaba&lt;br /&gt;pero tu amado no volvió&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;enviarás mensajes sonreirás&lt;br /&gt;tremolarás tus manos así volverá&lt;br /&gt;tu amado tan amado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;oyes la demente sirena que lo robó&lt;br /&gt;el barco con barbas de espuma&lt;br /&gt;donde murieron las risas&lt;br /&gt;recuerdas el último abrazo&lt;br /&gt;oh nada de angustias&lt;br /&gt;ríe en el pañuelo llora a carcajadas&lt;br /&gt;pero cierra las puertas de tu rostro&lt;br /&gt;para que no digan luego&lt;br /&gt;que aquella mujer enamorada fuiste tú&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;te remuerden los días&lt;br /&gt;te culpan las noches&lt;br /&gt;te duele la vida tanto tanto&lt;br /&gt;desesperada ¿adónde vas?&lt;br /&gt;desesperada ¡nada más!&lt;br /&gt;-----------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;La Jaula&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera hay sol.&lt;br /&gt;No es más que un sol&lt;br /&gt;pero los hombres lo miran&lt;br /&gt;y después cantan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no sé del sol.&lt;br /&gt;Yo sé la melodía del ángel&lt;br /&gt;y el sermón caliente&lt;br /&gt;del último viento.&lt;br /&gt;Sé gritar hasta el alba&lt;br /&gt;cuando la muerte se posa desnuda&lt;br /&gt;en mi sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo lloro debajo de mi nombre.&lt;br /&gt;Yo agito pañuelos en la noche y barcos sedientos de realidad&lt;br /&gt;bailan conmigo.&lt;br /&gt;Yo oculto clavos&lt;br /&gt;para escarnecer a mis sueños enfermos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera hay sol.&lt;br /&gt;Yo me visto de cenizas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;(Alejandra Pizarnik, de Las aventuras perdidas, 1958)&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;----------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-889694412082120262?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/889694412082120262/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/alejandra-pizarnik.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/889694412082120262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/889694412082120262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/alejandra-pizarnik.html' title='ALEJANDRA PIZARNIK'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-3307943792023216574</id><published>2012-02-19T19:41:00.000-03:00</published><updated>2012-02-19T19:42:21.497-03:00</updated><title type='text'>SOBRE EL PODER DECIR</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;Por Helios Buira&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sé que se trata del sujeto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No interviene en absoluto realidad alguna, de todas las realidades que nos rodean.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo y el mundo vamos, como también el otro va con su mundo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Toda apreciación valorativa, es esencial y absolutamente subjetiva.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y si hablamos del mundo del arte, del mundo de la expresión artística, ya no hay disquisición posible. Es así. No de otra manera.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La obra es en sí. Cosa instalada en el planeta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El hacedor, desde su más secreta subjetividad, considera que nos está diciendo algo que él quiere decir o necesita decir, y que a la vez, puede decir. Claro, siempre y cuando se tenga algo para decir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo, observador, lector o escucha, según de qué disciplina del arte se trate, desde el sujeto que soy, desde mi más secreta subjetividad, le daré significado o no, a eso dicho y hecho por el artista, a través de la razón del sentimiento. El arte pertenece al universo sensible del hombre. En esa zona se da el encuentro, el diálogo. No en otro lugar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Puedo ejemplificarlo de la siguiente manera:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estaba yo mostrando mis obras escultóricas en una galería de arte, era el día inaugural y los invitados llegaban, saludaban, se saludaban entre sí quienes se conocían, me alababan con las palabras que siempre suelen decirse en esos acontecimientos: felicitaciones, buenos deseos, buenos augurios en energía favorable.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En un momento dado, ingresa a la sala un escultor amigo, quien luego de saludarme recorre las obras, las observa, se detiene por un tiempo prolongado en algunas más que en otras y, al terminar ese recorrido, se acerca y me dice: -Helios, ¡te están pidiendo tamaño, quieren tamaño! –debo aclarar que eran esculturas de pequeño formato, no más de setenta centímetros de altura las de mayor volumen- Respondí, como pude, que ellas me habían salido así, que tal vez querían ser de ese tamaño y no de otro... digo, vagamente...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras esto hablaba con mi amigo, ingresa a la muestra otro escultor, conocido de ambos, que nos saluda y realiza el consabido recorrido observatorio. Seguía yo en la conversación con el que había llegado primero y cuando el otro termina su viaje apreciativo, me abraza y me dice: -Helios, éste es el tamaño de tu obra. Que bien se las ve.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tomé una mano de cada uno de mis amigos, las junté, hice que a su vez se tomaran entre ellos y les dije: -Muchachos, ahora, la pelea es entre ustedes, para discutir acerca del tamaño que debe tener una obra. En este caso, la mía. Yo no tengo nada que hacer en esa discusión.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Otro ejemplo, en la misma muestra, unos días después:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estaba yo con Ana Krause, discípula que frecuentaba mi taller, que no había podido asistir el día inaugural. Como no había otro público, recorríamos la muestra tranquilos, con tiempo, ella me hacía comentarios, cosa que yo le pedía para que fuese esa charla, una prolongación de las clases que tomaba en el taller. En un momento nos detenemos ante una de las figuras y ella me dice: -Por qué ese color, ¡qué fea pátina! Mi respuesta, la misma que a los otros amigos en el día inaugural: -Me salen así, ellas me piden el color, no especulo racionalmente, son emociones...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el mismo instante en que esto estoy diciendo, ingresan tres mujeres –a las que no conocía-, recorren la muestra y cuando llegan al lugar en que estábamos Ana y yo, una le dice a las otras:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¡Miren que hermoso color el de esta escultura!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Miré a Ana directamente a sus ojos, sonreí y le dije; -Ana, esta es la clase de hoy.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y un tercer ejemplo:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En otro lugar, en otra exposición, de un artista que no conocía en persona, pero sabía de su obra. Esta vez, yo recorría los trabajos, pinturas y dibujos. Me presenté, saludé al artista y seguí observando una por una. Mientras tanto, ingresa a la sala una pareja, hacen el camino de comunicación con lo allí expuesto y escucho que el hombre, le comienza a explicar a la mujer, todo lo que el artista quiso decir con cada una de las obras, se mete por todos los vericuetos posibles de la interpretación; pero lo que yo veía y sentía que el artista había hecho, distaba mucho de las palabras de ese joven. Cuando se retiraron del salón, el artista me dice: -Bueno, al menos mi obra sirve para que alguien pueda conquistar a una chica con sus “conocimientos”. Ambos reímos, porque en verdad, eso habíamos sentido ante tanta interpretación y la “solvencia” para narrar esas interpretaciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Que digo con esto: que el único modo de saber de qué se trata cuando alguien se detiene ante una obra, sea para observarla, leerla o escucharla, es a través de su mundo sensible, de su cosmogonía, de todo su Ser.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Porque el artista, expresa lo que está del otro lado de la realidad. Y únicamente se puede llegar a “esa otra” realidad, a través del mundo sensible, que es el único mundo que puede ver el otro lado de las cosas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando Van Gogh pinta “ese” árbol, termina pintando “el otro”, el que le pertenece a él, que no está en la realidad, sino que está sólo en sus cuadros. Porque el artista, pinta lo que "es" en la realidad, no, lo que “se ve” en la realidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El artista, sea de imágenes, palabras o sonidos, expresa ese otro mundo tal vez sin saberlo, o quizás, sabiendo qué quiere decir, pero lo que no podrá saber jamás, es cómo será vista, leída, o escuchada su obra. Ese, es uno de los mayores misterios de la creación artística.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y aparece aquí la forma. El puente para poder decir. Y eso que el artista tiene para decirle a los otros, necesita de una forma para ser dicho. Entonces, se hacen inseparables: contenido y forma.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Van Gogh, para decir “ese” árbol, sufría y luchaba esforzadamente, cuando sentía dudas, cuando su espíritu no encontraba la manera. Hay cartas memorables sobre este tema, escritas a su hermano Theo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muchas veces, esas formas, al no ser sentidas, luego comprendidas por el observador, generan un rechazo y dan lugar a cuestionamientos que tanto dolor han causado a muchos artistas, en el transcurrir de la historia del arte.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuántas veces, se ha visto que mucho de lo catalogado de feo, el artista lo transformó en belleza. Para el artista, todo puede ser llevado a un estado de belleza. Para él, la fealdad está en la conducta inmoral del hombre, en la injusticia de unos hacia otros, en el ambicioso sin escrúpulos, en el traidor de causas nobles.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y toda esa resaca de los hombres, a su vez, es utilizada por el artista para luego devolverlo en belleza, en la posibilidad de elevar nuestros espíritus a la Zona Sublime. Me vienen a la memoria las imágenes de los fusilamientos de Goya, o del Guernica, que estos grandes españoles testimoniaron para los tiempos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por ello, Austen Heller, ese magnífico crítico de arte, pudo decir: «Y que Dios me condene si la grandeza debe ser alcanzada por medio del fraude.»&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El compromiso del artista con su obra, pero, a la vez, con el tiempo en el cual transcurre su existencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se dice que a Baudelaire lo vieron mientras escribía poemas en la barricada y con un fusil al hombro; van Gogh le escribe a su hermano acerca de la durísima vida de los mineros y los tejedores. Dice en una carta de agosto de 1880: «Los obreros de las minas de carbón y los tejedores son una raza un poco distinta a la de los demás trabajadores y artesanos y yo siento hacia ellos, una gran estima... El hombre del fondo del abismo, de profundis, es el minero; el otro, de aire pensativo, como de soñador, es el tejedor. Cada día encuentro algo conmovedor, hasta desgarrador en estos obreros pobres y oscuros, los más desvalidos de todos, puede decirse, los más despreciados...»&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y qué hizo el desdichado, el maravilloso Vincent, pintó “Los comedores de papas”, una de las obras más intensas sobre la condición humana de quienes sufren por las injusticias.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La obra es en sí. Cosa instalada en el planeta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El artista, sólo tiene tiempo para hacerla. Luego, “el otro tiempo”, se encargará de cuidarla, de sostenerla, de llevarla hacia zonas insospechadas, de tal manera, que cincuenta mil años después, nos extasiamos ante la Venus de Willendorf, o la emoción que nos produce Safo, cuando setecientos años antes de Cristo, nos dice: «Se han puesto ya la luna y las pléyades. Es media noche. Pasa el tiempo. Y yo sigo durmiendo sola.»&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras que Rabelais, allá por el mil quinientos, &amp;nbsp;nos diera a Gargantúa y Pantagruel, o el mismísimo Cervantes El Quijote, para luego, doscientos años después que ellos, Beethoven haría la Ofrenda de su Novena Sinfonía, cuando ya estaba totalmente sordo, como diciéndonos a gritos, que esa era la música que tenía adentro de sí, para Gloria de Dios y de los Hombres”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y nosotros hoy, aquí, en este mundo al que se le han resquebrajado los cimientos, esta civilización incomprensible, doliente, &amp;nbsp;que camina amortajada hacia su propio funeral, preguntándonos qué es el arte. Y podríamos agregar en el interrogante, para qué sirve el arte en tiempos como este que nos toca existir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuál es el compromiso hoy, o cuál debería ser el compromiso del artista tal como va el mundo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El compromiso con su obra y con el mundo. Cuál. &lt;br /&gt;--------------------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-3307943792023216574?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/3307943792023216574/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/sobre-el-poder-decir.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/3307943792023216574'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/3307943792023216574'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/sobre-el-poder-decir.html' title='SOBRE EL PODER DECIR'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-8884696285135038613</id><published>2012-02-19T14:18:00.000-03:00</published><updated>2012-02-19T14:19:15.458-03:00</updated><title type='text'>UN PREMIO</title><content type='html'>&lt;b style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;CONCURSOINTERNACIONAL DE MICROFICCIÓN&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial; letter-spacing: -0.2pt;"&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;“GARZÓN CÉSPEDES” 2011&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="yiv886678551ecxmsonormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial; letter-spacing: -0.2pt;"&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv886678551ecxmsonormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial; letter-spacing: -0.2pt;"&gt;DEL MONÓLOGO TEATRAL, EL SOLILOQUIO TEATRAL&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial; letter-spacing: -0.2pt;"&gt;Y EL MONOTEATRO SIN PALABRAS HIPERBREVES&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv886678551ecxmsonormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;Menciones de Honor de SoliloquioTeatral Hiperbreve “Garzón Céspedes” 2011&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv886678551ecxmsonormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv886678551ecxmsonormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;a CLAUDIO SIMIZ, por su obra Orlandito&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv886678551ecxmsonormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv886678551ecxmsonormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;Claudio Simiz es amigo, escritor, poeta y colabora desde hace ya tiempo en Arte y Letras.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv886678551ecxmsonormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;Ambos, estamos radicados en Ciudad Moreno.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv886678551ecxmsonormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial;"&gt;------------------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-8884696285135038613?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/8884696285135038613/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/un-premio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/8884696285135038613'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/8884696285135038613'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/un-premio.html' title='UN PREMIO'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-1478700779641618627</id><published>2012-02-19T10:54:00.005-03:00</published><updated>2012-02-19T11:02:05.870-03:00</updated><title type='text'>OMAR MARSILI</title><content type='html'>&lt;div style="color: navy; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Publicado en El Ciudadano del 18 de febrero 2012&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;La hoguera griega y la diosa financiera&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Si occidente tiene raíces habría que buscarlas en Grecia y todo hace pensar que nos están quemando las raíces. En un mundo donde gobierna la “diosa financiera” no hay espacio para otros dioses.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Grecia es una hoguera y no es casual. En ese lugar el capitalismo financiero hizo lo que más sabe: saquear. Grecia ya fue saqueada durante 20 siglos y muy pocas de los obras griegas pueden verse en ese sitio. Se las encuentra fácilmente en los museos del mundo pero poco, y casi nada, hay en el lugar que le dio vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Como si se quisieran socavar por completo los cimientos de esa civilización la diosa financiera y su séquito de vividores dinamitaron la economía, y ahora están destrozando el orgullo nacional.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Adam Smith, hace más de doscientos años, decía que era necesario tener a los pueblos domesticados y el endeudamiento es una herramienta poderosa, capaz de poner de rodillas a los humanos y, lo que es peor aún, generar un caos sin enemigo visible.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;El capital financiero no es una figura fácilmente identificable. Es como Perseo. Se oculta en las nubes pero en lugar de perseguir a los monstruos ataca y destruye a los pueblos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Europa exprime y castiga a Grecia por su sobreendeudamiento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;En 1988, en la ciudad Suiza de Basilea, un comité conformado por los gobernadores de los bancos centrales de Alemania, Bélgica, Canadá, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Luxemburgo, Holanda, Reino Unido, Suecia y Suiza redactó un conjunto de recomendaciones para establecer el capital mínimo que debía tener una entidad bancaria según los riesgos crediticios que afrontaba.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Ese marco regulatorio fue la herramienta que utilizaron el ex presidente Carlos Menem, el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo y la banca internacional para terminar, en Argentina, con 200 bancos y 120.000 trabajadores bancarios desocupados en sólo diez años. Por supuesto, eso impulsó el crecimiento de la banca internacional dentro de nuestro país. Irónicamente esa banca es la que participa activamente en la fuga de capitales. Así quedó demostrado en 2001 cuando, entre otros, el Banco Galicia no quiso devolver los depósitos captados en Argentina y “resguardados” en su banca off shore de Uruguay.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La pregunta es por qué los bancos franceses y alemanes no respetaron “El acuerdo de Basilea”, ya que ellos mismos avalaron con su firma reiterados préstamos a Grecia para que ésta se incorporase a la eurozona. Tanto en la península helénica como en nuestro país ingresó capital para doblegar un tradicional y luchador movimiento obrero que no cedía en sus reclamos. Allí como en estas pampas, la sociedad se obnubiló con un tren de vida ficticio, viviendo a crédito, pero ese préstamo en algún momento se paga y se termina la dolce vita. Ahora es fácil reclamarles a los “políticos corruptos” de Grecia que supuestamente despilfarraron todo. Los políticos corruptos también están presentes en Alemania pero eso no debilitó su economía; véase el caso del presidente, defendido a capa y espada nada menos que por la canciller Angela Merkel. La diferencia es que en Alemania sigue predominando una industria fuerte que supera por varios cuerpos a la casi inexistente griega.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;No hubo errores, hubo excesos de “timba financiera” y la historia del capitalismo está repleta de excesos: son la herramienta que utilizan las nuevas dictaduras del mercado. Miseria y seudoeconomistas que explican las recetas de ajuste para salir de la crisis y un nuevo recorte de “gastos sociales” para corregir los errores del anterior. Los argentinos conocemos las tácticas de ese horror.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La diosa financiera jamás se equivoca. Ella necesita crisis porque de las crisis nacen negocios. La diosa financiera tiene un solo amo: el señor dinero. Mientras, los pueblos se ponen de rodillas hasta que las masas recuperen su dignidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La Antigua Grecia no sólo escribió una página grande de la historia, escribió una parte grande de nuestro pasado. Puede ser que en estos días se despierten los Ulises y el mundo se encuentre con una nueva Odisea escrita con griegos triunfales y banqueros con sus secuaces huyendo de la furia de los hijos de Zeus.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Omar Marsili es Contador público nacional, autor de El Paraíso sobre tus zapatos y El Maratonista&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="Section1"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;---------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-1478700779641618627?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/1478700779641618627/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/omar-marsili.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/1478700779641618627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/1478700779641618627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/omar-marsili.html' title='OMAR MARSILI'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-8949296255661091670</id><published>2012-02-18T18:57:00.001-03:00</published><updated>2012-02-18T18:58:10.387-03:00</updated><title type='text'>ROBERTO ARLT</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;Del que no se casa&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo me hubiera casado. Antes sí, pero ahora no. ¿Quién es el audaz que se casa con las cosas como están hoy?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo hace ocho años que estoy de novio. No me parece mal, porque uno antes de casarse "debe conocerse" o conocer al otro, mejor dicho, que el conocerse uno no tiene importancia, y conocer al otro, para embromarlo, sí vale.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi suegra, o mi futura suegra, me mira y gruñe, cada vez que me ve. Y si yo le sonrío me muestra los dientes como un mastín. Cuando está de buen humor lo que hace es negarme el saludo o hacer que no distingue la mano que le extiendo al saludarla, y eso que para ver lo que no le importa tiene una mirada agudísima.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A los dos años de estar de novio, tanto "ella" como yo nos acordamos que para casarse se necesita empleo, y si no empleo, cuando menos trabajar con capital propio o ajeno.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Empecé a buscar empleo. Puede calcularse un término medio de dos años la busca de empleo. Si tiene suerte, usted se coloca al año y medio, y si anda en la mala, nunca. A todo esto, mi novia y la madre andaban a la greña. Es curioso: una, contra usted, y la otra, a su favor, siempre tiran a lo mismo. Mi novia me decía:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Vos tenés razón, pero ¿cuándo nos casamos, querido?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi suegra, en cambio:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Usted no tiene razón de protestar, de manera que haga el favor de decirme cuándo se puede casar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo, miraba. Es extraordinariamente curiosa la mirada del hombre que está entre una furia amable y otra rabiosa. Se me ocurre que Carlitos Chaplín nació de la conjunción de dos miradas así. E1 estaría sentado en un banquito, la suegra por un lado lo miraba con fobia, por el otro la novia con pasión, y nació Charles, el de la dolorosa sonrisa torcida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Le dije a mi suegra (para mí una futura suegra está en su peor fase durante el noviazgo), sonriendo con melancolía y resignación, que cuando consiguiera empleo me casaba y un buen día consigo un puesto, ¡qué puesto ... ! ¡ciento cincuenta pesos!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Casarse con ciento cincuenta pesos significa nada menos que ponerse una soga al cuello. Reconocerán ustedes con justísima razón, aplacé el matrimonio hasta que me ascendieran. Mi novia movió la cabeza aceptando mis razonamientos (cuando son novias, las mujeres pasan por un fenómeno curioso, aceptan todos los razonamientos; cuando se casan el fenómeno se invierte, somos los hombres los que tenemos que aceptar sus razonamientos). Ella aceptó y yo tuve el orgullo de afirmar que mi novia era inteligente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me ascendieron a doscientos pesos. Cierto es que doscientos pesos son más que ciento cincuenta, pero el día que me ascendieron descubrí que con un poco de paciencia se podía esperar otro ascenso más, y pasaron dos años. Mi novia puso cara de "piola", y entonces con gesto digno de un héroe hice cuentas. Cuentas. claras y más largas que las cuentas griegas que, según me han dicho, eran interminables. Le demostré con el lápiz en una mano, el catálogo de los muebles en otra y un presupuesto de Longobardi encima de la mesa, que era imposible todo casorio sin un sueldo mínimo de trescientos pesos, cuando menos, doscientos cincuenta. Casándose con doscientos cincuenta había que invitar con masas podridas a los amigos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi futura suegra escupía veneno. Sus ímpetus llevaban un ritmo mental sumamente curioso, pues oscilaban entre el homicidio compuesto y el asesinato simple. Al mismo tiempo que me sonreía con las mandíbulas, me daba puñaladas con los ojos. Yo la miraba con la tierna mirada de un borracho consuetudinario que espera "morir por su ideal". Mi novia, pobrecita, inclinaba la cabeza meditando en las broncas intestinas, esas verdaderas batallas de conceptos forajidos que se largan cuando el damnificado se encuentra ausente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al final se impuso el criterio del aumento. Mi suegra estuvo una semana en que se moría y no se moría; luego resolvió martirizar a sus prójimos durante un tiempo más y no se murió. Al contrario, parecía veinte años más joven que cuando la conociera. Manifestó deseos de hacer un contrato treintanario por la casa que ocupaba, propósito que me espeluznó. Dijo algo entre dientes que me sonó a esto: "Le llevaré flores". Me imagino que su antojo de llevarme flores no llegaría hasta la Chacarita. En fin, a todas luces mi futura suegra reveló la intención de vivir hasta el día que me aumentaran el sueldo a mil pesos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegó el otro aumento. Es decir, el aumento de setenta y cinco pesos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi suegra me dijo en un tono que se podía conceptuar de irónico si no fuera agresivo y amenazador:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Supongo que no tendrá intención de esperar otro aumento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y cuando le iba a contestar estalló la revolución.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Casarse bajo un régimen revolucionario sería demostrar hasta la evidencia que se está loco. O cuando menos que se tienen alteradas las facultades mentales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo no me caso. Hoy se lo he dicho:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-No, señora, no me caso. Esperemos que el gobierno convoque a elecciones y a que resuelva si se reforma la constitución o no. Una vez que el Congreso esté constituido y que todas las instituciones marchen como deben yo no pondré ningún inconveniente al cumplimiento de mis compromisos. Pero hasta tanto el Gobierno Provisional no entregue el poder al Pueblo Soberano, yo tampoco entregaré mi libertad. Además que pueden dejarme cesante.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Fuente: ARLT, ROBERTO, Aguafuertes porteñas. Buenos Aires, Futuro, 1950 (págs. 160-162)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-8949296255661091670?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/8949296255661091670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/roberto-arlt.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/8949296255661091670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/8949296255661091670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/roberto-arlt.html' title='ROBERTO ARLT'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-1601362974159120292</id><published>2012-02-17T14:42:00.000-03:00</published><updated>2012-02-17T14:56:43.732-03:00</updated><title type='text'>UN GENOCIDIO HIGH TECH</title><content type='html'>&lt;span style="text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;span style="line-height: 13px; text-transform: uppercase;"&gt;NOKIA PUBLICA SU&amp;nbsp;POLÍTICA&amp;nbsp;DE DERECHOS HUMANOS SOBRE “PROVEEDORES”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="color: #565144; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 10px; line-height: 13px; text-align: left; text-transform: uppercase;"&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La empresa finlandesa cuenta cómo va a monitorear el aprovisionamiento del coltán, mineral irreemplazable para la alta tecnología. El 80 por ciento de las reservas están en el Congo, donde murieron seis millones de personas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: white; font-size: xx-small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por Mariano Blejman&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tomado del diario Página 12 del día de la fecha&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cada teléfono inteligente, cada computadora, cada televisor que se vende en el mundo podría llevar en su interior una oscura trama de genocidio. Lo que hay dentro de cada nuevo aparato que sale al mercado, cada vez más ágil y más poderoso, viene con un mineral conocido como coltán, que en realidad es una mezcla de columbita y tantalita. De allí se extrae el tantalio (al fin llegamos), que tiene la capacidad de ser condensador electrolítico. Es decir, disminuye la energía generada por los artefactos para uso tecnológico. Por el momento, es irreemplazable. Pues bien, el 80 por ciento del coltán se encuentra en la República Democrática del Congo, donde ocurrió una guerra que se llevó entre seis y siete millones de vidas desde mediados de los ’90 hasta las elecciones democráticas en 2006. Esta es una de las grandes historias tapadas en los países “centrales”, sobre la cual las empresas de alta tecnología han comenzado a dar la cara. Primero fueron Apple e Intel (que el año pasado anunciaron que dejarían de usar coltán del Congo), y esta semana Nokia publicó su política humanitaria en la cadena de montaje: “Prohibimos los abusos a los derechos humanos asociados a la extracción, transporte y comercialización de minerales”, publicó Ian Delaney en el sitio oficial de Nokia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Luego de estar tres mil millones de años olvidado y considerado una rareza edafológica, el coltán comenzó a ser codiciado mundialmente a comienzos de los años ’90 con el boom tecnológico. En 1996, Estados Unidos patrocinó una invasión al Congo de fuerzas militares de Ruanda y Uganda. Dos años después, tomaron el control y ocuparon las áreas mineras estratégicas. Al poco tiempo, el ejército ruandés se hizo cargo de la explotación de las minas, comenzando a ganar fortunas (el periodista Keith Harmon Snow del proyecto Censurado en 2007 calculaba 20 millones de dólares mensuales en sus inicios) por la explotación del coltán, que usaron para financiar una espantosa guerra por el dominio del Congo, que incluyó todo tipo de abusos, violaciones, vejaciones, torturas y asesinatos en masa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como es sabido, en la antigua colonia belga abunda la riqueza mineral, pero más aún la miseria: se explota cobre, cobalto, estaño, oro y sus famosos diamantes. Sin embargo, nada de esa riqueza queda en suelo congoleño, ya que el procesamiento del mineral se hace fuera del país y las masacres provienen de países vecinos. La información sobre la explotación del coltán recién empezó a aparecer en los medios tradicionales hace relativamente poco, sobre todo desde que se estrenó en Dinamarca, en septiembre de 2010, el fantástico documental Blood in the Mobile (Sangre en el celular), dirigido por Fran Piasecki Poulsen, que cuenta la relación entre el famoso coltán y los modernos teléfonos celulares que usan cientos de millones de personas en todo el planeta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo que dice la finlandesa Nokia –el gigante de la telefonía móvil– en la publicación sobre los conflictos minerales es, de alguna manera, una confesión de partes, lo mismo que había hecho Apple e Intel en abril del año pasado. Nokia dice que vienen trabajando en la cadena de aprovisionamiento desde 2001 para evitar comprar material proveniente de sectores mafiosos del Congo, pero es la primera vez que declaran una política pública de responsabilidad directa frente a los abusos de los derechos humanos en cualquiera de las etapas de aprovisionamiento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre los puntos de la declaración de Nokia dice: “Prohibimos los abusos a los derechos humanos asociados a la extracción, transporte y comercio de los minerales”, “prohibimos apoyo directo o indirecto a grupos armados o fuerzas de seguridad que ilegalmente controlan o piden impuestos a los sitios de minas, transportes, puntos de intercambio o cualquier actor en los sectores de la línea de provisionamiento”, “les pedimos a nuestros proveedores en la línea de montaje que sigan estos principios simples”. El documento dice que Nokia no tiene tolerancia con respecto a la corrupción, al lavado de dinero y al robo, y les pide a la cadena de montaje los mismos principios básicos. Las preguntas más obvias, al leer el documento, son por qué Nokia tardó más de diez años en publicar políticas de este tipo y por qué Apple, Intel, Sony, Motorola, Compaq, Hewlett Packard, por poner sólo algunas, no reaccionaron antes a la presunta participación en la financiación de la guerra más cruenta de la década del ’90. La otra pregunta es cómo hará Nokia para seguir toda la cadena de provisiones, teniendo en cuenta que el coltán es sacado a través de Ruanda, país que también tiene menores provisiones del mineral combinado y que de allí pasa al menos por siete intermediarios hasta llegar a sus plantas centrales convertido en el mágico oro gris.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta vez, Nokia se refiere específicamente al conflicto en el Congo: “Allí, la Armada Nacional Congolesa lucha contra tres grupos rebeldes diferentes para extraer y refinar minerales valiosos. Los minerales usados en nuestros aparatos electrónicos, incluyendo los teléfonos móviles, las computadoras y los reproductores musicales, son el tantalum, que guarda electricidad en los teléfonos celulares; el tungsteno, que crea vibraciones en los teléfonos; el estaño, para las placas de circuito, y el oro, para la capa de los cables”. En abril del año pasado, Apple e Intel decidieron dejar de comprar coltán en el Congo, en una especie de embargo “de facto”, según John Kanyoni, presidente de los exportadores de minerales asociados de North Kivu en el Congo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero eso no los amilanó: los mineros asociados salieron a buscar vendedores en Asia, donde los gigantes estadounidenses también están asentados. La regulación a la que se sumaron estas empresas norteamericanas había sido desarrollada por la Electronic Industry Citizenship Coalition asentada en Washington y la Global E-Sustainability Initiative con sede en Bruselas. Pero el mundo es grande, y de hecho Apple ahora está dejando que los de Fair Labor Association supervisen sus plantas en China donde los obreros orientales se quejan por las largas horas de trabajo, todo esto después de un artículo que salió en estos días en The New York Times.&lt;br /&gt;--------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-1601362974159120292?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/1601362974159120292/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/un-genocidio-high-tech.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/1601362974159120292'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/1601362974159120292'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/un-genocidio-high-tech.html' title='UN GENOCIDIO HIGH TECH'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-4702888769738101770</id><published>2012-02-17T12:42:00.001-03:00</published><updated>2012-02-17T12:42:42.294-03:00</updated><title type='text'>EL ÁRBOL DE VAN GOGH</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; line-height: 16px; text-align: left;"&gt;Por Helios Buira&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; line-height: 16px; text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; line-height: 16px; text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando Van Gogh pintó aquel árbol, lo que hizo, fue pintar el que vemos en la tela. No otro, ni aquél.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; line-height: 16px; text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;O sea, pintó un árbol en sí mismo, un árbol que no está en ningún otro lugar del planeta. Lo que él creó, es un árbol de Van Gogh.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; line-height: 16px; text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquel otro, fue la Energía que el artista tomó para luego dejar su impronta depositada sobre la tela. Y así, el espectador no ve otra cosa que la Energía de Vincent Van Gogh, transmutada en árbol. Y el árbol de Van Gogh es ese y solamente ese árbol.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; line-height: 16px; text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero acaece, a la vez, que el observador lo significa desde la subjetiva apreciación receptora que hace a su persona, comenzando así, un diálogo que sólo se da en el mundo sensible, en el cual la razón no interviene. De inmiscuirse ésta, el observador pierde la posibilidad de un acontecer único e irrepetible: el de sentir y por ende, aprehender&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; line-height: 16px; text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Puedo referir con palabras un árbol, decir que su follaje es frondoso, su tronco grueso en el diámetro, hablar de su altura, de los pliegues de la corteza, contar que a su sombra me reparo del sol veraniego; puedo decir que sus hojas son pequeñas o grandes y si es invierno que sus ramas ya no las tienen y quienes lean la descripción que yo haga del árbol, tendrán que ir imaginando desde su sentir, la posibilidad de “verlo” en su interior, de reproducir de algún modo, los árboles que han comprobado, para acercarse al que yo estoy describiendo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; line-height: 16px; text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero el árbol de Van Gogh, es ese que está ahí en la tela y el observador, nada tiene que imaginar. Lo ve, y desde la mirada, lo afirma. Puede suceder que en el acto subjetivo de la apreciación, el que observa, lo haga desde su “relación” con los árboles que haya descubierto, con algún recuerdo placentero o de tristeza, melancolía, afectos y esto es un adicional en la subjetividad observadora y el árbol de Van Gogh lo traslade hacia algún recuerdo. Pero esto, se corresponde únicamente con el que observa, porque todo lo que acontezca en ese diálogo sensitivo, en nada modificará al árbol creado por Vincent.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; line-height: 16px; text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por lo dicho en otras oportunidades: el cómo y el por qué fue hecha una obra, es algo que no la modifica. Como tampoco, la mirada del concurrente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; line-height: 16px; text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí, puede suceder que luego de haber visto el árbol de Van Gogh, uno, desde ese instante, percibirá los árboles que vea, desde una ubicación poética, como ha dicho Artaud: “Desde su lugar poético en la realidad”&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; line-height: 16px; text-align: left;"&gt;---------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-4702888769738101770?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/4702888769738101770/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/el-arbol-de-van-gogh.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/4702888769738101770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/4702888769738101770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/el-arbol-de-van-gogh.html' title='EL ÁRBOL DE VAN GOGH'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-4996605572045792220</id><published>2012-02-16T17:04:00.000-03:00</published><updated>2012-02-16T17:05:21.254-03:00</updated><title type='text'>FRANCISCO CASCALES</title><content type='html'>&lt;b style="color: #3d85c6; text-align: justify;"&gt;Sobre el número ternario (1634)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al licenciado Diego Magastre y al licenciado Alonso de la Mota&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por mi fe, señor licenciado Magastre y señor licenciado Alonso de la Mota, que me han echado las bulas. Quisieron vs. ms. que el día de los Reyes nos juntásemos a una merienda para alegrarnos en la fiesta: puso uno un capón y otro un par de perdices, y mi escote ordenaron que fuese un discurso del número ternario, en alusión de los tres reyes. Si yo me contentara con traer las cosas que en sí encierra este número, a diestro y a siniestro, pudiera, sin dificultad, hacer un nuevo caos y cumplir mi obligación a poco trabajo; pero, ya que acepté esta parte, quiero darla con las notas y observaciones de más erudición que pudiere, si de mí se puede esperar alguna.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los magos vinieron del Oriente a Jerusalén (Matheo, cap. II), diciendo: ¿Dónde ha nacido el Rey de los judíos? Porque habemos visto su estrella y le venimos a adorar. La provincia oriental de donde vinieron fué la Arabia, profetizada ya por David, salmo LXXI, verso 10: Reges Tharsis et insulae munera offerent; reges Arabum, et Sabba dona adducent. Arabia, dice Claudio Ptolomeo, es fertilísima de aromas; envíanos encienso, mirra, jengibre, amomo, cinamomo, copia de pimienta y otras cosas; tiene famosos caballos, camellos y bueyes. Pues el oro de Arabia, ¿quién no le celebra? De aquí fueron los magos o reyes. Magos, entiendo con el doctísimo Maldonado, sobre este lugar de san Mateo, no mágicos ni encantadores, sino hombres doctos y insignes en el conocimiento de las estrellas, y que, con la sagacidad natural y ciencia, pronosticaron cosas futuras y interpretaban sueños; astrólogos, en efecto, o pitones o sabios; que los Persas a los sabios llaman magos, como los Griegos filósofos, los Italianos de la Toscana arúspices, los Indios bracmanes o gimnosofistas. Y estos magos eran reyes (ésta es la común opinión de los doctores sacros) o príncipes, que del mismo modo se ha de entender. Virgilio en aquel verso:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dic quibus in terris inscripti nomina regum nascantur flores?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y Horacio, oda 29, libro I, reyes los llama claramente:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Icci, beatis nunc Arabum invides&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Gazis, et acrem militiam paras&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Non ante devictis Sabaeaeo&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Regibus, horribilique Medo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y estos reyes magos eran tres, según san Agustín, san León, Ruperto y otros: llamábanse Melchior, Gaspar, Baltasar. Tres fueron las regiones de donde vinieron: Arabia, Sabá, Tarsis; tres los dones que ofrecieron a Jesús: oro, mirra, encienso. Pues ¿por qué tantas triplicidades? Porque adorando a Cristo, con quien por vía de concomitancia asistían al Padre y el Espíritu Santo, adoraban intrínsecamente la Santísima Trinidad; que no es posible que hubiesen venido tres para menos que para símbolo de la divina Tríada, la cual quiso Dios significar de mil maneras y en mil lugares. Adam, padre del género humano, engendró tres hijos: Caín, Abel y Seth; Noé, padre segundo de las gentes, procreó también tres: Sem, Cam y Jafet. Abraham hospedó tres ángeles; Sara coció tres medidas de harina para regalarlos. Tres cortesías les hizo Abraham: lavatorio, comida y sombra del árbol. Tres fueron los santos de quien Dios se llama señor: Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob; tres los niños que salieron del horno ilesos. A tres días que apacentó el ganado Moisés, se le apareció Dios en la zarza; tres subieron al monte por la salud del pueblo: Moisés, Aarón y Hus. Tres veces se midió Eliseo con el niño para resucitarlo, y trescientos lugares hay a este propósito, y no es el menor el de los tres magos o reyes de Oriente, que hoy con tanta fiesta celebramos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El número ternario fué venerado de los étnicos de mil modos, con muchas significaciones y a muchos propósitos. Aun las cosas que casualmente tenían el número tres las estimaban más que otras, por parecerles que, aunque obradas acaso, tenían aprobación divina, porque estaban persuadidos que agradaba a Dios el número ternario; tanto, que vino a ser proverbio: Numero Deus impare gaudet. Millares de cosas hay con el número de tres en sí incluso. Tres parcas: Laquesis, Cloto, Atropos; tres Gracias: Thalía, Aglaya, Pasitea; tres hijos de Rhea: Júpiter, Neptuno, Fitón; y tres hijas: Vesta, Ceres, Juno. Tres Sirenes en Trinacría; tres enigmas proponía la esfinge tebana: cuál era la cosa de dos pies, de tres pies y de cuatro pies.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El derecho es de tres maneras: natural, civil y gentil; la medicina también: lógica, metódica y empírica; los géneros de hablar tres: sublime, templado y humilde; la mesa délfica de Apolo, de tres pies, dicha trípode. La ciudad de Roma es dividida en tres estados: senatorio, ecuestre y plebeyo. De este número tuvieron nombre los tribus, tribunos, triumviros, trinummo y trimegisto. La Quimera fué bestia de tres cabezas; el monstruo Scila, perro, virgen y pescado; las Gorgones tres, las Furias tres, las Arpías tres, los libros sibilinos tres. Quien de esto quisiere hacer cornucopia, lea a Ausonio, en el idilio que comienza: Ter bibe; quedará bastantemente satisfecho. Pero lo que es más de considerar, a mi juicio, son algunas observaciones y notas acerca del número ternario. La primera sea, que naturaleza hace muchas cosas debajo de este número. Virgilio, en el libro I de su Geórgica, avisa a los labradores de los tiempos por la luna y por el sol. De la luna hace tres pronósticos que, oscura, señala lluvia; roja, vientos; clara, serenidad:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Luna revertentes cum primum colligit ignes,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si nigrum obscuro comprenderit aèra cornu,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Maximus agricolis pelagoque parabitur imber:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;At si virgineum suffuderit ore ruborem,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ventus erit: vento semper rubet aurea Phoebe:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin ortu in quarto (namque is certissimus auctor)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pura, neque obtusis per caelum cornibus ibit,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Totus, et ille dies, et qui nascentur ab illo,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Exactum ad mensem pluvia ventisque carebunt.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si la luna mostrare en el ocaso&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Oscuro y negro el cuerno, grande lluvia&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A la tierra y al mar se le apareja;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y si su rostro virginal sacare&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Arreboles, habrá viento sin duda;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero si por el cielo apareciere&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pura y clara, con cuernos plateados,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo aquel día y los demás siguientes,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al fin del mes será tiempo sereno.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Del sol hace muchos prognósticos, mas en tres maneras: del sol cuando nace, y del sol cuando se pone, y del sol juntamente cuando nace y cuando se pone.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sol quoque et ex oriens, et cum se condidit in undas,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Signa dabit, etc.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y más abajo:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;At si cum referetque diem, condetque relatum,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lacidus orbis erit, frustra terrebere nimbis:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Et claro sylvas cernes Aquilone moveri.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y las señales del juicio extremo han de ser en el sol, en la luna y en las estrellas. Cosa notabilísima fué lo que naturaleza hizo cuando mostró tres soles a un tiempo, y éstos solamente vistos en España la noche que nació Cristo, nuestro Salvador. ¡Oh madre naturaleza, cuánto te debemos los españoles por habernos honrado con esta estupenda triplicidad de soles, significadores de la Trinidad inmensa de Dios!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La segunda nota es, que el número ternario significa el grado supremo de perfección. Así Parece por Horacio, oda I, lib. I:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hunc si mobilium turba Quiritium&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Certat tergeminis tollere honoribus; etc.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Donde llama cargos tergéminos, o triplicados a los cargos amplísimos y excelentísimos, cuales fueron la edilidad mayor, la pretura y consulado. Y el mismo en la oda III:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Illi robur et aes triples&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Circa pectus erat, qui fragilem truci&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Commisit pelago ratem&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Primus…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;«El primero, dice, que sulcó el mar, sin duda tenía en el pecho algún roble o bronce triplicado», es a saber, durísimo. Y el mismo, en la oda XIII de este libro, usó del mismo término:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Felices ter, et amplius,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quos irrupta tenet copula; etc.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;«Oh tres veces dichosos aquellos que viven en la no rompida cópula del matrimonio.» Donde tres veces dichosos es lo mismo que dichosísimos. Esta perfección enseña claramente el psalmista rey, diciendo en tres versos:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Beatus ille, qui non abiit in consilio impiorum.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Et in via peccatorum non stetit.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Et in cathedra pestilentiae non sedit.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;«Bienaventurado el que no se halló en el consejo de los malos, ni hizo alto en el camino de los pecadores, ni se asentó en la cátedra de pestilencia.» Y el francés en su lengua vulgar, para llamar a un hombre muy valiente, le dice trefort, tres veces fuerte, es a saber, fortísimo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La tercera nota sea que el número ternario significa felicidad. Horacio, oda XVII, lib. II:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Cum populus frequens&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Laetum theatris ter crepuit sonum.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;«Cuando el pueblo numeroso hizo en los teatros tres veces alegre aplauso.» Felice honra al que se le hace, y gloria suma. Propercio, elegía, VIII, lib. III:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Et manibus faustos ter crepuere sonos&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;«Y con las manos le hicieron tres veces aplauso felice.» Y Virgilio, en el lib. IV de su Geórgica, dice:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Terque fragor stagnis auditus Avernis.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquí dice Servio que se alegró grandemente el infierno de ver volver a Eurídice, mujer de Orfeo; y cuando entró, en señal de su contento, las ánimas le hicieron tres veces aplauso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La cuarta nota sea, que el número ternario fué muy usado en los sacrificios y otras cosas divinas, y en los encantos y arte mágica. Marón, la I de la Geórgica:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Terque novas circum felix eat hostia fruges,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Omnis quam chorus, et socii comitentur ovantes,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Et Cererem clamore vocent in tecta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La bestia que ha de ser sacrificada,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dé tres vueltas primero a los sembrados,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vaya el coro tras ella, y con guirnaldas&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los compañeros síganla, llamando&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A Ceres con clamores a su casa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ésta era la fiesta ambarval, que era salir a bendecir los panes al rededor de los sembrados, y celebrábase en honor de la diosa Ceres, instituidora de la agricultura. Unos dicen que la res era un cordero, otros que un puerco, otros que un becerro; pero lo más cierto es que llevaban juntamente tres reses, cordero, becerro y puerco; y por eso a este sacrificio llamaban suovitaurilia, que es tanto como decir sus, ovis, taurus, los tres animales dichos. Lo mismo dice Catón en el libro De re rustica, a quien se debe dar entero crédito. En fin, lo que hace a nuestro propósito es, que con aquella víctima daban tres vueltas a los sembrados, y que eran las reses tres, como misterio muy proprio y acomodado a las cosas divinas. Horacio, oda XXVIII, lib. I:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quamquam festinas, non est mora longa, licebit&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Iniecto ter pulvere curras.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre los antiguos era casi sacrilegio dejar al difunto por sepultar. En Homero, Patroclo insepulto se le aparece a su amigo Aquiles, y le ruega que le dé luego sepultura, porque pueda entrar en el infierno; que la gentilidad tenía que las ánimas de los que no habían sido sepultados andaban vagando por las soledades del Orco, y que Carón no las admitía en su barca para pasarlas. Y llamábase justa sepultura cuando, al enterrar el cuerpo, se le echaba tres veces tierra, que es lo que aquí dice Horacio: Ter iniecto pulvere. De lo mismo se queja Ariadna, con Theiseo, en Catulo:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pro quo dilaceranda feris dabor, alitibusque&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Praeda, nec iniecta tumulabor, mortua, terra.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Marciano dice en la ley Divi fratres, ff. de rellge. et sump. funerum: «Los hermanos divos por un edicto mandaron que nadie fuese osado inquietar el cuerpo entregado a la justa sepultura.» Y Arquitas Tarentino, en Horacio, lib. I, oda XXVIII, ruega al marinero que pasa, que no pase sin echar un poco de tierra al cuerpo que allí estaba por enterrar:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;At tu, nauta, vagae ne parce malignus arenae Ossibus, et capiti inhumato&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Particulam dare.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Virgilio dice, en la persona de Sinón, que Diomedes y Ulises robaron de Troya el Paladion fatal, y que apenas le pusieron en su real, cuando la diosa Palas hizo tres milagros: uno que echó de sí llamaradas de fuego, otro que sudó, y otro que tembló la estatua tres veces:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vix positum castris simulacrum, arsere coruscae&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Luminibus flammae arrectis: salsusque per artus&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sudor ijt: terque ipsa solo (mirabile dictu)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Emicuit, parmamque ferens, hastamque trementem.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En los encantos de la magia era muy ordinario, y aun a parecer de los mágicos necesario, este número. El mismo Virgilio, égloga VIII:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Terna tibi haec primum triplici diversa colore&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Licia circumdo; terque hace altaria circum&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Effigiem duco: numero Deus impare gaudet.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Donde vemos que pone tres lizos y tres colores, y que con la imagen de cera da tres vueltas al altar. Teócrito, en su Pharmaceutria, dice otro tanto:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ter libo, ter et haec pronuntio mystica verba.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;«Tres veces sacrifico, y tres veces pronuncio estas místicas palabras.» Ovidio, en el II de los Fastos, dice de una encantadora, que ponía bajo el lumbral tres pedazos de encienso con tres dedos:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Et digitis tria thura tribus sub limine ponit.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y Tibulo, lib. I: Ter cane: ter dictis despue24 carminibus. «Canta tres canciones, y dichas, escupe tres veces.» Y Petronio, hablando de una maga: Ter me iussit expuere, terque lapillos conicere25 in sinum. «Tres veces me mandó escupir, y echarle tres veces piedras en el regazo.» Y el poeta Nemesiano:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quid prodest, quod me peregrini mater Amyntae&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ter vitis, ter fronde sacra, ter thure vaporo&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lustravit?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;«¿Qué importa, dice, que la madre del forastero Amintas me haya purificado tres veces con las tocas, tres veces con la sagrada hoja, y tres veces con el vaporoso encienso?»&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La quinta nota sea, que los gentiles tenían por cierto su daño y por cierto su bien, habiendo comprobación del número, ternario. Ovidio:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ter tecum conata loqui, ter inutilis haesit&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lingua, ter in primo destitit ore sonus.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;«Tres veces probé a hablarte; tres veces se me pegó a la garganta la inútil lengua; tres veces se quedó la palabra en la boca.» Virgilio, lib. VII de la Eneida:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hic pater omnipotens ter caelo clarus ab alto intonuit.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y luego dice:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Diditur hic subito Troiana per agmina rumor,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Advenisse diem, quo debita moenia condant.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así como Júpiter tronó tres veces desde el cielo, se alegraron los Troyanos grandemente, y con aquella señal tuvieron por cierto ser llegado el día de fundar la ciudad prometida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La sexta y última nota sea, que así cristianos como gentiles siempre han sentido bien del número ternario. Los Pitagóricos, según Plutarco, dedicaron el número ternario a la justicia, porque la justicia está en medio de los dos extremos, ofensor y ofendido, con que se engendra la triplicidad. Y los antiguos, no solamente los números, pero las figuras aplicaban a los nombres de los dioses, como el triángulo a Diana; y por eso la decían tritogenia, y a Minerva trigémina; porque los Egipcios con ella significaban los tiempos del año, que entre ellos eran tres: verano, estío y invierno. Demócrito dijo que Palas fué llamada Tritonia, por haber dado tres preceptos acomodados a la buena institución: Bene consulendum, recte iudicandum, iuste agendum. «Aconsejar bien, juzgar bien, tratar bien.»&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Celio Rodigino, lib. XXII, capítulo IX, dice que Dios, autor del universo, es reverenciado con tres cosas: con adoración, con sacrificio de encienso y con himnos; y éstos cantados en tres tiempos: por la mañana, a mediodía y a la tarde. La Iglesia usa contra los tres enemigos del alma oraciones, ornamentos y ceremonias. Eubulo decía que en la comida se han de beber tres copas de vino: una a la salud, otra al gusto, otra al sueño. En honra y gloria de los tres Horacios, que triunfaron de los tres Curiacios, dice Dionisio que instituyó el pueblo romano el privilegio de los tres hijos: Ius trium liberorum; y era, que a quien se le concedía, se le daba renta o ración para sustentar tres hijos. El emperador Domiciano hizo merced de este privilegio a nuestro español Marcial; él mismo lo testifica en la cortapisa del libro II:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Natorum mihi ius trium roganti&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Musarum pretium dedit mearum,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Solus qui poterat. Valebis, uxor?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Non debet domine perire munus.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y con esto alzo las mesas de mi pobre convite; que no es razón perder por enfadoso lo, que debiera merecer por el deseo de acertar. Nuestro Señor, etc. De casa, Julio 3.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Francisco Cascales. Cartas Filológicas (I). Epístola VI. Ed. Espasa-Calpe, Madrid, 1961. Edición de Justo García Soriano. Págs. 112-129.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-----------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-4996605572045792220?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/4996605572045792220/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/francisco-cascales.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/4996605572045792220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/4996605572045792220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/francisco-cascales.html' title='FRANCISCO CASCALES'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-2512956744990757367</id><published>2012-02-15T15:28:00.000-03:00</published><updated>2012-02-15T15:30:05.509-03:00</updated><title type='text'>DANIEL DEFOE</title><content type='html'>&lt;b style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;El diablo y el relojero&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vivía en la parroquia de San Bennet Funk, cerca del Mercado Real, una honesta y pobre viuda quien, después de morir su marido, tomó huéspedes en su casa. Es decir, dejó libres algunas de sus habitaciones para aliviar su renta. Entre otros, cedió su buhardilla a un artesano que hacía engranajes para relojes y que trabajaba para aquellos comerciantes que vendían dichos instrumentos, según es costumbre en esta actividad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sucedió que un hombre y una mujer fueron a hablar con este fabricante de engranajes por algún asunto relacionado con su trabajo. Y cuando estaban cerca de los últimos escalones, por la puerta completamente abierta del altillo donde trabajaba, vieron que el hombre (relojero o artesano de engranajes) se había colgado de una viga que sobresalía más baja que el techo o cielorraso. Atónita por lo que veía, la mujer se detuvo y gritó al hombre, que estaba detrás de ella en la escalera, que corriera arriba y bajara al pobre desdichado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En ese mismo momento, desde otra parte de la habitación, que no podía verse desde las escaleras, corrió velozmente otro hombre que llevaba un escabel en sus manos. Éste, con cara de estar en un grandísimo apuro, lo colocó debajo del desventurado que estaba colgado y, subiéndose rápidamente, sacó un cuchillo del bolsillo y sosteniendo el cuerpo del ahorcado con una mano, hizo señas con la cabeza a la mujer y al hombre que venía detrás, como queriendo detenerlos para que no entraran; al mismo tiempo mostraba el cuchillo en la otra, como si estuviera por cortar la soga para soltarlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ante esto la mujer se detuvo un momento, pero el hombre que estaba parado en el banquillo continuaba con la mano y el cuchillo tocando el nudo, pero no lo cortaba. Por esta razón la mujer gritó de nuevo a su acompañante y le dijo:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¡Sube y ayuda al hombre!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Suponía que algo impedía su acción.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero el que estaba subido al banquillo nuevamente les hizo señas de que se quedaran quietos y no entraran, como diciendo: «Lo haré inmediatamente».&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entonces dio dos golpes con el cuchillo, como si cortara la cuerda, y después se detuvo nuevamente. El desconocido seguía colgado y muriéndose en consecuencia. Ante la repetición del hecho, la mujer de la escalera le gritó:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Que pasa? ¿Por qué no bajas al pobre hombre?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y el acompañante que la seguía, habiéndosele acabado la paciencia, la empujó y le dijo:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Déjame pasar. Te aseguro que yo lo haré -y con estas palabras llegó arriba y a la habitación donde estaban los extraños.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero cuando llegó allí ¡cielos! el pobre relojero estaba colgado, pero no el hombre con el cuchillo, ni el banquito, ni ninguna otra cosa o ser que pudiera ser vista a oída. Todo había sido un engaño, urdido por criaturas espectrales enviadas sin duda para dejar que el pobre desventurado se ahorcara y expirara.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El visitante estaba tan aterrorizado y sorprendido que, a pesar de todo el coraje que antes había demostrado, cayó redondo en el suelo como muerto. Y la mujer, al fin, para bajar al hombre, tuvo que cortar la soga con unas tijeras, lo cual le dio gran trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como no me cabe duda de la verdad de esta historia que me fue contada por personas de cuya honestidad me fío, creo que no me dará trabajo convencerlos de quién debía de ser el hombre del banquito: fue el Diablo, que se situó allí con el objeto de terminar el asesinato del hombre a quien, según su costumbre, había tentado antes y convencido para que fuera su propio verdugo. Además, este crimen corresponde tan bien con la naturaleza del Demonio y sus ocupaciones, que yo no lo puedo cuestionar. Ni puedo creer que estemos equivocados al cargar al Diablo con tal acción.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nota: No puedo tener certeza sobre el final de la historia; es decir, si bajaron al relojero lo suficientemente rápido como para recobrarse o si el Diablo ejecutó sus propósitos y mantuvo aparte al hombre y a la mujer hasta que fue demasiado tarde. Pero sea lo que fuera, es seguro que él se esforzó demoníacamente y permaneció hasta que fue obligado a marcharse.&lt;/div&gt;----------------------------------------------------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-2512956744990757367?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/2512956744990757367/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/daniel-defoe.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/2512956744990757367'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/2512956744990757367'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/daniel-defoe.html' title='DANIEL DEFOE'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-2299081088380736611</id><published>2012-02-15T12:57:00.002-03:00</published><updated>2012-02-15T13:01:35.557-03:00</updated><title type='text'>RAÚL BRASCA</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;El hedonista&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Publicado con autorización del autor, a quien agradezco enormemente. Para saber más de su obra,&lt;b style="color: #3d85c6;"&gt; &amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;a href="http://webs.uolsinectis.com.ar/rbrasca/index.html" style="color: #3d85c6; font-weight: bold;"&gt;clic aquí&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cambiemos de tema, ¿qué piensa usted del hedonismo?. ¿No sabe qué es?. No importa, fíjese que yo fui hedonista mucho antes de haber escuchado la palabra. No sé desde cuándo, hace tanto tiempo, son cosas con las que se nace, creo que me desteté a los cuatro años de puro hedonista. Le explico: es la doctrina filosófica que sustenta que hay que darse todos los placeres, sin excepción, qué le parece. No se ría, le estoy hablando en serio. ¿Cómo filosofía del relajo?. Ah, si fuera tan sencillo..., es una posición frente a la existencia. No, tampoco es la última onda, yo no soy ningún snob, ya estuvo de moda entre los griegos del siglo V antes de Cristo. No señor, usted no entiende, no es cómodo, es una actitud de militancia permanente, una opción riesgosa. Ahora, por ejemplo, estoy en crisis por culpa de una chica a la que me acerqué con fines hedónicos. Gloria... No le voy a contar esa relación porque es algo muy íntimo, pero mire desde acá nomás, sin moverse de su asiento: ¿cuántas caras de gozadores ve entre los pasajeros de este tren?. Sobran los dedos de una mano para contarlas. Y por qué, le pregunto yo. Usted lo ha dicho: hay que poder. Y para poder hay que pelear cada instante de goce, es mucho más fácil abandonarse a lo que venga, de ahí lo de militancia. Piense en usted mismo: el poco o mucho placer que ha alcanzado ¿le vino de arriba o se lo tuvo que ganar?. ¿A que está pensando en su iniciación sexual?. No, no es telepatía, es lo primero que se le ocurriría a cualquiera, a todos nos costó. Mire, mi caso es revelador. Por suerte tengo mente analítica y eso me ayudó bastante. Ah sí, yo piso siempre sobre suelo firme, hasta que no estoy bien seguro... La parte técnica me la enseñó un sexólogo que conocí (en mi casa no se hablaba una palabra de sexo). Fíjese qué curioso, este sexólogo era bisexual. A veces pienso si negarse a las relaciones homosexuales no será una limitación para un verdadero hedonista como yo. No, por favor no se vaya, déjeme que le explique, no es lo que usted está pensando. Gracias. Yo rechazo la bisexualidad tanto como usted, pero no por las pautas culturales que la sociedad impone, que son cuestiones de momento. Tampoco por razones morales, no creo que nadie deba sentirse menos hombre por ser bisexual; de hecho, los griegos no lo sentían. El hombre es hombre de todas las mujeres y mujer de todos los hombres. Lo decía Platón que no era ningún mogólico. Lo que le fallaba era la parte filosófica. Sí, a Platón. La justificación estética que ensayó para afirmar eso es tan aplicable a un muchacho como a una estrella de mar o a una yegua pur sang; falta de rigor, se da cuenta. Claro, cómo va a postular la belleza de los muchachos. ¿A usted le parecen hermosos los muchachos?. Está bien, no lo tome así, vayamos a lo que me enseñó el sexólogo: suavidad, mucha suavidad, no babosear a la mujer y el correcto uso de la lengua. Sí, como lo oye. El me dijo: "Tenés que entrenarte. Agarrás un pote de yogur, de ésos de vidrio, le dejás medio centímetro de yogur en el fondo y lo limpiás con la lengua en un minuto; al principio es difícil, pero se puede". Después me mostró la lengua, le sobresalía dos centímetros por debajo del mentón y la movía con la velocidad de una serpiente. Me entreno dos veces por día, confesó lleno de orgullo. Yo no sabía qué decir. Notable, dije embobado de admiración. Por supuesto, seguí sus instrucciones al pie de la letra y al mes de entrenamiento no tenía nada que envidiarle. Completé mi formación con lecturas sobre el tema y un curso de control mental. Actualmente, además, alterno los libros de texto con literatura erótica para acrecentar la fantasía. ¡No, por favor!. Memorias de una princesa rusa, no. Literatura, dije. Histoire de Juliette, Trópico de cáncer, Lolita. En aquella época no lo necesitaba porque mis fantasías se potenciaban con la continencia, el desgaste viene con el uso. En fin, después de esta preparación, busqué una mujer. Elegí a una flaca, bastante feúcha, que era medio frígida. Yo lo sabía porque algunos amigos, todos machos confiables, habían fracasado con ella. Estaba desahuciada. ¿Cómo que no fue una buena elección?. No pudo ser mejor: si yo también fracasaba la culpa iba a ser de ella, y si me iba bien sería un éxito glorioso; el riesgo era nulo. Pero me fue bien, la trastorné con la lengua. Bueno, la verdad es que estoy muy bien dotado, pero lo determinante fue la lengua. ¡Lo que es la técnica!, pensaba yo. Tan agradecida quedó la flaca que me hizo la publicidad entre las amigas, y luego cada una de ellas (me acosté con todas) le pasó el chisme a otras tantas. En poco tiempo la demanda me rebasó y tuve que ponerme selectivo; es decir, me convertí parcialmente al epicureísmo. Había acumulado tanta experiencia que prácticamente ya era el amante excepcional que soy ahora. Con estos antecedentes, ¿cómo comprender lo de Gloria?. Gloria, se acuerda, la chica que le mencioné al principio, la que me empujó hacia la crisis. Por ahí me decido y le cuento algo sobre eso. En fin, aprendí tanto que hoy, sin exagerar, puedo predecir la conducta sexual de una mujer con sólo verla. ¿Ve esa morocha de minifalda negra y blusa roja calada?. Esa, al lado de la viejita de anteojos. ¿La vio?. La pintarrajeada que va colgada del pasamanos. La misma. Bueno, con esa mina no pasa nada, es una histérica, le gusta hacerse desear pero ahí termina la cosa. En cambio, la gordita rubia que tiene una carpeta azul bajo el brazo, hace rato que está fichándolo al pibe aquel que lleva la camisa celeste abierta, arremangada arriba del codo. Y el pibe ya entró -está bien la gordita-, no los pierda de vista, va a ver que él se le arrima de a poco. No, si no es adivinación, pura sapiencia nomás, por eso se me hace más increíble lo de Gloria. Escuche, usted me inspira confianza, le voy a contar cómo la conocí. Fue cuando las inundaciones, en el colegio donde van mis sobrinos. Esas jornadas de solidaridad que la gente usa para desentumecer los buenos sentimientos son ideales, todos se sienten amigos aunque no se hayan visto en la vida, y en la confusión las minas están desatadas. No me iba a perder una oportunidad así. Estaba haciendo la recorrida preliminar de evaluación cuando alguien me puso en los brazos un bulto tan grande que me tapaba la cara, ropa envuelta en una sábana o algo así. "Tené", me dijo y, por la voz, era una mujer. Esperé no más de un par de minutos. Me sentía ridículo ahí parado, tambaleando cada vez que alguno me chocaba. Entonces dije qué hago con esto, pero ella no me contestó. Sin embargo, la oía hablando pavadas con uno y otro. Yo no iba a soportar eso. Puse, como pude, el bulto sobre mi cabeza, ubiqué a la dueña de la voz (que estaba de espaldas) y con tono poco amistoso, muy fuerte, dije: qué diablos hago con esto. Gloria se dio vuelta, me vio y soltó la risa. Se rió mostrándome toda la dentadura, unos dientes tan blancos como el guardapolvo que llevaba puesto. Parecés una lavandera, me dijo. Pero yo no estaba de humor. Me alegro de que no tengas ninguna caries, le contesté. No se imagina la carcajada que lanzó, como para mostrarme que tampoco tenía angina. Me desarmó y empezamos a conversar. Yo no podía prever las consecuencias. Qué le voy a hacer: a lo hecho, pecho. Sí, como le decía, en ese tipo de reuniones hay mucho pique. ¿Quiere que le pase algunas?. Las tengo agendadas. ¿Muchas?. Muchísimas. En esta ciudad, todos: los descastados, los dispépticos, los varicocélicos, los postergados y los prematuros, todos tienen su cruzada anual. ¿No le molesta que fume?. Cada vez que hablo de Gloria me pongo nervioso y me vienen ganas de fumar. ¿Usted qué hace cuando se pone nervioso?. Gloria hundía los dedos en el pelo, se lo empujaba hacia atrás y después sacudía la cabeza. Me gustan las mujeres que se alisan el pelo cuando se ponen nerviosas. El de ella es muy negro y largo. Hermoso. Sí, realmente hermoso. Tendría que conocerla, no sabe lo que es. Cuando terminó el turno y se sacó el guardapolvo casi me caigo de espaldas. Qué físico, viejo. Le digo que era de cine. Con la excusa del cansancio la invité al bar de la esquina. ¿Sabe lo que pidió?. Insólito: un café con leche y tortitas negras. ¡Cómo comía!. Todas se las comió, y con unas ganas... Esta mina sabe gozar, pensé, nos vamos a entender muy bien. Me contó que era maestra en esa escuela y que novio, lo que se dice novio, nunca había tenido. ¿A los diecinueve años?. Debe de ser muy pretensiosa, se me ocurrió. Pero parecía muy a gusto conmigo y no la vi precavida, así que ahí nomás me largué a hablarle del hedonismo. Ella me escuchaba con la boca llena y como si no se diera cuenta de mis intenciones. Recién cuando terminamos -yo de hablar y ella de comer- y después de pasarse la servilleta por los labios, me dijo: sos intelectual vos, ¿no?. ¡Qué te parece!, le contesté. Ella pensó un poco. Que se vive lo mismo pensando menos, me dijo y se levantó para irse. Desde ese sábado hasta el siguiente que la volví a ver, lo pasé tratando de resolver la ambigüedad de la frase. Hay una anfibología ahí, ¿se dio cuenta?. Claro, ¿qué quiso decir con "se vive lo mismo"?. Primera posibilidad: que igual se vive, que por no pensar no se muere nadie. Y, segunda, que las vivencias son las mismas. Fíjese qué importante: la primera implica una actitud peyorativa hacia el pensamiento especulativo, una actitud resignada y conformista frente a la vida. En cambio la segunda, indicaría que ella, pensando menos que yo, se sentía capaz de vivir las mismas cosas en cantidad y calidad. Qué le parece. ¿Cómo que obviamente la primera posibilidad?. No, lo obvio no existe, mi diagnóstico se inclinó por la segunda. ¿Qué tal si nos entregamos a las prácticas hedónicas?, le propuse. Yo lo estoy pasando muy bien, contestó. Me costaba explicarle que eso no era el hedonismo. Hay que optimizar, le decía. Ella me escuchaba, cómo le diría, con un interés moderado. Cuando terminé, se encogió de hombros. Será como vos decís, dijo sin mucha convicción, como quien dice "buen día" o "va a llover". Resumiendo: ese sábado no hice ningún avance. No computo como avance un único beso desprovisto de sensualidad, tipo noviecitos formales. Ahora pienso que lo mejor hubiera sido cortar por lo sano entonces, cuando todavía estaba a tiempo. No, no pude, me intrigaba la conducta y, sobre todo, era mucho el premio para abandonar el juego. Seguí viéndola, y la única diferencia entre cada encuentro y el siguiente era que yo hablaba cada vez menos y ella cada vez más. Un buen día me despabilé: había estado escuchando durante dos horas las dificultades de aprendizaje de Juancito (reflejo, según Gloria, de problemas en la casa), las arbitrariedades de la directora (que era más loca que un trompo) y las alternativas del colesterol del abuelito (a consecuencia de los muchos salamines que hedonísticamente ingería en secreto), con la misma atención que había prestado, años antes, a las enseñanzas del sexólogo. Esta mina me está jodiendo, pensé. Pero ya no podía echarme atrás. No, nada de eso, había una cuestión ideológica. Yo soy admirador de Nietzsche, mi modelo es el "superhombre": puro instinto, vida y voluntad de poder. No me permito la resignación. O metía a Gloria en mi cama o no era el hedonista que creía ser. ¿Usted leyó Also sprach Zarathustra?. ¿No?. Léalo, le va a cambiar la vida. Mire, mire lo que le decía: el muchacho está pegadito atrás de la gordita. Ella pone cara de distraída pero está haciendo control de calidad. ¡Las bondades de viajar a la hora pico!. Vio, nunca me equivoco, aun con Gloria, no sé... En algún momento que no puedo precisar ella empezó a mirarme diferente. Había un propósito de trascendencia en esas miradas largas, una decisión de comunicarme algo, y a mí se me alteraban los nervios cuando se ponía contemplativa, no me gustan los misterios. ¿Qué mirás?, le pregunté una vez. Nada, contestó ella, y sonrió como si yo estuviera al tanto de todo. Le juro que me descolocaba. No, no podía decirle eso, si en el fondo yo esperaba ansioso esas miradas; las deseaba, aunque simultáneamente me produjeran aprensión, sentía que Gloria iba a descubrirme una malformación interna terrible, un cáncer de próstata, no sé. Que yo sepa no, soy muy sano; era ella, los ojos de ella que tenían el poder de paralizarme. Había noches que no podía dormirme porque, no bien bajaba los párpados, veía los ojos de Gloria escrutándome implacables y algo que no podía controlar se me revolvía adentro. Mire, una vez me levanté de la cama con la necesidad imperiosa de verme en el espejo, de estudiar los detalles de mi cara, de verificar no sé qué. Tan extrañado estaba, que anoté la hora y escribí un breve resumen de lo que me sucedía para, a la mañana siguiente, comprobar que no lo había soñado. Y no, no había sido un sueño. Esta mina me está jodiendo, volví a pensar, y decidí protegerme. La siguiente vez que ella amagó ponerse contemplativa, la apreté rápido a lo bruto y le estampé un beso tan lúbrico como no va a recibir otro. La tomé por sorpresa y se mostró confusa un s egundo, pero le gustó. Eso sí, besaba muy mal; ya va a aprender, pensaba yo besándola mientras ganaba terreno con la mano. Ella me dejó hacer hasta cierto punto y se separó tan trémula que pensé que la había vencido. Lo malo fue que yo, pasado de zaguán como quedé, no podía retroceder y tuve que pedirle terapia de urgencia a una amiga. Y sí, terminé casi antes de empezar. No, qué se va a molestar, conmigo todas prefieren el sexo oral. Diga que tengo la lengua entrenada, que si no...Me sirvió de experiencia. La vez que siguió fui prevenido, apliqué lúcidamente mis técnicas y fingí pasión, pero por dentro me mantuve más frío que un calamar. ¿Por qué no va a poder?. Si está sexualmente satisfecho puede, es una cuestión mental. Bueno, aunque sea créame que yo puedo. Me parece que usted retoza poco, mi amigo. No, no se ofenda, tiene razón, yo no sé nada de su vida íntima. Discúlpeme. En fin, la táctica dio resultado; llegué bastante más lejos, y cuando Gloria aplicó el freno y se apartó, supe que sólo era cuestión de tiempo. Entonces le trabajé la moral: que me moría de deseo, que tanta excitación insatisfecha me hacía daño, que así me empujaba a la cama con otras. Y ella, sabiendo tan bien como yo que estaba vencida, me dice: sé que sólo me querés a mí; como si me dijera qué importa que otras pongan el órgano si lo importante me pertenece. Craso error. No sé de dónde sacaba tanta seguridad en sí misma, Gloria. Pero la rendición estaba cerca. Fue cuando al abuelito, un salamín indócil le cayó definitivamente mal. Sí, se murió. ¡Eh, no me mire así!. Es la verdad; la presencia concreta de la muerte desata en las personas una rebelión de las fuerzas de la vida. Gloria era huérfana de padre y lo adoraba al viejo, sintió un vacío insoportable que debía llenar de algún modo. ¡Bendito sea el nono!, pensé. Estaba entregada, ávida de un calmante poderoso que la colmara. Y ahí estaba yo. Sin embargo, atento a las experiencias anteriores, me cuidé muy bien de controlar mi entusiasmo. Le fui aplicando toda la artillería liviana hasta sentirme dueño de su voluntad y fue justo en ese punto, cuando ya nada alcanza, que tuvo un impulso absurdo. ¿Sabe lo que me hizo?. Es de no creer. Escuche bien: me hundió el meñique en el agujero de la oreja. ¿Insinuación?. Violación, diría yo. Sí, duro como una estaca. Qué va a ser excitante; se nota que usted sólo probó la puntita del gotero. No, no es que me haya dolido tanto, fue la sensación. Reaccioné bruscamente, como la vez que una mosca se me quiso meter ahí. Pero luego me dio risa, no podía parar de reírme. Ella se ofendió. Si es lo que siempre digo: el que no sabe es como el que no ve. Después quise seguir pero estaba empacada; ningún reproche ni lágrimas, ningún desborde: empacada como una mula. Y yo -ahí sí que me equivoqué-, en lugar de arremeter con los tanques me puse persuasivo; hasta tierno, le diría. Le acariciaba el pelo, la besaba en la frente, le decía palabras suaves. Al principio, ni para atrás ni para adelante. Después fue aflojando de a poco; al final me dijo: lo mejor de vos es lo que no mostrás, frase hermética si las hay. Pero ya ella había vuelto a temperatura ambiente y yo había desperdiciado la mayor oportunidad de placer de mi vida. ¿Usted entiende por qué hice eso?. Si lo entiende explíquemelo, porque yo, la verdad... Sí, puede ser. Hum, eso me preocupa: la compasión es un sentimiento que no me está permitido, se opone a la voluntad de poder. Observe: ahí bajan la gordita y el muchacho abrazados. ¿Qué le parece?. Está bajando de este tren la reserva moral de la nación. En fin, el sábado que siguió... La verdad, no sé por qué le cuento estas cosas tan mías a usted, que lo acabo de conocer. Bueno, lo encuentro muy receptivo, y además es difícil que la casualidad vuelva a juntarnos. Sigo. El sábado que siguió, Gloria mencionó muy pronto lo que se había callado la vez anterior. "Te reíste de mí como un salvaje el otro día", dijo. "Soy un salvaje, ni te imaginás", le contesté. "¿Un salvaje que no sabe cuándo una mujer está decidida a todo?", siguió ella. Yo, sorprendido, la miraba sin responder. "Quiero acostarme con vos", agregó. Qué momento, no me salía nada, sólo hice un gesto de satisfacción. Luego llamé un taxi. Ya en el viaje fui preparando el clima. Ella tenía una tranquilidad y una alegría irresponsables. Decía las mismas palabras cariñosas de siempre, esas remanidas confesiones de amor, lugares comunes que terminan por aburrir. Yo también hacía lo de siempre, le murmuraba al oído las cosas que pensaba hacerle y trabajaba con las manos. Ella me dejaba, pero no sintonizaba la misma onda. Cuando entramos en la habitación se escurrió al baño y cerró la puerta. Irá a higienizarse, pensé. Cómo tardaba. Bah, a lo mejor no tardó tanto, aunque a mí me pareció un siglo. Para acortar la espera fui sacándome la ropa de la cintura para arriba. De pronto, la puerta se abrió y apareció toda desnuda. ¿Usted sabe lo que es el shock térmico?. Es un descenso abrupto de temperatura que se usa para pasteurizar la leche: mata todo. Bueno, Gloria me pasteurizó. Claro hombre, cómo va a obviar etapas: el erotismo es una serie de actos progresivos y ordenados. Desnudarse mutuamente es un paso imprescindible. No sé qué cara habré puesto que ella se detuvo como tocada por un rayo paralizante, hasta la sonrisa se le detuvo. La hubiera visto parada frente a mí como una estatua clásica. Qué piernas, qué tetas, qué proporciones; la Venus de Milo con brazos, parecía. ¿A usted lo calienta la Venus de Milo?. A mí tampoco. No sabía qué hacer, si sacarme los pantalones y los zapatos o ir y abrazarla. Me decidí por abrazarla. En el espejo la veía de atrás: tiene el culo más perfecto que yo conozca. Pero no había caso, mi ánimo estaba por la rodilla. Para peor, ella no hacía más que decirme "te quiero". Qué se le puede decir a una mujer que, en semejantes circunstancias, le dice a uno algo así. En la cama no puedo decir "te quiero". Póngase en mi lugar: yo tratando de encaminar la situación y ella perturbándome con esas dos palabritas. No me dejaba concentrar, era insoportable. El tiempo pasaba y yo seguía en punto muerto, cada vez más nervioso. Gloria, al contrario, ganaba en desenvoltura. Figúrese, es como si el vaso le indicara al vino la manera de volcarse dentro de él. Además, tocaba de oído y le salía realmente muy mal. La fellatio no es como chupar una naranja. Me irritaba. Al final, cuando vio que no podía, alzó los ojos desde allá abajo y me miró como suplicando, acalorada y humedecida, con las mejillas muy rojas. Puro simulacro; yo capto al vuelo la inminencia del placer y no sentía la menor vibración hedónica. Eso era el colmo y no lo aguanté. "Pará nena -le dije-, no te gastes en gimnasia si no sos capaz de sentir como mujer; es inútil, conmigo y con cualquier otro". Me miró a los ojos despacio, primero como incrédula y luego con esa mirada temible que yo le contaba, y saltó de la cama como si hubiera visto el virus del SIDA en persona. Volvió a encerrarse en el baño. Una lástima, si me hubiera dejado habría encontrado la forma, siempre la encuentro. Me quedé ahí confundido, esperando. No veía las cosas con la claridad de ahora: los gestos y las reacciones de Gloria habían sido muy convincentes y yo me había apesadumbrado, tenía una sensación de despojo que no podía precisar claramente. Así y todo, trataba de organizar mi cabeza para arreglar las cosas. Un hedonista no puede fracasar. Si la puerta del baño se hubiera abierto dos minutos más tarde posiblemente lo hubiera logrado, pero cuando se abrió, me tomó desprevenido. Gloria salió vestida y cruzó la habitación resuelta a irse sola. Entré en pánico. Tenía que detenerla y actué por impulso, hice algo que su estructura mental no podía entender en su verdadero significado. Gloria, la llamé. Ella se detuvo y me miró con frialdad. Las palabras no me salían. Entonces le sonreí enigmático, y para ofrecerle lo mejor de mí, lo que ninguna había dejado de valorar en grado superlativo, le mostré, sacándola de a poco, solemnemente le diría, todo el largo de mi lengua. Y mire, habrá pasado tan rápido como la sombra de un meteoro pero yo la vi, estoy seguro: hubo un instante de admiración en su cara, aunque lo que quedó fue lo que ella quiso mostrarme: repugnancia, desprecio. "Inmundo", dijo antes de dar el portazo. Qué le parece. Comprendo su silencio. Todos los días la espero a la salida de la escuela y se niega a hablarme. Allá voy ahora. Yo estoy dispuesto a perdonarla, la he perdonado. Sí, ya sé que un hedonista no debe insistir en el fracaso, pero no tengo alternativa. De ahí que esté en crisis. ¿Recuerda que le hablé de una sensación de despojo?. No tardé mucho en precisarla: Gloria se quedó con todo el placer que yo era capaz de sentir. Me bajo en la próxima.&lt;/div&gt;-----------------------------------------------------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-2299081088380736611?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/2299081088380736611/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/raul-brasca.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/2299081088380736611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/2299081088380736611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/raul-brasca.html' title='RAÚL BRASCA'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-8567922874968871965</id><published>2012-02-14T17:33:00.002-03:00</published><updated>2012-02-14T17:33:31.784-03:00</updated><title type='text'>YUKIO MISHIMA</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;La perla&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El 10 de diciembre era el cumpleaños de la señora Sasaki. La señora Sasaki deseaba celebrar el acontecimiento con el menor ajetreo posible y solamente había invitado para el té a sus más íntimas amigas, las señoras Yamamoto, Matsumura, Azuma y Kasuga, quienes contaban exactamente la misma edad que la dueña de casa. Es decir, cuarenta y tres años.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estas señoras integraban la sociedad "Guardemos nuestras edades en secreto" y podía confiarse plenamente en que no divulgarían el número de velas que alumbraban la torta. La señora Sasaki demostraba su habitual prudencia al convidar a su fiesta de cumpleaños solamente a invitadas de esta clase.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para aquella ocasión la señora Sasaki se puso un anillo con una perla. Los brillantes no hubieran sido de buen gusto para una reunión de mujeres solas. Además, la perla combinaba mejor con el color de su vestido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras la señora Sasaki daba una última ojeada de inspección a la torta, la perla del anillo, que ya estaba algo floja, terminó por zafarse de su engarce. Era aquel un acontecimiento poco propicio para tan grata ocasión, pero hubiera sido inadecuado poner a todos al tanto del percance. La señora Sasaki depositó, pues, la perla en el borde de la fuente en que se servía la torta y decidió que luego haría algo al respecto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los platos, tenedores y servilletas rodeaban la torta. La señora Sasaki pensó que prefería que no la vieran llevando un anillo sin piedra mientras cortaba la torta y, muy hábilmente, sin siquiera darse vuelta, lo deslizó en un nicho ubicado a sus espaldas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El problema de la perla quedó rápidamente olvidado en medio de la excitación producida por el intercambio de chismes y la sorpresa y alegría que producían a la dueña de casa los acertados regalos de sus amigas. Muy pronto llegó el tradicional momento de encender y apagar las velas de la torta. Todas se congregaron agitadamente alrededor de la mesa, cooperando en la complicada tarea de encender cuarenta y tres velitas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tampoco podía esperarse que la señora Sasaki, con su limitada capacidad pulmonar, apagara de un solo soplido tantas velas y su apariencia de total desamparo suscitó no pocos comentarios risueños.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después del decidido corte inicial, la señora Sasaki sirvió a cada invitada una tajada del tamaño deseado en un pequeño plato que, luego, cada una llevaba hasta su respectivo asiento. Alrededor de la mesa se produjo una confusión bastante considerable. Todas extendían sus manos al mismo tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La torta estaba adornada con un motivo floral y cubierta con un baño rosado, salpicado abundantemente con pequeñas bolitas plateadas hechas de azúcar cristalizada. La clásica decoración de las tortas de cumpleaños.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la confusión del primer momento algunas escamas del baño, migas y cierta cantidad de bolitas plateadas se desparramaron sobre el mantel blanco. Algunas de las invitadas juntaban estas partículas con los dedos y las ponían en sus platos. Otras, las echaban directamente en su boca.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Luego, cada una volvió a su asiento y, con toda la tranquila alegría que correspondía, comieron sus porciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquélla no era una torta casera. La señora Sasaki la había encargado con anticipación en una confitería de bastante renombre y todas coincidieron en que su gusto era excelente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La señora Sasaki resplandecía de felicidad. De pronto, y con un dejo de ansiedad, recordó la perla que había dejado sobre la mesa. Con disimulo se levantó tan displicentemente como pudo y comenzó a buscarla. La perla había desaparecido. Sin embargo, estaba segura de haberla dejado allí. La señora Sasaki aborrecía perder cosas. Sin pensarlo más, se entregó de lleno a su búsqueda y su intranquilidad se hizo tan evidente que sus invitadas la advirtieron.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-No es nada... Un segundo, por favor... -repuso a las cariñosas preguntas de sus amigas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pese a lo ambiguo de su respuesta, una a una las invitadas se pusieron de pie y revisaron el mantel y el piso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La señora Azuma, frente a tanta conmoción, pensó que la situación era francamente deplorable. Estaba contrariada frente a una dueña de casa capaz de crear una situación tan desagradable por el extravío de una perla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La señora Azuma decidió inmolarse y salvar el día. Con una sonrisa heroica, dijo:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¡Eso fue entonces! ¡La perla debe haber sido lo que me acabo de comer! Cuando me sirvieron la torta, una bolita plateada se cayó sobre el mantel y yo la levanté y me la tragué sin pensar. Me pareció que se atascaba un poco en mi garganta. Por supuesto que si hubiera sido un brillante no dudaría en devolvértelo, aun a riesgo de tener que sufrir una operación; pero como se trata simplemente de una perla, no puedo sino pedirte perdón.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este anuncio calmó de inmediato la ansiedad del grupo y salvó a la dueña de casa de un trance difícil. Nadie se preocupó en averiguar si la confesión de la señora Azuma era cierta o falsa. La señora Sasaki tomó una de las bolitas que quedaban y se la comió.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Mmmm -comentó-, ¡ésta tiene gusto a perla!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En esta forma, el pequeño incidente fue recibido entre bromas y, en medio de la risa general, quedó totalmente olvidado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al finalizar la reunión, la señora Azuma partió en su auto deportivo, llevando con ella a su íntima amiga y vecina, la señora Kasuga. Apenas se habían alejado, la señora Azuma dijo:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¡No puedes dejar de reconocerlo! Fuiste tú quien se tragó la perla, ¿no es cierto? Quise protegerte y me declaré culpable.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estas palabras informales ocultaban un profundo afecto. Pero por más amistosa que fuera la intención, para la señora Kasuga una acusación infundada era una acusación infundada. No recordaba bajo ningún concepto haberse tragado una perla en vez de un adorno de azúcar. La señora Azuma sabía cuán difícil era ella para todo lo referente a la comida. Bastaba con que apareciera un cabello en su plato, para que, inmediatamente, se le atragantara el almuerzo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Pero, ¡por favor! -protestó la señora Kasuga con voz débil mientras estudiaba el rostro de la señora Azuma-. ¡Nunca podría haber hecho algo semejante!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-No es necesario que finjas. Te vi en aquel momento. Cambiaste de color y ello fue suficiente para mí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La confesión de la señora Azuma parecía cerrar el incidente del cumpleaños; pero, sin embargo, dejó una molesta secuela.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras la señora Kasuga pensaba en la mejor forma de demostrar su inocencia, la asaltó la duda de que la perla del solitario pudiera estar alojada en alguna parte de sus intestinos. Era, desde luego, poco probable que se hubiera tragado una perla en vez de una bolita de azúcar, pero, en medio de la confusión general causada por la charla y las risas, forzoso era admitir que existía por lo menos esa posibilidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Revisó mentalmente todo lo sucedido en la reunión, pero no pudo recordar ningún momento en el que hubiera llevado una perla hasta sus labios. Después de todo, si había sido un acto subconsciente, sería difícil recordarlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La señora Kasuga se sonrojó violentamente cuando su imaginación la llevó hacia otro aspecto del asunto. Al recibir una perla en el cuerpo de uno, no cabe duda de que -quizás un poco disminuido su brillo por los jugos gástricos- en uno o dos días es fácil recuperarla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y junto a este pensamiento, las intenciones de la señora Azuma se volvieron transparentes para su amiga. Sin lugar a dudas, la señora Azuma había vislumbrado el mismo problema con incomodidad y vergüenza y, por lo tanto, pasando su responsabilidad a otro, había dejado entrever que cargaba con la culpa del asunto para proteger a una amiga.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras tanto, las señoras Yamamoto y Matsumura, que vivían en la misma dirección, retornaban a sus casas en un taxi. Al arrancar el coche, la señora Matsumura abrió la cartera para retocar su maquillaje, recordando que no lo había hecho durante toda la reunión.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al tomar la polvera, un destello opaco llamó su atención mientras algo rodaba hacia el fondo de su cartera. Tanteando con la punta de los dedos, la señora Matsumura recuperó el objeto y vio con asombro que se trataba de la perla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La señora Matsumura sofocó una exclamación de sorpresa. Desde tiempo atrás sus relaciones con la señora Yamamoto distaban mucho de ser cordiales y no deseaba compartir aquel descubrimiento que podía tener consecuencias tan poco agradables para ella.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Afortunadamente la señora Yamamoto miraba por la ventanilla y no pareció darse cuenta del súbito sobresalto de su acompañante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sorprendida por los acontecimientos, la señora Matsumura no se detuvo a pensar en cómo había llegado la perla a su bolso, sino que, inmediatamente, quedó apresada por su moral de líder de colegio. Era prácticamente imposible, pensó, cometer un acto semejante aun en un momento de distracción. Pero dadas las circunstancias, lo que correspondía hacer era devolver la perla inmediatamente. De lo contrario, hubiera sentido un gran cargo de conciencia. Además, el hecho de que se tratara de una perla -o sea, un objeto que no era ni demasiado barato ni demasiado caro- contribuía a hacer su posición más ambigua.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Resolvió, pues, que su acompañante, la señora Yamamoto, no se enterara del imprevisible desarrollo de los acontecimientos, en especial cuando todo había quedado tan bien solucionado gracias a la generosidad de la señora Azuma.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La señora Matsumura decidió que le era imposible permanecer ni un minuto más en aquel taxi y, pretextando una visita a un familiar, pidió al conductor que se detuviera en medio de un tranquilo suburbio residencial.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una vez sola en el taxi, la señora Yamamoto se sorprendió un poco por la brusca determinación tomada por la señora Matsumura a consecuencia de su broma. Observó el reflejo de la señora Matsumura en el vidrio y, en aquel preciso momento, vio cómo sacaba la perla de su cartera.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el transcurso de la reunión la señora Yamamoto había sido la primera en recibir su parte de torta. Había agregado a su plato una bolita plateada que había rodado sobre la mesa y al volver a su asiento antes que las demás, advirtió que la bolita en cuestión era una perla. En el mismo momento de descubrirlo, concibió un plan malicioso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras las demás invitadas se preocupaban por la torta, deslizó la perla dentro del bolso que aquella hipócrita e insufrible señora Matsumura había dejado sobre la silla vecina.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desamparada, en el barrio residencial donde había pocas probabilidades de conseguir un taxi, la señora Matsumura se entregó a oscuras reflexiones acerca de su posición.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En primer lugar, aun cuando fuera absolutamente necesario para descargo de su conciencia, sería una vergüenza ir a removerlo todo de nuevo cuando las demás habían llegado a tales extremos para arreglar las cosas satisfactoriamente. Por otra parte, sería peor si, con tal proceder, hiciera recaer injustas sospechas sobre ella misma.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No obstante estas consideraciones, si no se apresuraba en devolver la perla, desperdiciaría una ocasión única. Si lo dejaba para el día siguiente (el sólo pensarlo hizo sonrojar a la señora Matsumura) la devolución daría lugar a dudas y especulaciones. La propia señora Azuma había formulado una insinuación acerca de esta posibilidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fue entonces cuando, con gran alegría, la señora Matsumura concibió el plan magistral que dejaría en paz a su conciencia y, al mismo tiempo, la libraría del riesgo de exponerse a injustas sospechas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aceleró el paso y, al llegar a una calle más transitada, llamó a un taxi y ordenó al conductor llevarla a un conocido negocio de perlas en Ginza. Allí mostró la perla al vendedor y le pidió una algo más grande y de mejor calidad. Una vez efectuada la compra, volvió hasta la casa de la señora Sasaki.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El plan de la señora Matsumura era entregar la perla recién comprada a la señora Sasaki, diciéndole que la había encontrado en el bolsillo de su chaqueta. Su anfitriona la aceptaría y, después, intentaría hacerla calzar en el anillo. Al tratarse de una perla de distinto tamaño no coincidiría con el anillo, y la señora Sasaki, desconcertada, intentaría devolverla, cosa que no pensaba aceptar la señora Matsumura.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La señora Sasaki no podría sino pensar que aquélla se comportaba así para proteger a otra persona: "Sin duda la señora Matsumura ha visto robar la perla por una de las otras tres señoras. Será, pues, mejor olvidar todo el asunto; pero, al menos, de mis invitadas puedo estar segura de que la señora Matsumura está totalmente exenta de culpa. ¿Quién ha oído jamás que un ladrón robe algo y luego lo reemplace por algo similar y de mayor valor?"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con esta estratagema la señora Matsumura se proponía escapar para siempre de la infamia de la sospecha y de igual manera -mediante un pequeño desembolso- de los remordimientos de una conciencia intranquila.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Volvamos a las otras señoras. Ya en su casa, la señora Kasuga seguía sintiéndose lastimada por las crueles bromas de la señora Azuma. Para librarse de un cargo tan ridículo como aquél, debía actuar antes del día siguiente, pues si no sería demasiado tarde. Para probar realmente que no había comido la perla, era, pues, necesario que la perla apareciera de alguna manera.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En resumen, si podía exhibir de inmediato la perla a la señora Azuma, por lo menos su inocencia respecto a la hipótesis gastronómica quedaría firmemente demostrada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si esperaba hasta el día siguiente, aun cuando se las arreglara para mostrar la perla, se interpondría inevitablemente la vergonzosa e innombrable sospecha.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La habitualmente tímida señora Kasuga abandonó apresuradamente su domicilio al cual acababa de regresar e inspirada por el coraje que confiere obrar con ímpetu, se apuró en llegar a un comercio de Ginza donde eligió y compró una perla que, a su parecer, era más o menos del mismo tamaño que las bolitas plateadas de la torta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llamó por teléfono a la señora Azuma. Le explicó que, al volver a su casa, había descubierto entre los pliegues del moño de su faja la perla perdida por la señora Sasaki y que le causaba cierta vergüenza ir a devolverla. ¿Sería tan amable la señora Azuma como para acompañarla lo más pronto posible?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para sus adentros la señora Azuma reflexionó en que aquella historia era poco verosímil, pero por tratarse del pedido de una buena amiga, accedió a él.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La señora Sasaki aceptó la perla que le llevara la señora Matsumura y, asombrada de que no se ajustara a su anillo, pensó, agradecida, exactamente lo que la señora Matsumura había deseado que pensara.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se sorprendió, sin embargo, cuando una hora más tarde llegó la señora Kasuga, acompañada por la señora Azuma, y le devolvió otra perla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La señora Sasaki estuvo a punto de mencionar la visita anterior, pero se contuvo a último momento y aceptó la segunda perla tan tranquilamente como pudo. No dudaba de que ésta se ajustaría al engarce y, tan pronto como partieron sus amigas, se apuró a probarla en el anillo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era demasiado chica. Frente a este descubrimiento, la señora Sasaki enmudeció.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el viaje de regreso ambas señoras se encontraron frente a la imposibilidad de saber lo que pensaba la otra, y aunque sus encuentros solían ser alegres y locuaces, en aquella oportunidad cayeron en un largo silencio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La señora Azuma, que actuaba con perfecto conocimiento del asunto, sabía a ciencia cierta que no se había tragado la perla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Había sido simplemente para eludir una situación embarazosa para todas que, en la fiesta, se había declarado culpable. En especial, la había guiado el deseo de aclarar la situación de una amiga que, por su inquietud, había transmitido cierta sensación de culpabilidad. ¿Qué podía pensar ahora? Más allá de la peculiar actitud de la señora Kasuga y del procedimiento de hacerse acompañar por ella para devolver la perla, presentía algo mucho más profundo. Quizá la intuición de la señora Azuma había ubicado el punto débil de su amiga y, al descubrirlo, la acorralaba transformando una cleptomanía inconsciente e impulsiva en un grave desorden mental.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por su parte, la señora Kasuga todavía abrigaba sospechas de que la señora Azuma se hubiera tragado realmente la perla y de que su confesión en la fiesta fuera verdadera. De ser así, resultaría imperdonable de parte de la señora Azuma haberse burlado de ella tan cruelmente. Su timidez había contribuido a la sensación de pánico que la había impulsado a hacer aquella pequeña farsa a más de gastar una buena suma. ¿No era entonces una maldad de parte de la señora Azuma, después de todo ello, negarse a confesar que había comido la perla? Si la inocencia de la señora Azuma era fingida, la señora Kasuga, al representar tan esmeradamente su papel, aparecería ante sus ojos como el más ridículo de los actores de segundo orden.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero retornemos a la señora Matsumura. Al regresar de casa de la señora Sasaki y después de haberla obligado a aceptar la perla, la señora Matsumura se sintió algo más tranquila y pudo analizar, detalle por detalle, los acontecimientos del incidente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estaba segura, al levantarse en busca de su trozo de torta, de haber dejado su cartera sobre la silla. Luego, al comerla, había empleado servilletas de papel, con lo que se descartaba la necesidad de abrir el bolso en busca de un pañuelo. Cuanto más lo pensaba, menos recordaba haber abierto su cartera hasta el momento de empolvarse en el taxi. ¿Cómo era posible, entonces, que la perla se hubiera introducido en un bolso cerrado?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En aquel momento comprendió la tontería de no haber tenido en cuenta ese simple detalle en vez de atemorizarse al encontrar la perla. Llegada a este punto de su razonamiento, un súbito pensamiento la dejó atónita. Alguien había colocado la perla en su bolso con absoluta premeditación, a fin de comprometerla. Y de las cuatro invitadas a la reunión, la única que podía haberlo hecho era, sin duda, la detestable señora Yamamoto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con los ojos encendidos por la ira, la señora Matsumura fue hasta la casa de la señora Yamamoto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al verla aparecer en su puerta, la señora Yamamoto supo inmediatamente lo que la había llevado hasta allí y preparó su defensa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde el primer instante, el interrogatorio de la señora Matsumura fue inesperadamente severo, y dejó traslucir claramente que no aceptaría evasivas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Has sido tú. Nadie podría haber hecho semejante cosa -comenzó la señora Matsumura.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Por qué yo? ¿Qué pruebas tienes? Supongo que si vienes a echarme esto en cara, es porque tienes todos los elementos de juicio, ¿no es cierto? -la señora Yamamoto se mantenía en una rígida compostura.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La señora Matsumura respondió que la señora Azuma, al echarse las culpas por lo sucedido con tanta nobleza, no podía tener ninguna relación con tan ruin proceder, y que, en cuanto a la señora Kasuga, no tenía las agallas necesarias para un juego tan peligroso. Quedaba, pues, una sola incógnita: la señora Yamamoto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ésta guardó silencio con la boca cerrada como una ostra. Frente a ella, la perla traída por la señora Matsumura brillaba suavemente. El té de Ceilán que había preparado tan cuidadosamente comenzaba a enfriarse.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-No pensaba que me odiaras tanto -la señora Yamamoto se enjugó las comisuras de los ojos, pero resultó evidente que la señora Matsumura estaba resuelta a no dejarse ablandar por las lágrimas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Bueno, voy a decirte algo que jamás pensé decir -continuó la señora Yamamoto-. No voy a mencionar nombres, pero una de las invitadas...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Con eso quieres hablar de la señora Kasuga o de la señora Azuma?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Por favor, por lo menos déjame omitir su nombre. Como te decía, una de las invitadas estaba abriendo tu bolso e introduciendo algo en él cuando yo, inadvertidamente, miré en aquella dirección. ¡Puedes imaginarte mi desconcierto! Aun cuando me hubiera sentido capaz de prevenirte, no habría siquiera tenido la oportunidad de hacerlo. Comencé a sentir palpitaciones y más palpitaciones. Y en el viaje en el taxi... ¡oh, qué horror no poder hablarte! Si hubiéramos sido buenas amigas, no hubiera dudado en contártelo con absoluta franqueza, pero como aparentemente yo no te gusto...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Comprendo. Has sido muy considerada, y ahora le estás echando hábilmente las culpas a las señoras presentes, ¿verdad?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Culpar a otro? ¿Cómo puedo hacerte comprender mis sentimientos? Sólo quería evitar el herir a alguien...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Está bien. Pero no te importó herirme a mí, ¿no es cierto? Por lo menos podrías haber mencionado todo esto en el taxi.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Probablemente lo hubiera hecho si tú hubieras tenido la franqueza de mostrarme la perla cuando la encontraste en tu cartera. Preferiste, en cambio, bajar del coche sin decir una palabra!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por primera vez la señora Matsumura no supo qué contestar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Comprendes, entonces, lo que quise hacer? Lo importante era no herir a nadie.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La señora Matsumura se sintió invadida por una intensa ira.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Si vas a endilgarme una serie de mentiras como ésta, voy a pedirte que las repitas esta noche frente a las señoras Azuma y Kasuga y en mi presencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al escuchar esto, la señora Yamamoto rompió a llorar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Gracias a ti, todos mis esfuerzos por no herir a nadie fracasarán... -sollozó.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para la señora Matsumura era una experiencia nueva verla llorar y, aunque se repitió firmemente que no iba a dejarse engañar por aquellas lágrimas, no pudo evitar el pensamiento de que, al no probarse nada concreto, quizás podría haber algo de verdad en las afirmaciones de la señora Yamamoto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para ser más objetivos, si se aceptaba el relato de la señora Yamamoto como cierto, el rehusarse a revelar el nombre de la culpable traslucía cierta grandeza de alma. Y, de la misma manera, tampoco se podía asegurar que la gentil y, en apariencia, tímida señora Kasuga no pudiera sentirse inclinada a realizar un acto malicioso. Del mismo modo, el indudable rechazo existente entre ella y la señora Yamamoto podía, según se miraran las cosas, ser considerado como un atenuante en la culpa de la señora Yamamoto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Tenemos naturalezas diferentes -continuó la señora Yamamoto entre lágrimas- y no puedo negar que hay en ti ciertas cosas que no me gustan. Pero, a pesar de todo, es espantoso que puedas sospechar que necesito valerme de una artimaña tan baja contra ti... No obstante, pensándolo mejor, el someterme a tus acusaciones será la mejor forma de demostrar lo que he sentido hasta ahora en todo este asunto. En esta forma, yo sola cargaré con la culpa y nadie más se sentirá herido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una vez concluido este discurso patético, la señora Yamamoto inclinó su cabeza sobre la mesa y se abandonó a un llanto incontrolable.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al contemplarla, la señora Matsumura comenzó a reflexionar sobre lo impulsivo de su propio comportamiento. Al dejarse cegar por su antipatía hacia la señora Yamamoto, había perdido la serenidad indispensable para manejar su castigo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando, después de sollozar prolongadamente, la señora Yamamoto alzó la cabeza nuevamente, la expresión a la vez pura y remota de su rostro se hizo visible aun para su visitante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un poco asustada, la señora Matsumura se puso tiesa contra el respaldo de la silla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Esto no debería haber sucedido nunca. Cuando desaparezca, todo permanecerá como antes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al hablar enigmáticamente, la señora Yamamoto sacudió su hermosa cabellera y clavó una mirada terrible, aunque fascinante, sobre la mesa. En un segundo, tomó la perla que estaba frente a ella y, con gran determinación, se la metió en la boca. Alzando la taza con el meñique elegantemente estirado, se tragó la perla con un sorbo de té de Ceilán frío.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La señora Matsumura la observaba con espantada fascinación. Todo había sucedido sin darle tiempo a protestar. Era la primera vez que veía a alguien tragarse una perla. Además, en la conducta de la señora Yamamoto había algo de la desesperación que se supone puede embargar a quienes ingieren un veneno.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, aunque el acto era heroico, aquél no era más que un incidente conmovedor. La señora Matsumura se encontró con que no sólo su enojo se había disuelto en el aire, sino que la pureza y simplicidad de la señora Yamamoto la hacían considerarla ahora como a una santa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los ojos de la señora Matsumura también se llenaron de lágrimas y tomó la mano de la señora Yamamoto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Te ruego que me perdones -dijo-, me he equivocado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lloraron juntas durante un buen rato, entrelazaron sus dedos y juraron ser, desde aquel momento, las mejores amigas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando la señora Sasaki se enteró de que las tirantes relaciones entre la señora Yamamoto y la señora Matsumura habían mejorado notablemente y de que la señora Azuma y la señora Kasuga habían enfriado su vieja y sólida amistad, no pudo explicarse las cosas y se limitó a pensar que todo era posible en este mundo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fuera como fuera, siendo una mujer sin demasiados escrúpulos, la señora Sasaki pidió a un joyero que remodelara su anillo en un formato en el cual se pudieran engarzar dos nuevas perlas, una grande y una chica, y lo usó sin complejos, sin ulteriores incidentes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al poco tiempo había olvidado las conmociones de aquel cumpleaños, y cuando alguien se interesaba por su edad, contestaba con las eternas mentiras de siempre.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-----------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-8567922874968871965?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/8567922874968871965/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/yukio-mishima.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/8567922874968871965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/8567922874968871965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/yukio-mishima.html' title='YUKIO MISHIMA'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-7704609200798257892</id><published>2012-02-14T12:52:00.000-03:00</published><updated>2012-02-14T12:55:15.396-03:00</updated><title type='text'>LUIS ALBERTO SPINETTA</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;Homero y yo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Tomado del Diario Página 12 del día de la fecha&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos iban a juntar en una entrevista. Era tal la presión que yo sentía de tener que ir a verlo por todo lo que representaba para mí, que por esos juegos del inconsciente llegué tarde.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La nota se levantó a último momento y no me avisaron. Así, me encontré solo frente a él en su departamento. El viejo sentado con su bastón mirando hacia otro lado me veía. Cambiamos muy pocas palabras porque era muy duro el momento para mí. No sabía ni cómo empezar una conversación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Le pregunté por Antonin Artaud y dijo desconocerlo. Me petrificó. Hablamos un poco de “El Cuervo”, de Poe, y él recitó una poesía en inglés referida a ese poema. Yo no le entendía bien las palabras y tenía tanto miedo de estar frente a él como de estar frente a Dios. Conocí a varios tipos importantes de cerca, pero nunca sentí lo que sentí frente a tamaña persona. Se me movía todo dentro de mí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hablamos tres palabras más, yo le dije que era músico, que tenía dos hijos, y que no sabía demasiado bien por qué estaba con él, pero que para mí representaba una gran satisfacción porque lo admiraba mucho. Me despidió diciéndome: “Permiso, me tengo que ir”. Vino una señora y se lo llevó. Yo entendí que todo había terminado y bajé conmocionado a la calle Maipú. A veces pienso que fue un encuentro con Homero. Pero era Borges.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Este recuerdo de Luis Alberto Spinetta sobre su encuentro fallido con Jorge Luis Borges está escondido dentro del libro Martropía, conversaciones con Spinetta (Aguilar, 2006), de Juan Carlos Diez.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;---------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-7704609200798257892?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/7704609200798257892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/luis-alberto-spinetta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/7704609200798257892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/7704609200798257892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/luis-alberto-spinetta.html' title='LUIS ALBERTO SPINETTA'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-2524044947896077176</id><published>2012-02-13T17:31:00.002-03:00</published><updated>2012-02-13T17:32:41.913-03:00</updated><title type='text'>ROLANDO GABRIELLI</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;SÓCRATES 2012&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;Maestro, solo sé que nada sé,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;Usted no puede seguir bebiendo cicuta,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;no es bueno para la salud de Grecia&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;Arde Atenas en el 2012 Maya&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red; right: auto;"&gt;&lt;b&gt;Y el oráculo qué dice o dijo al ver&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;y no ver, se bajan las persianas&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;de la historia y Usted se sorprendería&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;como ha crecido el desorden de las finanzas&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;y se ha corrompido todo, no sólo la juventud&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;Un país en bancarrota desafía las ruinas&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;de su pasado y su desolación nos habla&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;de un presente y un futuro&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;que ningún dios cuerdo avalaría&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;Usura, dijo el poeta, y no se equivocaba&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;¿Un fantasma recorre Europa?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;Qué dice, Carlos,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: red; right: auto;"&gt;&lt;b&gt;¿La rueda vuelve a ser rueda?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: red; right: auto;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-pmthdLmQ0g4/TzlzIYBsi0I/AAAAAAAAA7Q/tzlZFAO0ZXM/s1600/GABRIELLI+SOCRATES.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-pmthdLmQ0g4/TzlzIYBsi0I/AAAAAAAAA7Q/tzlZFAO0ZXM/s1600/GABRIELLI+SOCRATES.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: red; right: auto;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="right: auto; text-align: left;"&gt;&lt;span style="background-color: white; right: auto;"&gt;&lt;b&gt;------------------------------------------------------------------------------------&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-2524044947896077176?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/2524044947896077176/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/rolando-gabrielli.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/2524044947896077176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/2524044947896077176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/rolando-gabrielli.html' title='ROLANDO GABRIELLI'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-pmthdLmQ0g4/TzlzIYBsi0I/AAAAAAAAA7Q/tzlZFAO0ZXM/s72-c/GABRIELLI+SOCRATES.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-2010400001164638785</id><published>2012-02-12T14:14:00.003-03:00</published><updated>2012-02-12T14:15:49.854-03:00</updated><title type='text'>CHARLES DICKENS</title><content type='html'>&lt;b style="color: #3d85c6; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Un gran clásico en la literatura&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;y&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;más allá de Dickens en la historia.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;b&gt;Por CristinaPailos&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Carlos Marxaconsejaba a los escritores e intelectuales en general, a leer a Honoré deBalzac, no porque éste tuviera interés en que la sociedad cambiara o buscara unrumbo más justo o equitativo; todo lo contrario, los negocios sucios delescritor francés, su esfuerzo en ascender desde el punto de vista social yeconómico y hasta el invento del &amp;nbsp;&lt;b&gt;de &lt;/b&gt;en su apellido para simular unorigen aristocrático, gran anhelo de la burguesía, no los ignoraba el teóricodel socialismo pero lo admiraba por ser un retratista&amp;nbsp; crudo, y veraz de la sociedad de su tiempo.Digamos que era un intelectual honesto y creíble aunque no se pudiera decir lomismo de otros aspectos de su vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;Considero que lo mismohabría que decir de Dickens. Sus novelas valen más que cientos de explicacionessobre la cultura victoriana, las características del burgués torpe y ricosurgido de la revolución industrial sin mayores escrúpulos y seguro de suascenso, resultado de un nuevo modo de producción con progresos científicos ytécnicos en esencia muy buenos pero que el burgués consideraba a su enteradisposición.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;Era el fin de unaInglaterra agraria y de una poderosa aristocracia ociosa o enriquecida, entreotras cosas,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;con el comercio deesclavos. Dickens mostraba lo que ocurría. No explicaba el fenómeno. No sólo noiba más allá, sino que en algunos aspectos hasta puede resultar controvertidopero su obra es un clásico testimonio de época, con una fuerza en suspersonajes que permanecieron inolvidables en generaciones de lectores del mundo. &lt;/span&gt;&lt;b style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;Tiempos difíciles&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt; (Hard Times) esla obra más representativa en ese sentido y también es un clásico porque muchasde las iniquidades que muestra no han desaparecido en el mundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;De todas sus novelas, la más autobiográfica es sin duda &lt;/span&gt;&lt;b style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;David Copperfield &lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;publicada en 1850porque el escritor fue&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;victima deaquella explotación despiadada con la que nació el capitalismo moderno. Cuandosu padre fue encarcelado por deudas, tuvo que trabajar como embalador de betúna la edad de&lt;/span&gt;&lt;span style="color: red; font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;doce años&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;En todo el mundo, a partir del 7 de febrero se&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;realizaron en esos días charlas, eventos,distintos recordatorios por cumplirse el bicentenario del nacimiento delescritor. Gran Bretaña, como es de suponer, fue el epicentro del homenaje. Enla ciudad de Portsmouth, en la costa sudeste, donde Dickens nació se realizóuna fiesta callejera, pero el Príncipe Carlos no estuvo allí. &lt;/span&gt;&lt;i style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;No&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;. Colocó una corona de flores en laAbadía de Westminster en Londres donde Dickens está enterrado. &lt;/span&gt;&lt;i style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;Eso sí.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;Sus obras más famosas : David Copperfield, Grandes Esperanzas,Historia de dos Ciudades, los Papeles de Pickwick, Oliver Twist, NicholasNickleby fueron muy solicitadas por los lectores de su época y se esperaban conansiedad los capítulos que fueron apareciendo como folletín en ciertos medios .Era literatura para niños y para adultos, y por cierta habilidad peculiar delgobierno inglés para con su sociedad y para otras sociedades que conformaban elenorme imperio, también tenía lectores de distinta extracción social, pero elfundamento de la popularidad de esos capítulos que se sucedían con regularidadresidía en mostrar nuevos protagonistas: gente común con conflictos ysituaciones más interesantes que la de los ricos paseando en carruajes por HydePark, o en bellas mansiones en la campiña, como había sido hasta entonces ,salvo excepciones. La gente podía reir y llorar acompañando a los personajes.Quizás las nuevas señoras burguesas a quienes sobraba el tiempo descubrieron &lt;/span&gt;&lt;i style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;que los pobres también lloran &lt;/i&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;y eso fuetoda una revelación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;Hoy no sería tan fácil recomendar a los niños la lectura denovelas tan extensas y mucho menos en ediciones antiguas de apretada impresióny caracteres muy pequeños, sin embargo, las obras han pasado al cine, al teatrocon inalterable atractivo y se adaptaron a nuevas y nuevas versiones, aunquealgunas siguieron el modelo de la estricta identificación de los buenosversus&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;los malos al estilo de loscuentos de los hermanos Grimm.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;Hubiera sido deseable que en tanta biografía formal sobre elescritor que hemos leído en estos días se hubieran dedicado algunas líneas paracaracterizar&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;la época en que su obra segestó y así comprender mejor la rica obra de Dickens. Hasta hubiera constituidoun aporte para reflexionar sobre el progreso, los logros de la ciencia y de latécnica pero también las victimas que nunca acabaron en el capitalismo. Másaún, se multiplicaron en el imperialismo cuando la patria de Dickens setransformó en la Reina de los Mares y luego dejó el legado a la principal desus colonias: los Estados Unidos de Norteamérica. Ese cambio implicó también uncambio estratégico&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;en&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%; text-indent: 35.4pt;"&gt;“la espiritualidad” de la época.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Lareligión en tiempos de Dickens había perdido muchos adeptos entre la claseobrera porque los partidos socialistas fueron herederos del racionalismo delsiglo XVIII, y porque por esa época surgieron muchos teóricos que oponían larazón a la verdad revelada y hasta se panfleteaba por las calles respecto deltema, pero especialmente porque las grandes religiones se desinteresarontotalmente de los enormes padecimientos e injusticias sociales. Así que prontose pensó que el sermón podía ser más rentable como producto deexportación.&amp;nbsp; El mercado de feligreses sefortaleció en el exterior, en las colonias del Imperio. Los misioneros setrasladaron a África y creo que su función misionera la ilustra un pensamientoautóctono de dicho continente: “Llegaron y nos convencieron de que dejáramoslas armas por la lectura de la Biblia. Pasó el tiempo. Nosotros quedamos con laBiblia y ellos con las armas”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 16px;"&gt;------------------------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-2010400001164638785?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/2010400001164638785/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/charles-dickens_12.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/2010400001164638785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/2010400001164638785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/charles-dickens_12.html' title='CHARLES DICKENS'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-731878241530084032</id><published>2012-02-11T13:00:00.001-03:00</published><updated>2012-02-11T13:02:33.045-03:00</updated><title type='text'>DE MI AUTORÍA</title><content type='html'>&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;&lt;b&gt;Entrevista a Claudio Simiz&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En Arte y Letras, he publicado algunos de sus cuentos &amp;nbsp;&lt;a href="http://www.arteyletras.com/claudiosimizcuentos.htm"&gt;Ir a Cuentos &amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Helios Buira: -Claudio, contale a los lectores de&amp;nbsp;&lt;i&gt;Arte y Letras&lt;/i&gt;, y del &lt;i&gt;BLOG&lt;/i&gt;, cómo fueron tus inicios en el mundo de la literatura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;Claudio Simiz: -Recuerdo que le dictaba a mi vieja los primeros versitos, cuando aún no sabía escribir., siempre me gustó crear cosas, sobre todo con palabras. Bueno, lecturas voraces, a los 16 empecé a hacer taller, participé en mis primeros recitales: Después vinieron las primeras colaboraciones (escasas) en alguna revista under, los primeros premios, el primer libro a los 19. En el 79 u 80 la revista “Pandemonium” (salió dos números) y la revista oral “Orfeo” en el Tortoni, durante un año. Entre los 17 y los 22 cursé Letras en la UBA, así se completó, digamos mi período de formación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;HB: -¿Participás de alguna corriente literaria en particular?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;CS: - No, aunque si se recorre mi obra poética aparece lo social como una vertiente intensa y persistente, también la reflexión sobre la palabra y el hecho poético, pero no me parece que eso me ubique en una corriente específica. Por otra parte, aunque siempre participé en actividades grupales, dentro y fuera de la literatura, nunca me enganché con cenáculos u otros espacios vinculados al “poder poético” (aunque suene risible).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;HB: -Se dice, que la poesía es el lugar más elevado de la creación literaria. ¿Se llega a ser poeta o como también muchos pregonan, se nace poeta?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;CS: -No me hago cargo de esa aseveración, es ajena a mi modo de mirar las cosas. Pienso que en el poeta puede intervenir algún aspecto digamos “genético”, pero no creo que sea demasiado relevante. Sí lo son las experiencias tempranas (como en todo lo humano) y, después en lo cronológico, la voluntad, la elección de la mano de la decisión de explorar los nuevos caminos, el compromiso, digamos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;HB: -¿Cuándo sentiste el momento de saberte poeta?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;CS: - Lo recuerdo vívidamente, volvía de la pileta de Vélez (yo vivía en Villa Luro). La tibieza del aire, el color del ocaso me transportaron, iba como entre nubes (pero particularmente lúcido de mí y mi entorno); al llegar a casa ya había escrito mi poema y, sobre todo, sabía que era y sería poeta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;HB: -¿Considerás a algún poeta como maestro, como guía? Me refiero a tu formación.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;CS: -Hice taller a los 16 años con Sigfrido Radaelli, un buen poeta al que ahora valoro más aun que en aquellos años; fue un iniciador sutil y motivador a la vez, el grupo era el que iba educando. Y están los maestros, claro que iluminan desde sus textos; los sucesivos enamoramientos: Machado, Manrique, M. Hernández; Yupanqui y Borges llegaron casi juntos, después Vallejo, ambos Parra. En los últimos lustros redescubrí a los monstruos nacionales: M. Castilla y Juanele, en primer lugar, también González Tuñón y Orozco. En otras lenguas, con el pero de las traducciones, Baudelaire, Thomas, Guinsberg, Bandeira, Ungaretti…y los clásicos inoxidables : Kayyam, Los chinitos Tang, Catulo….aunque la que sucita en mí una permanente admiración, acaso la obra maestra inalcanzable para mí es la poesía popular, esa sencillez profunda y sabrosa (que seguro nunca lograré).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;HB: -¿Qué lugar le otorgás a la poesía en este mundo mercantilizado, donde todo tiene valor dinero?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;CS: - Diría que el de siempre, con distinto ropaje. Esencialmente hacer frente a la barbarie, a la naturalización de la perversa estupidez; simultáneamente, la lucha contra el discurso establecido, ese “no se puede” que nos quiere sumir en la impotencia, que nos achica el horizonte. La poesía es, ante todo, una apuesta a las potencialidades de lo humano. Y nadie tiene la entrada prohibida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;HB: -En Internet, hay muchísimas listas o grupos de poesía. ¿Participás en alguno?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;CS: - Sí, en “Utopoesía”, una lista de poetas luso y castellano parlantes; por otra parte colaboro (o me “cuelgan” sin aviso) en muchas revistas electrónicas&amp;nbsp;&amp;nbsp;(colaboro bastante sistemáticamente en “Isla Negra”. Sin dudas Internet marca un antes y un después en la difusión y la conexión de las distintas producciones poéticas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;HB: -En esos grupos, se encuentra todo tipo de participantes. Digamos, con la posibilidad de expresar su sentir. ¿Encontrás que hay poesía, que hay interés verdadero por el género?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;CS: -Como siempre, hay de todo. Tu observación me parece justa, la dimensión estética está un poco desdibujada, pero es una floración saludable, la marea de publicaciones de libros (la mayoría, olvidables) no lo es tanto; bueno ahì aparece “Don Dinero” y se empiezan a desvirtuar las cosas. De todos modos, creo que todavía tenemos que dar el salto, salir del “leernos entre nosotros”; allí la educación y lo MCM deberían cumplir un rol mucho más consciente y comprometido, y estamos muy, muy lejos…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;HB: -Si hablamos de poesía. ¿Crees, que se puede encontrar una manera bella de expresar el mundo? Lo cotidiano, lo de todos los días.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;CS: - Sí, en la medida que podamos desarrollar una mirada amorosa de nuestro entorno; a mí, particularmente , y al paso de los años, el sabor de lo conocido, la percepción de lo raigal en los eventos del día “cotidiano” me resulta placenteras, estimulante y tranquilizadora. Pienso, además, que “lo cotidiano”, o, mejor dicho, su pintura, cobran relevancia cuando nos conecta con el redimensionamiento de nuestros espacios interiores y exteriores, con la exaltación de la alegría o de la lucha, digamos una forma de trascendencia en este peregrinaje por nuestro terrestre solar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;HB: -Escribir poesía ¿es una respuesta a las preguntas más profundas?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;CS: -Ojalá fueran respuestas, más bien es un abrir oxigenadoras ventanas, mirar con otros ojos. De todos modos, en mi caso, la poesía me conecta con zonas ”de difícil acceso” para otros “vehículos”; pienso que para todos los que hemos tenido la oportunidad y decisión de navegar en estas aguas, la experiencia, con sus matices particulares, debe ser semejante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;HB: -En tu poesía. ¿Aparece eso cotidiano, el hombre concreto del que hablaba Unamuno?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;CS: - Pienso que mi poesía es como una fotografía con una lente particular, tomada en un momento particular, con luces y sombras particulares. Allí aparece el hombre en un cruce espacio- tempo-existencial; y eso expresa cosas que trascienden ese momento particular; en este sentido mi trabajo verbal tiene fuertes nexos con el expresionismo (ya que andábamos buscando corrientes donde ubicarme…)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;HB: -Ser poeta implica el estado de un alma en carne viva... ¿Crees que es así?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;CS: -No me seducen las “versiones” del poeta como un ser especial, satánico o angélico, demiúrgico o atormentado. El momento de la creación y también el de la recepción de la poesía, son estados particularmente intensos, con los poros abiertos hacia adentro y hacia fuera (el arte en general, diríamos), allí podríamos acercarnos a tu metáfora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;HB: -¿Es un ser indefenso el poeta?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;CS: - No, porque puede enunciar (acaso con mayores posibilidades que los que no lo son) lo que tiene dentro; repito, el poeta come, transpira, duerme, etc. como el resto de los mortales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;HB: -Sé que tenés hecho un estudio sobre los Poetas del Interior, que gracias a tu bondad, publicaré muy pronto en Arte y Letras. La pregunta, es si de todo ese estudio, de todas esas lecturas, hay algún poeta que te haya llegado a lo más hondo, que haya conmocionado tu sentir.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;CS: -Esa temática es la que más trabajo, desde hace varios años. Ya mencioné a Castilla, a Juanele Ortiz, sin dudas son creadores paradigmáticos, y también te conté de mi admiración por la poesía popular, la rural y también la urbana. Hace unos años “descubrí” a un poeta neuquino, Miguel Costas, cuando lo leí me dije “este tipo llegó más lejos que yo en su búsqueda”, me gustaría conocerlo, es un poeta de mi edad. Nuestro país está plagado de voces diversas y conmocionantes, hay que afinar el oído, en eso trato de ayudar desde mi tarea de docente, investigador o crítico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;HB: -Bien, te agradezco la posibilidad de la entrevista y dejo para el final, que digas lo que te venga en ganas, lo que quieras decirle a los lectores de&amp;nbsp;&lt;i&gt;Arte y Letras&lt;/i&gt;. Muchas Gracias.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;CS: - Arte y Letras está marcando rumbos en estos tiempos tan desconcertantes, tan “resbalosos” y angustiantes por momentos. Gracias a vos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;------------------------------&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;Sobre Claudio Simiz&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;Nació en Capital Federal en 1960, es prof. y lic. En letras y cursa su doctorado en UBA. Realiza investigaciones sobre los grupos poéticos del interior y sobre poesía en general.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;Se desempeña como docente en el nivel&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;superior, también como capacitador docente. Dirige la colección de poesía “Runa” y ha integrado numerosos grupos de poetas, con algunos de los cuales ha recorrido el interior dando recitales. Dicta cursos y conferencias de su especialidad en centros culturales y universidades del país. Publicó siete poemarios y numerosos artículos en diversos medios impresos y electrónicos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ha obtenido premios por su labor como cuentista y poeta; ha participado intensamente en la gestación de la radio y TV comunitarios y coordinó talleres literarios en el Oeste del GBA. Su verdadero orgullo son su hijos Lautaro y Federico (ninguno de los cuales parece ser devoto de la poesía), qué se le va a hacer&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;----------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-731878241530084032?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/731878241530084032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/de-mi-autoria_11.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/731878241530084032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/731878241530084032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/de-mi-autoria_11.html' title='DE MI AUTORÍA'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-6614154798046119954</id><published>2012-02-11T11:03:00.001-03:00</published><updated>2012-02-11T11:04:38.521-03:00</updated><title type='text'>CRISTINA VILLANUEVA</title><content type='html'>&lt;b style="color: #3d85c6; text-align: justify;"&gt;El abarcamiento&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: navy;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: navy;"&gt;Él la abarcaba a veces, y ella otras lo mecía como si ella fuera la barca. Ella acunándolo mientras él la contiene en sus brazos a ella que lo abarca a él que la contiene a ella que lo sueña a él soñándola.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: navy;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: navy;"&gt;Ese día de niebla parecía el principio o el final del&amp;nbsp; mundo. El con la barca la va a buscar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: navy;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo único que lleva son los libros. Era mejor que el fuego este&amp;nbsp; destino exilio para ellos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era otro fuego.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se bajó de la barca. Con los brazos cargados de hojas, la abrazó. Ella orejas abiertas, el voz. Se decían las vueltas de la tinta. Él, sobre la desnuda piel de ella inventaba palabras collares,&amp;nbsp;palabras prendedores,&amp;nbsp; palabras aros. Tipografía, recortes, el mundo casi.&amp;nbsp; Ella lo condecoraba, lo&amp;nbsp;subrayaba, lo significaba, él se elevaba de poema. Envuelta&amp;nbsp; de polisemia, ella esperaba. &amp;nbsp;Los significantes abrían los sonidos, los abrigaban. El mundo era tan expulsivo que habían querido retornar al principio. Dos cuerpos que se leen incansables, escribiéndose .&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;Sin dios, manzana ni serpiente, el paraíso tenía la forma de una biblioteca.&lt;/em&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-6614154798046119954?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/6614154798046119954/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/cristina-villanueva_11.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/6614154798046119954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/6614154798046119954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/cristina-villanueva_11.html' title='CRISTINA VILLANUEVA'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-3649786349768699105</id><published>2012-02-10T17:27:00.002-03:00</published><updated>2012-02-10T17:28:27.847-03:00</updated><title type='text'>RODOLFO FUCILE</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;Dibujante, Ilustrador.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;No dejen de ver su obra. &lt;b&gt;&lt;a href="http://www.rodolfofucile.com.ar/"&gt;Clic Aquí &amp;gt;&amp;gt;&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-76Ii40acH_Q/TzV8P_xtUGI/AAAAAAAAA6g/aWC_REsxKL0/s1600/fucile-historia+de+la+sociedad+rural.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://4.bp.blogspot.com/-76Ii40acH_Q/TzV8P_xtUGI/AAAAAAAAA6g/aWC_REsxKL0/s400/fucile-historia+de+la+sociedad+rural.jpg" width="296" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;Historia de la Sociedad Rural Argentina&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-s_OCXXk5rD8/TzV8Uw0L4xI/AAAAAAAAA6o/_I6JR3oKYPw/s1600/fastfood01.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="248" src="http://1.bp.blogspot.com/-s_OCXXk5rD8/TzV8Uw0L4xI/AAAAAAAAA6o/_I6JR3oKYPw/s400/fastfood01.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;Fast Food&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;-----------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-3649786349768699105?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/3649786349768699105/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/rodolfo-fucile_10.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/3649786349768699105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/3649786349768699105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/rodolfo-fucile_10.html' title='RODOLFO FUCILE'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-76Ii40acH_Q/TzV8P_xtUGI/AAAAAAAAA6g/aWC_REsxKL0/s72-c/fucile-historia+de+la+sociedad+rural.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-5102645531046529067</id><published>2012-02-10T11:10:00.002-03:00</published><updated>2012-02-10T11:48:11.821-03:00</updated><title type='text'>SYLVIA IPARRAGUIRRE</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;El dueño del fuego&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La mañana ya había empezado con un pequeño malestar. O por lo menos esto es lo que la ordenada mente de la doctora Dusseldorff pensaría más tarde al salir del aula. El edificio era antiguo y frío; altísimas persianas de hierro dejaban pasar como a desgano esa ambigua claridad del invierno que obligaba a encender las luces, a no mirarse las caras, a hablar sin levantar la voz. En un rincón, el portero forcejeaba con la estufa a kerosene. Los asistentes a la clase de etnolinguística de la doctora Dusseldorff, en efecto, hablaban sin mirarse, en voz muy baja.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-¡Coño! -dijo el portero. La estufa exhibía un mecherito desarticulado y anacrónico. Una llama azul aparecía y desaparecía con pequeñas explosiones intermitentes. De golpe se apagó. Todos miraron a la doctora. El portero se levantó y dijo-: Ya vuelvo, voy hasta mi casa y traigo la mía. No se nos vaya a enfermar el aborigen.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El pronombre reflexivo o algo en el acento espafiol del portero provocó discretas sonrisas entre los linguistas y antropólogos. La clase, Lengua y Cultura del Chaco Argentino, debía comenzar en unos minutos. Se contaba con un indio: el toba Marcelino Romero. No podía tardar. Considerando que viajaba desde Villa Insuperable, el trayecto le llevaba poco más de una hora.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;A las diez y media en punto apareció en la puerta del aula. Era bajo y corpulento con una convencionalmente inexpresiva cara de indio. El pelo, renegrido y largo, contenido detrás de las orejas. Su aspecto era muy pulcro; llevaba medias y alpargatas. Murmuró un saludo y se dirigió a su asiento, a un costado del escritorio de la doctora. Sobre el pizarrón, un cuadro repetía en griego y castellano, la leyenda. "El hombre es la medida de todas las cosas". La doctora salió del aula. Cuando volvió, escoltada por el portero y el antropólogo de la cátedra, ya era, definitivamente, la doctora y profesora Brigitta Inge Dusseldorff, de la Universidad de Mainz, especialista en lenguas amerindias, cuya tesis Einige linguistiche indizien des Kurtunwandels in NordostNeuquinea (München, 1965) había impresionado vivamente a especialistas de todo el mundo. Otro de sus trabajos, Der Kulturwandel bei de Indianen des Gran Chaco (Sudamerika) seit der Konkista-Zeit (Mainz, 1969), era fervientemente citado por los alumnos de la Facultad quienes deseaban desentrañar algún día sus profundos conceptos. La doctora Dusseldorff era alta, huesuda, de pelo muy corto; anteojos y pies enormes. La universidad argentina se conmovía con su presencia. El portero, un paso detrás de ella, no le llegaba al hombro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Gracias -dijo en correctísimo castellano-. Puede retirarse.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Todos se acomodaron en sus asientos; el antropólogo también. La clase comenzaba.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-La clase anterior-dijo la doctora a quien le gustaba ir directamente al punto-, habíamos llegado hasta la parte de caza y pesca, armas e implementos, ¿verdad?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Todos dieron cabezadas afirmativas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Bien, hoy no usaremos cintas grabadas dijo la doctora-. Vamos a retomar con el propio informante la parte correspondiente a pesca, Por favor, señor Marcelino, ¿cómo se dice "pescar"?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El indio los miró, después miró inexpresivamente la pared y dijo:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Sokoenagan.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Muy bien. Así que esto es "pescar".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El indio sacudió la cabeza. -No -dijo-. Yo voy a pescar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Ah, bien, la primera persona verbal. Entonces, usted va a pescar. -Lo señaló pero el indio no dijo nada-. Bien, pero, ¿cómo se dice "pescar"?, solamente eso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Sokoenagan -dijo el indio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;La doctora quedó con el bolígrafo en alto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Intentemos con la tercera persona. ¿Cómo decimos "él pesca"?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Niemayó-rokoenagan -dijo el indio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Perfectamente -dijo la doctora y se explayó en consideraciones fonéticas. Durante los siguientes veinte minutos la clase avanzó muy lentamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Recapitulemos -dijo, por fin, la doctora-. Pescar: sokoenagan; yo pesco: sokoenagan; tú pescas: aratá-sokoenagan; él pesca: niemayé-rokoenagan. Existe una glotalización con valor distintivo en...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El indio decía que no con la cabeza. Parecía que lo recapitulado no era correcto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-¿Cómo? Dijo la doctora.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Está sentada, todavía no fue -dijo el indio. Hubo un breve silencio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Un tiempo continuo o un elemento espacial en la conjugación -avisó la doctora a la clase-. Explíquese -dijo severamente. Por un momento pareció que iba a agregar "buen hombre" pero no fue así.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Está sentado, pero todavía no fue a pescar. Está pensando -dijo el indio-, está pensando en ir a pescar. Lo estoy viendo cerca.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Alumnos y profesores se movieron inquietos. El informante no facilitaba las cosas hoy. Una de las alumnas intervino con evidentes deseos de coincidir con la doctora Dusseldorff. Era la alumna más adelantada. Había tenido la oportunidad de hablar a solas con la doctora y se había mencionado la posibilidad de una beca; hasta, quizás, un viaje a Alemania.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-¿Podrá ser, tal vez, un subsistema de presencia/ausencia del objeto nombrado?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-No creo que sea el caso dijo, con frialdad, la doctora.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El antropólogo, joven, pálido, de traje y bufanda, con experiencia de campo, intervino :&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Permítame, doctora. -Era un hombre que sabía manejarse con los indios.- ¿Qué querés decir cuando decís que lo estás viendo, Marcelino? -El antropólogo tuteaba al toba aunque debía tener veinte años menos. La doctora aprobó con una inclinación de cabeza la eficaz intervención masculina.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Si no lo veo, digo de una manera distinta -dijo el indio. Y agregó:- Pero no pesca; va a ir a pescar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Hubo un suspiro de alivio general. El antropólogo daba explicaciones a unas alumnas sentadas a su alrededor. Fumaba elegantemente. Conocía las últimas corrientes teóricas; sin embargo, añoraba la época de la Antropología Clásica y soñaba con reeditar a uno de aquellos refinados y eruditos dandies ingleses, capaces de internarse en lo más profundo y salvaje de la jungla, todo por la ciencia. El mismo ya había estado en el Impenetrable. Esto le otorgaba una secreta superioridad sobre la doctora, que sólo había trabajado con estadísticas, lenguajes procesados y computadoras. Los murmullos se generalizaron.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Muy bien, Marcelino -dijo el antropólogo. Su tono contenía un premio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;La clase continuó. El indio permanecía sentado, inmóvil; la espalda, recta, no tocaba el respaldo de la silla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Pasemos a la caza -dijo la doctora, acomodándose los anteojos. El antropólogo sintió nuevamente que le correspondía tomar la palabra.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Vos salías a cazar con tu abuelo, ¿no, Marcelino?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Sí -dijo el indio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-¿Había algún rito... -el antropólogo titubeó-, quiero decir, alguna reunión alguna ceremonia, antes de que fueran a cazar? Tu abuelo, ¿qué decía de esto?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-No -dijo el indio y miró vagamente a su alrededor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Se produjo un corto silencio. La doctora intervino. Manifestó su interés en preguntar sobre la terminología referida a la caza. El antropólogo estuvo totalmente de acuerdo. Pero antes de que la doctora pudiese formular la primera pregunta, el toba, inesperadamente, comenzó a hablar. Hablaba en voz baja, con la mirada clavada en el piso. Explicó la enfermedad que se podía contraer por maleficio del animal perseguido. El se había enfermado de ese modo. La ciudad se parecía a la selva, dijo. Allá había que cuidarse de los bichos; acá hay que cuidarse de la gente. Recordó a su padre y a su abuelo, cuando lo llevaban a cazar. Ellos le habían enseñado cómo hacerlo. Pero él, después, había querido venirse. Salir del Chaco, de la tierra firme, y venirse, porque se había peleado con el capataz que era paraguayo y les daba trabajo nada más que a los paraguayos. No a los hermanos tobas, no a los argentinos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;La última palabra sonó extraña en el aula. Los presentes miraban al indio como si acabara de decir algo fuera de lugar, o como si empezaran a descubrir en él una cualidad que antes no habían percibido. En el aire flotaba una observación notable: ese indio era argentino.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Me fui un domingo a hablarle -proseguía el toba. No había variado su actitud y su mirada permanecía fija en el suelo-. Y me pelié. &amp;nbsp; &amp;nbsp;Trabajábamos toda la semana, no había domingo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Estudiando su cuaderno de notas, la doctora dijo:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Creo que nos vamos del tema. No se trata de historia personal sino de reconstrucción cultural. Miró al antropólogo que acudió otra vez en su auxilio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Está bien, Marcelino -dijo el antropólogo con cierta advertencia en el tono de su voz; tenía experiencia de campo y sabía cómo hablar con los indios-, está muy bien -ahora parecía dirigirse a una criatura-, pero queremos que nos cuentes cuando ibas a cazar; qué armas usabas,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;cómo se llamaban, ¿te acordás? Vos tenías dieciocho años cuando te viniste del Chaco.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Sí, me vine -dijo el indio-. Yo no quise entrar en la transculturación. -Como llevadas por un mismo impulso, todas las cabezas se inclinaron; se tomó nota de esta palabra tan correctamente asimilada por el toba-. Yo reboté porque me pelié con el capataz. Llovía y mi abuelo y yo habíamos cargado todo el domingo. Mi abuelo y yo, entreverados con los otros, cargamos los vagones con los fardos, aunque llovía. Entonces me pelié y me vine a la ciudad, al Hotel de Inmigrantes; pero la pieza era muy chica, todo era muy chico. Uno quiere ver campo y no. Ve nada más que ciudad, por todos lados.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;La clase estaba en suspenso. La doctora, impaciente, miró al indio y dijo con tono autoritario:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Vamos a continuar con implementos y armas, pero antes probaremos con dos palabras para retomar la parte fonética. -Miró otra vez al indio.¿Cómo se dice "pez"?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El indio suspiró y se apoyó en el respaldo de la silla; después, metió las manos en los bolsillos del pantalón y cruzó una pierna sobre otra. No pareció un gesto oportuno en el contexto de la clase. Miró de frente a la doctora.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Naiaq -dijo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Bien, entonces podríamos establecer: sokoenagan naiaq: yo pesco un pez. Observen que hay dos nasales en contacto -dijo con algo que podía parecerse al entusiasmo, la doctora.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Si el pez está ahí y yo lo veo, sí -interrumpió el indio-, si no, no. -Todos lo miraron.- Hay otra forma -concluyó, finalmente, el toba.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-¿Cuál?-preguntó la doctora Dusseldorff. Sus ojos se habían achicado detrás de los enormes anteojos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Lacheogé-mnaiaq-ñiemayé-dokoeratak -dijo el indio. Algunos de los presentes creyeron advertir una sombra de sonrisa en su cara pétrea, pero sus ojos estaban serios y fijos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Parece que el informante no está bien dispuesto hoy para la parte linguística. Si quierre, profesorr podemos continuarr con implementos y armas -dijo la doctora, marcando tremendamente las erres.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Todos se relajaron. Sería lo mejor. La clase en pleno se daba cuenta de que la doctora estaba ligeramente fastidiada. Cuando esto ocurría, su lengua materna subía a la superficie. El informante debía colaborar, de otro modo era imposible organizar adecuadamente la parte fonética.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Un merecido receso, doctora -dijo, sonriente, el antropólogo. Todos rieron. Una de las alumnas se ofreció para traer café. El antropólogo y la doctora se retiraron a un rincón, a hablar en voz baja. Dos estudiantes se acercaron al indio que permanecía sentado en su silla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Andá al punto, Marcelino, no te vayas por las ramas que esto va a durar todo el día. -Le ofrecieron un cigarrillo y el toba aceptó, pero no se levantó de su silla. Cada tanto, un rápido parpadeo le modificaba la expresión.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Así que la ciudad no te gusta -le dijo uno de los estudiantes-, sin embargo vos acá podés trabajar y mantener a tu familia, ¿no Marcelino? Estás mejor que en el Chaco.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El indio dijo que sí con la cabeza. Miraba la punta del cigarrillo: -Pero cuando uno quiere ver campo, ve nada más que ciudad -dijo-, por todos lados ciudad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Diez minutos más tarde, el antropólogo golpeó las manos académicamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Continuamos -dijo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Mientras todos se ubicaban, él mismo salió y se dirigió a Arqueología. Cuando volvió a entrar traía dos arcos, varias flechas, tres lanzas de diferentes tamaños y un lazo hecho de fibras vegetales con complicados nudos en los extremos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Bueno, Marcelino -dijo el antropólogo, colocándose frente al toba-, reconocés estos elementos, estas armas... sostenía el arco y las flechas delante de los ojos del indio. Desde la silla, el toba miró los objetos. Levantó una mano y tocó con la punta de los dedos el arco. Bajó la mano.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Sí-dijo-, sí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-¿Alguno te llama la atención en forma especial? -continuó preguntando el antropólogo. El indio tomó una de las flechas, la más chica, sin plumas en el extremo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Esta es una flecha para pescar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Perfectamente. ¿Se utiliza con este arco? La clase pasada dijiste que tu abuelo tenía todas estas cosas guardadas en su casa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;De repente, el indio se puso de pie y se inclinó sobre el antropólogo. Todos se sorprendieron; el antropólogo dio un brusco paso hacia atrás. E1 indio le habló en voz baja.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Por supuesto, Marcelino -el antropólogo intentaba reír- por supuesto. -Marcelino pide permiso para quitarse el saco y estar más cómodo para reconocer el arco -informó a la clase.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Se oyeron unas risas aisladas, nerviosas. La doctora, completamente seria, anotaba algo en su libreta de apuntes. El indio colocó cuidadosamente el saco en el respaldo de la silla. Después tomó el arco. En las manos del indio, el arco dejó de ser una pieza de museo y se volvió un objeto vivo. Sus manos, anchas y morenas, lo recorrían parte por parte. No había ninguna afectación en ese reconocimiento. Su disposición era la de alguien que sabe muy bien lo que va a hacer. Con una mano sostuvo el arco y con la otra tomó las flechas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Esta es de caza -dijo sin dirigirse a nadie. Paradójicamente se veía mucho más corpulento sin el saco. Su cuello y sus hombros eran poderosos. En su frente, inclinada para observar mejor los objetos, se marcaba una vena desde el entrecejo hasta el nacimiento del pelo. Todos lo miraban con curiosidad. No parecía el mismo que hacía unos minutos contestaba pasivamente las preguntas de la doctora-. Y ésta es la de guerra. Al decirlo el indio miró al antropólogo. La flecha que sostenía era la más grande, con un penacho de plumas de colores en el extremo.- Mi abuelo decía que Peritnalik nos mandaba a la guerra a los hermanos. -Miró otra vez al antropólogo y después a todos; antes de que el antropólogo hablara, dijo.- Peritnalik, Dios, El Gran Padre, el que manda los espíritus a la llanura del indio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Algunos tomaban notas. La mayoría clavaba una mirada ansiosa en el toba. No podía decirse que estuviera haciendo nada impropio, pero algo había en su manera de pararse y de tomar el arco que sobrepasaba los límites de una clase en el Instituto. El antropólogo se había sentado cerca de la puerta, a un costado del indio, y lo observaba. Trataba de aparentar interés pero era evidente que estaba algo desconcertado e incómodo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El toba, con una destreza sorprendente, tensó la cuerda y la amarró al extremo del arco. Todos los ojos estaban fijos en sus manos. Una ligera inquietud se pintó en las caras. En realidad, nadie conocía bien a ese indio. Habían dado con él por casualidad y había resultado particularmente oportuno para ilustrar las clases de la doctora Dusseldorff. Como para retomar el hilo perdido de la clase, el antropólogo preguntó:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Cómo se dice "flecha", Marcelino.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El indio levantó bruscamente la cabeza. Hichqená -dijo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Podemos establecer una comparación con la terminología mataca que...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El antropólogo debió interrumpirse. El indio, con las piernas separadas y firmemente plantado, tensaba el arco como probándolo. Una parte de su pelo, renegrido y duro -de tipo mongólico, pensó automáticamente el antropólogo- se había deslizado de atrás de su oreja y le caía sobre la cara. La mano oscura alrededor de la madera se veía enorme. Una energía insospechada hasta entonces -en las clases anteriores el indio había permanecido siempre respetuosamente sentado en su silla- irradió de su cuerpo, una fuerza recíproca entre su brazo y la tensión del arco, una especie de potencia masculina, en fin, que fastidiaba especialmente a la doctora Dusseldorff, habituada a las jerarquías asexuadas de la ciencia. Con voz gutural, el toba dijo:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Kal'lok-y repitió más fuerte-, Kal'lok.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Nadie anotaba ya las palabras. Con una agilidad que dejó a todos en suspenso, el indio se agachó y tomó una flecha, la más larga, con el penacho de plumas. El antropólogo se levantó de su silla. Estaba pálido. La doctora había dejado su cuaderno de notas sobre el escritorio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Creo que no es necesario... -empezó a decir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-¡Ena...! ¡Ená...! ¡Peritnalik! -la voz profunda del toba rebotó en las paredes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Varios cuadernos de notas cayeron al suelo. El indio había colocado la flecha de guerra en el arco y volvía a tensar la cuerda. Había quedado de perfil a la clase y en esa actitud era muy fácil imaginar su torso desnudo, como en un sobrerrelieve. La flecha ocupaba exactamente el vacío de la tensión. Su punta alcanzó casi la altura de los ojos del antropólogo. La doctora tenía la boca abierta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Hanak ená ña'alwá ekorapigem ramayé mnorék, ramayé lacheogé, ramayé pé habiák... murmuró la voz ronca del indio. Estaba inmóvil. Sólo sus ojos describieron, lentamente, un semicírculo que los abarcó a todos. Algunas cabezas iniciaron el movimiento de ocultarse tras la espalda de los que tenían delante. En el fondo del aula, una chica se puso de pie.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Kal'lok -dijo el indio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El silencio pesó como una losa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El toba bajó, despacio, el brazo y destensó el arco. Con delicadeza sacó la flecha y la colocó junto a las otras. Apoyó el arco en el respaldo de la silla. Retiro el saco y se lo colgó del antebrazo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El aula, de a poco, empezó a cobrar vida. Hubo carraspeos, personas que se inclinaban buscando en el suelo sus cuadernos de notas, algunas toses aisladas. El antropólogo, todavía pálido, encendió un cigarrillo y se aproximó al indio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;-Perfectamente, Marcelino, perfectamente -dijo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Esto devolvió a la clase su capacidad de expresión. En general, se intentaba averiguar quién había tomado notas. Recorrió el aula la información de que lo dicho por el toba había sido una oración a Peritnalik. Algo como "... el dueño del fuego, el dueño de la noche y de la selva..." y también algo más, pero no se podía asegurar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Rápidamente, se reunió el dinero con que se pagaba la colaboración de Marcelino Romero. Uno de los alumnos se lo entregó sin mirarlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El antropólogo y la doctora Dusseldorff salieron últimos. La clase no había sido satisfactoria. Consideraban, académicamente, la posibilidad de conseguir otro informante. Tal vez un mataco con mayor disposición. La buena disposición es fundamental para los fines científicos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;de "En el invierno de las ciudades"de Sylvia Iparraguirre. Publicado por Ed. Galerna, 1988.&lt;br /&gt;-------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-5102645531046529067?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/5102645531046529067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/sylvia-iparraguirre.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/5102645531046529067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/5102645531046529067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/sylvia-iparraguirre.html' title='SYLVIA IPARRAGUIRRE'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-7786023661497061619</id><published>2012-02-09T23:02:00.002-03:00</published><updated>2012-02-09T23:05:00.098-03:00</updated><title type='text'>RODOLFO FUCILE</title><content type='html'>&lt;i style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman';"&gt;No pierda el sábado lavando el auto o haciendo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman';"&gt;zapping&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman';"&gt;. No permita que la depresión lo ataque en el supermercado. Mejor anótese en...&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-weight: bold;"&gt;La cocina gráfica&lt;/b&gt;&lt;b style="font-family: Georgia, 'Times New Roman';"&gt;, &lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman';"&gt;un espacio destinado a la práctica indiscriminada del dibujo, donde se manipulan materiales peligrosos y en desuso como el lápiz, la pluma o el papel, y se promueven actividades de alto riesgo, como la percepción de las formas y el uso de la imaginación. Para participar no se necesita experiencia previa. Sábados de 15 a 17.30 hs. en Caballito (CABA). &lt;/span&gt;&lt;span style="color: maroon; font-family: Georgia, 'Times New Roman';"&gt;&lt;b&gt;Arranca en marzo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman';"&gt; Informes e inscripción:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman';"&gt;Tel. 4582-1316 / &amp;nbsp;&lt;a href="mailto:info@rodolfofucile.com.ar"&gt;info@rodolfofucile.com.ar &amp;nbsp;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman';"&gt;Su pregunta no molesta. Se agradece la difusión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman';"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Atte.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Rodolfo Fucile*&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman';"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(*) Dibujante, ilustrador. Colabora con medios gráficos, editoriales y agencias de publicidad.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Más información en: &lt;span style="color: blue;"&gt;&lt;u&gt;&lt;a href="http://www.rodolfofucile.com.ar/" title="http://www.rodolfofucile.com.ar/"&gt;http://www.rodolfofucile.com.ar&lt;/a&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;&lt;u&gt;&lt;a href="http://rodolfofucile.blogspot.com/" title="http://rodolfofucile.blogspot.com/"&gt;http://rodolfofucile.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;-----------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-7786023661497061619?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/7786023661497061619/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/rodolfo-fucile.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/7786023661497061619'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/7786023661497061619'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/rodolfo-fucile.html' title='RODOLFO FUCILE'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-4396506854999103272</id><published>2012-02-09T15:27:00.001-03:00</published><updated>2012-02-09T15:28:47.361-03:00</updated><title type='text'>JOSÉ PABLO FEINMANN</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;Crear la Realidad&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fue durante esos días cuando se le apareció Jack el Destripador.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fernando Castelli acababa de cumplir treinta años, escribía guiones cinematográficos y nunca le habían filmado uno. Lejos, todavía, estaba de sospechar que para que tal cosa ocurriese —es decir, para que le filmasen uno, al menos uno— debería convertirse en un infalible y brillante asesino serial. Por el contrario, lo que solía asiduamente sospechar era que ya caminaba por el filo de la navaja, que se le acababa el tiempo y, con el tiempo, las justificaciones. ¿Transcurriría el resto de sus días entre el rencor y la tristeza?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En caso de ser así —se decía— su existencia no sería muy diferente a la de sus compatriotas. (He aquí una palabra que Fernando aborrecía usar: compatriotas.) Vivía, al fin y al cabo, en un país de tristes y resentidos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En un país que se acercaba al fin del siglo agitándose entre la jarana superficial, imbécil y obscenamente ostentosa de unos pocos y la tristeza, el resentimiento y la impotencia de los restantes. De aquí que Fernando no quisiera identificarse con unos ni con otros. De aquí que Fernando aborreciera la palabra compatriotas. Porque nada tenía que ver con él. Porque él no quería sumarse al bando de los ostentosos imbéciles ni al de los resignados impotentes. Porque él era él, Fernando Castelli, un solitario. Y un solitario no tiene compatriotas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;También, y no sin cierta frecuencia, solía considerarse algo más que un solitario. Solía considerarse un escritor, condición que, posiblemente, fuera otro de los rostros de la soledad, pero, qué duda podía caber, su mejor rostro, el más fascinante, el único capaz de abrirle brechas al muro asfixiante de la realidad cotidiana para buscar algo más allá. ¿Una utopía?, gustaba preguntarse con una sonrisa íntima, irónicamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Le divertía utilizar esta palabra —utopía— tan transitada, tan bastardeada en boca de sociólogos televisivos, periodistas y políticos para hacer referencia a algo tan delicado, tan tenue y errático como su destino. Por eso insistía en plantearse, con esa bastardeada palabra, una pregunta que expresaba sus más dramáticas obsesiones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;¿Cuál era la utopía de Fernando Castelli?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Podía ensayar un par de respuestas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Una era ésta: quería escribir un gran guión, una gran historia, ¿la más grande historia jamás contada?, y quería que con esa historia se hiciese una película, ¿la más grande película jamás filmada?, y quería tener éxito, y triunfar como escritor y ser solicitado para nuevos proyectos cinematográficos. A todo esto bien se le podía llamar: su utopía.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;No obstante, dudaba. ¿En qué lo transformaría el éxito? ¿No lo arrojaría de bruces irremisiblemente al mundo de los imbéciles ostentosos? Le sobraban ejemplos para demostrarse que el triunfo, el éxito —en el sistema mundial del fin del siglo— imbecilizaba a la gente, la tornaba vanidosa e insustancial. Y esta posibilidad lo aterraba.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aunque no menos lo aterraba la otra. No quería ser el hombre del subsuelo. No quería estar en la vereda de enfrente, del lado de la sombra, desdibujándose en su insignificancia, mirando el desfile rumboso de los triunfadores, el circo de la happy band. ¿Era una cosa o la otra? ¿Tan maniquea era la realidad? ¿Tan torpemente dual?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Aquí, entonces, se delineaba aquello que bien podía llamarse la verdadera utopía de Fernando Castelli: abrir un nuevo espacio en la realidad. Un espacio hasta ahora inexistente. Un espacio que sólo se abriría para cobijarlo a él, su creador. Un espacio entre los presuntuosos triunfadores y los sombríos fracasados.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Pensó: crear la realidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Y este pensamiento lo llenó de felicidad y de orgullo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Fue durante esos días cuando se le apareció Jack el Destripador.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;2. Jack el Destripador&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Primero fue una bruma leve que surgió de algún punto insondable de la irrealidad y fue a reposar sobre una de las sillas de la habitación. Permaneció en ella apenas un par de minutos. No adquirió forma alguna ni emitió el menor ruido. Sólo fue eso, lo que había comenzado siendo —y lo que terminó de ser no bien se esfumó—: una bruma leve.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Pero Fernando no tuvo duda alguna: esa bruma leve, esa mera densidad que buscaba una forma, había sido convocada por su deseo y por su imaginación, tan fuertes el uno como la otra, él mismo —se dijo— era su lámpara de Aladino. ¿Cuánto demoraría en hacerse presente el genio?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Demoró una semana, ya que lo segundo —es decir, lo que vino después de la bruma leve— fue abiertamente una corporización. Esto sorprendió a Fernando, que esperaba algún paso intermedio, una sombra perfilada, una silueta, algo así. Lo segundo —si bien no dentro de la habitación, sino fuera— ya fue inequívocamente Jack el Destripador.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fernando lo vio durante un crepúsculo rojizo que ya comenzaba a ennegrecerse con las primeras sombras de la noche. Lo vio en ese instante mágico, cuando el día se entrega, cuando el fuego del atardecer se vuelve ceniciento y frío para dibujar su final, cuando el día ya quedó atrás, pero aún no es, unívocamente, la noche; allí, Fernando vio, por primera vez, a Jack el Destripador, que fumaba su pipa, no sin cierta solemnidad, de pie en mitad de la calle, con su pequeño sombrero, su capa con esclavina, su maletín de médico y su bigote esmeradamente recortado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;&lt;b&gt;. El ojo de Marion Crane&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Norman Bates, ataviado con las ropas de su madre, descargaba el cuchillo, una y otra vez, compulsivamente, sobre el cuerpo indefenso y desnudo, de Marion Crane. Marion gritaba desgarrándose y extendía sus manos con la vana intención de defenderse o, con el afán más vano aún, de pedir clemencia, puesto que ninguna máquina de matar —y eso era Norman Bates para entonces— concedería clemencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Finalmente, ya cumplida en exceso su tarea, ya satisfecho, Norman salía de la escena, y allí, en la bañera, sólo quedaba el cuerpo de Marion, recostado contra los azulejos blancos (¿serían blancos?), deslizándose hacia la base de la bañera, con los ojos entrecerrados, con el velo oscuro y final de la muerte pesando sobre ellos. Y, entonces, con un esfuerzo quizá absurdo, que provenía más del deseo que de la posibilidad de vivir, pues sus heridas eran irremisiblemente mortales, Marion Crane estiraba su mano hacia la cortina de plástico de la bañera, la aferraba y, con el propósito de incorporarse, tironeaba de ella con tal fuerza —¿cuán poderosas pueden ser esas que suelen llamarse las últimas fuerzas?— que la cortina, sostenida a un barral por unos aros, se desprendía de éste con una prolijidad vertiginosa y escalofriante, aro por aro, con un ruido semejante al tableteo de una ametralladora, y Marion, la desdichada Marion Crane, cuya desdicha, más que apropiarse de cuarenta mil dólares, había sido la de querer transcurrir una noche en el Bates Motel, caía, aún aferrada a la cortina de plástico, caía, por decirlo así, en brazos de la muerte.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Ahora su sangre corría hacia el desagüe de la bañera, giraba locamente y luego se hundía, allí, para siempre. Luego la Cámara se acercaba hacia ese agujero oscuro e infinito (¿un agujero negro?) y sobre él se imprimía el ojo derecho de Marion, abierto, muy abierto y aterradoramente inmóvil. Esto era todo. Era, al menos, todo para Marion Crane. Porque así era su muerte. Así moría Marion Crane en Psicosis, a manos de Norman Bates.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Cómo había logrado Hitchcock, se preguntaba siempre Fernando Castelli, la absoluta inmovilidad de ese ojo? Porque ese ojo, allí inmóvil, era la más estremecedora imagen de la muerte que había visto en el cine. ¿Era una foto? No, no lo era, ya que, observando agudamente, era posible detectar una que otra gota deslizándose desde el cabello de Marion hacia su frente. ¿Habría Hitchcock realmente asesinado a Janet Leigh, la actriz que interpretaba a Marion Crane? Tampoco esto era probable. Porque aunque semejante escena —la perfección de esa escena— bien hubiera justificado matarla, era evidente que el Maestro no lo había hecho, puesto que Janet Leigh había trabajado en películas posteriores a Psicosis.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;De modo que —buscando develar éste y otros secretos de esa formidable secuencia cuyo rodaje había demorado siete días, con setenta posiciones de Cámara para sus cuarenta y cinco segundos de duración— Fernando Castelli, apasionado cinéfilo, rebobinaba el videocasete y lo detenía no bien Marion Crane entraba en la bañera y todo empezaba una vez más.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Sin embargo, no habría de ver —hoy— dos veces esa secuencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;&lt;b&gt;4. Doña Clara Castelli, viuda&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Marion Crane gritaba de dolor y de terror, Norman Bates descargaba sobre ella sus implacables puñaladas y Fernando Castelli, apoltronado en un sillón, miraba apasionadamente la pantalla del televisor a través de sus anteojos tipo León Trotsky, mientras comía, en abundancia, maní con chocolate.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Fue en ese exacto instante cuando se abrió la puerta. La abrió su madre, la madre de Fernando, luego de embestir contra ella, como la inapelable metralla de un cañón, con su silla de ruedas. Así, violenta, con el rostro encendido por la ira, dispuesta a devastarlo todo, entró en la habitación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—¡Idiota! —gritó aún con más fuerzas que Marion Crane—. ¡Basura! ¡Grandísimo infeliz!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Fernando no apartó sus ojos de la pantalla —en ese instante Marion estiraba su mano en busca de la cortina de plástico y pronto se desprenderían los aros del barral— ni dejó de comer su maní con chocolate. En suma, no miró a su madre. Pero dijo, serenamente:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—No seas tan dulce conmigo, mamá. Vas a malcriarme.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;La madre de Fernando Castelli, por decirlo suavemente, era horrible. Sus expansivas caderas apenas si cabían en la silla de ruedas. Lucía en su cabeza ruleros de diversos y, en rigor, escandalosos colores, sudaba copiosamente como si transcurriera sus días bajo un eterno y ardiente y húmedo verano o como si fuera una criatura del infierno asediada por sus llamas. Tenía papada, tenía granos en la cara, granos de los que surgían pequeños pelos, cortos y de puntas agudas, amenazantes, y acostumbraba a comer —tal como, por ejemplo, ahora— tallarines fríos que extraía de una oxidada cacerola de aluminio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Fernando no abandonó su sillón ni dejó de mirar las imágenes de su amada película. (¿Serían blancos los azulejos?) Su madre continuaba hablando:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—Vos ya estás malcriado —respondía a su hijo—. Pero no por mí. Ni por tu pobre padre. Dios lo tenga...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—En Su santa gloria —completó Fernando.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—En Su santa gloria, sí —gimoteó su madre—. Tu pobre padre que se mató trabajando para sacar algo bueno de vos. Hasta que... ¡Hasta que su corazón no pudo más!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—Hasta que se tiró desde la Torre de los Ingleses, mamá —precisó Fernando mientras masticaba con creciente furia, y sin que tal acción le impidiera hablar, el maní con chocolate—. ¿O no se tiró desde la Torre de los Ingleses? Y no por mí. Por vos. Porque no aguantaba vivir un segundo más con vos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Doña Clara, ya que no era otro el nombre de la madre de Fernando, chilló:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—¡Miserable! ¡Sólo vos sos capaz de decir algo tan canallesco!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—Si fuera posible, te pediría que hablaras sin escupir fideos —solicitó Fernando.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Doña Clara tragó y volvió a chillar:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—¡Grandísimo pelotudo!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Fernando tomó el control remoto, presionó el stop y el ojo muy abierto y muy muerto de Marion Crane se borró de la pantalla. (¿Cómo habría logrado Hitch esa hazaña?) Dejó la caja de maní con chocolate sobre una mesita, se incorporo, miró al monstruo en que se había convertido su madre —no siempre había sido así— y preguntó:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—¿Se puede saber para qué viniste? ¿Para qué entraste tan dulcemente en mi habitación?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—¡Estoy harta de escuchar los gritos de tus crímenes! —explicó Doña Clara—. Ni comer en paz puedo. Siempre hay alguien gritando en tu televisor. Cuchillos, sangre, muerte. ¡Y todo en podrido blanco y negro!.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Hundió en su boca otro tenedor desbordante de fideos. Fernando dijo:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—Son mis gustos, mamá. ¿O querés que me dedique a bordar manteles como vos?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—Por lo menos yo traigo dinero a casa —reprochó duramente Doña Clara—. En cambio, vos... ¡Inútil! —chilló y varios fideos frío escaparon otra vez desde su boca.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—¿Inútil? ¿Yo? —se indignó Fernando—. Dos trabajos tengo. ¿Te parece poco?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Con increíble velocidad, Doña Clara giró su silla de ruedas y salió de la habitación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—¡Sí, poco! —la oyó tronar Fernando—. ¡Me parece poco! ¡Me parece una mierda! ¡Llevás la vida de un infeliz!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Sin dejar de proferir atrocidades aún mayores —siempre, claro, a propósito de Fernando—, cruzó el patio como un vendaval, entró en su habitación y la cerró de un portazo. Una pequeña maceta con dos o tres geranios que pendía de una pajarera se sacudió con violencia y fue a estrellarse contra el piso de baldosas rojas que cubría el patio. ¿La sangre de Marion Crane habría dejado tan rojos como esas baldosas los azulejos de la bañera?, se preguntó Fernando antes de cerrar la puerta de su habitación, apoyarse contra ella y cubrirse el rostro con las manos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—La odio —masculló con furia—. La odio.—Retiró las manos de su cara. La frente y los ojos le brillaban.—Si pudiera matarla —murmuró—. Destriparla... Destriparla...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Caminó unos breves pasos por la habitación. Se detuvo junto a su escritorio. La lámpara, al iluminarlo desde abajo, dibujaba extrañas zonas de sombras y de luces en su rostro. Con una voz sorda y lenta, masticando cada palabra, todavía dijo: —Destriparla... Si tuviera coraje... Si fuera... Si fuera...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—¿Jack el Destripador?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Estaba de pie junto al televisor. Estaba allí con su capa con esclavina, su maletín de médico y su bigote esmeradamente recortado. Sonreía. No sólo parecía satisfecho de sí mismo, sino, por decirlo así, de la existencia humana en general.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Admirado, perplejo aunque sin posibilidad de incredulidad alguna, puesto que Jack estaba allí, frente a él, de pie junto al televisor, allí, en su habitación, Fernando exclamó:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—¡Jack el Destripador! El más grande asesino serial de la historia del crimen. El que desapareció entre las nieblas de Londres sin que nadie pudiera apresarlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El Destripador se quitó su pequeño sombrero. Apoyó el maletín junto al escritorio y se sentó plácidamente sobre un sillón. Cruzó las piernas. Fumaba, desde luego, su pipa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;—Sí —asintió—, soy yo. Aquí estoy. —Miró fijamente a Fernando y preguntó: —¿Puedo ayudarte? Pídeme lo que más necesites. Lo haré para ti. O haré que tú lo hagas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Fernando Castelli sintió que algo —muy pronto— cambiaría en su vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Algo, o quizá todo, se dijo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;del libro "Los crímenes de Van Gogh", de José Pablo Feinmann. Publicado en 1994 por Planeta, Buenos Aires. ©1994 J.P.Feinmann.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-4396506854999103272?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/4396506854999103272/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/jose-pablo-feinmann.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/4396506854999103272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/4396506854999103272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/jose-pablo-feinmann.html' title='JOSÉ PABLO FEINMANN'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-2673687430778318218</id><published>2012-02-08T18:43:00.001-03:00</published><updated>2012-02-08T18:46:13.978-03:00</updated><title type='text'>21 FERIA DEL LIBRO DE LA HABANA</title><content type='html'>&lt;span style="text-align: justify;"&gt;Desde el Boletín Cubarte, enviaron a la Redacción de Arte y Letras, la siguiente información que comparto. - Para recorrer el Boletín, &lt;b&gt;&lt;a href="http://www.cubarte.cult.cu/"&gt;Clic Aquí&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;21 Feria Internacional del Libro, Cuba 2012&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por Susana Méndez&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La 21 Feria Internacional del Libro, Cuba 2012 se inaugurará el próximo jueves 9 de febrero en la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña y otras sedes de esta capital, por este motivo se celebró una conferencia de prensa en la sala principal de la Casa del Alba Cultural.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con la presencia de Zuleica Romay Guerra, presidenta del Instituto Cubano del Libro, y de los escritores Zoila Lapique Becali &amp;nbsp;y Ambrosio Fornet Frutos, a quienes está dedicado el evento, así como de otros directivos de la institución organizadora, se corroboró una vez más, por la amplia participación de intelectuales, especialistas, representantes de las distintas editoriales del país y la prensa nacional, el &amp;nbsp;gran interés por conocer detalles de este popular evento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta edición tiene como invitadas de honor a las Culturas de los pueblos del Caribe y está dedicada también al bicentenario de la conspiración &amp;nbsp;protagonizada por José Antonio Aponte contra el poder colonial español imperante en la Isla y al centenario de la masacre de los miembros del Partido Independientes de Color.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el encuentro Jesús David Curbelo, director del Centro de Promoción Cultural Dulce María Loynaz y encargado del programa literario de la feria, brindó una vasta información acerca de los diferentes eventos que conforman este programa y explicó que la feria tendrá como sedes, al igual que el pasado año, a un grupo de prestigiosas instituciones culturales fundamentalmente del Vedado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto a las acciones que se desarrollarán llamó la atención en primer lugar acerca de los coloquios que sobre la vida y la obra de Zoila Lapique y Ambrosio Fornet se realizarán en la Sala Nicolás Guillén de la Cabaña los días 11 y 12 &amp;nbsp;respectivamente y en los cuales se van a &amp;nbsp;presentar varios volúmenes de estos autores homenajeados, algunos inéditos y otros en calidad de reediciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Seguidamente destacó como muy importantes momentos del evento el Encuentro de editores y traductores, que se desarrollará en la en la Sala Nuestra América &amp;nbsp;(Pabellón de las culturas invitadas, días 15,16,17,18) y en el cual se presenta la colección Sergio Pitol traductor; esta es una de las figuras más importantes de las letras latinoamericanas actualmente, Premio Cervantes, y nos acompañará en esta oportunidad en la que se realizará un coloquio de su vida y obra (14) y en la Editorial Félix Varela (16) se presentará la Biblioteca del Universitario, que es una colección pensada y dirigida por Pitol y que reúne clásicos imprescindibles de la literatura universal, prologados y anotados fundamentalmente por grandes escritores mexicanos y otros latinoamericanos .&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Igualmente se refirió al Foro del Caribe de la Casa de las Américas (13,14,15), como instante cimero de la feria al que van a concurrir muchos de los más prestigiosos intelectuales caribeños; allí se discutirán problemas esenciales de la cultura y la literatura de la región como géneros, razas, discriminación, multiculturalidad, producción, traducción, entre otros, y esta prestigiosa institución además ha coordinado la celebración del Coloquio Che Guevara (15).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se conoció igualmente que en la sala Nuestra América se efectuarán cuatro eventos significativos organizados por la Cátedra de Estudios del Caribe de la Universidad de La Habana, (11,12) que también contará con la presencia de importantes pensadores de la cultura caribeña tanto cubanos, como invitados extranjeros y que el Centro de promoción Cultural Dulce María Loynaz será el escenario del Encuentro de jóvenes escritores de América Latina y el Caribe (14-17).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Curbelo hizo hincapié en el Ciclo Premios Nobel del Caribe, que se efectuará en la Sala Nuestra América, integrado por conferencias, paneles, presentación de títulos de los premios nobel del Gran Caribe, diálogos e intercambios sobre estas seis grandes figuras de nuestras letras y también están incluidos otros premios nobel latinoamericanos como Gabriela Mistral y Pablo Neruda.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Especial atención &amp;nbsp;merece el espacio Encuentro con, de entrevistas, que conduce Magda Resik y al cual se han convocado &amp;nbsp;relevantes figuras de la literatura caribeña y latinoamericana como Nancy Morejón, Mayra Montero, Carmen Bohorques, Chiqui Vicioso, Esther Phillips, Alfonso Múnera, &amp;nbsp;entre otros escritores de ficción, ensayistas, y editores.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el Centro de Estudios Martianos se va &amp;nbsp;a presentar la Colección La Isla Infinita (13) con la aparición de dos nuevos títulos de Fina García Marruz y se llevará a efecto un coloquio sobre la obra de nuestro Héroe Nacional (14,15,16).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al final de su intervención Curbelo destacó: “este año hemos logrado armar un programa que tiene un equilibrio entre la pura presentación de libros y la acción profesional, académica en cuanto a paneles, conferencias, hay muchísimos referentes a las Ciencias Sociales y a las ciencias en sentido general; es notable así mismo la presencia en las presentaciones de autores, editoriales y libros extranjeros &amp;nbsp;lo cual aporta un balance y atractivo para las más diversas disciplinas”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por su parte Edel Morales, vicepresidente del ICL, reiteró la idea del balance y diversidad del programa de la feria y anunció la confirmación de 206 invitados de los 40 países que están participando en la feria, siendo la mayor delegación la de Puerto Rico, y el Caribe en general; España, México y Rusia también tienen una presencia importante; en términos de expositores han ratificado su participación 65 de 27 naciones, no solo de las culturas invitadas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Morales resaltó la asistencia de notables intelectuales como Miguel Bonasso de Argentina, Frei Betto, de Brasil, Sir Hilary Beckles, de Barbados, Suzy Cástor, de Haití, Humberto García Muñiz y Carlos Roberto Gómez, ambos de Puerto Rico, Norman Girvan de Jamaica, Lazana Sekou, de Saint Martin, entre otros..&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eduardo Fernández, director de la Cámara Cubana del Libro Bazar informó que en esta edición y como es ya habitual, en el Morro funcionará el Bazar de las Artes durante todo el evento pero con la peculiaridad de que solo estarán comercializando sus productos los artesanos del Fondo Cubano de Bienes Culturales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Zuleica Romay, comentó que consideraba necesario destacar que “nos hemos demostrado que podemos hallar en nosotros mismos, en nuestra literatura, nuestra música, nuestras artes visuales, nuestro cine, esa identidad caribeña que en los cubanos a veces resulta tan evasiva, tan intangible; la feria a lo largo de todo el país nos va a demostrar lo caribeños que somos los cubanos aún sin darnos cuenta y la presencia de tanta literatura e intelectuales de la región va a contribuir a que nosotros tengamos &amp;nbsp;una mayor intencionalidad en cuanto a la presencia de esta producción &amp;nbsp;literaria en nuestros planes editoriales; creo que hemos trabajado firme y profundamente &amp;nbsp;para establecer los vínculos con &amp;nbsp;escritores y editoriales caribeños que nos permitan seguir publicando en los años por venir lo mejor de la literatura del Caribe”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Seguidamente calificó de providencial, el hecho de que los dos ganadores del Premio Alba narrativa sean escritores del Caribe y que tanto Zoila &amp;nbsp;Lapique como Ambrosio Fornet, a quienes se dedica el evento, nos han ayudado desde sus obras a entender esa esencia caribeña que no siempre &amp;nbsp;es tan perceptible.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así mismo se comunicó que las editoriales nacionales han preparado 46 títulos de y sobre el Caribe, entre los que se encuentran varios títulos de ficción, novelas y cuentos; selecciones y compilaciones poéticas; ensayos de diferentes orientaciones temáticas.&lt;/div&gt;----------------------------------------------------------------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-2673687430778318218?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/2673687430778318218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/21-feria-del-libro-de-la-habana.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/2673687430778318218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/2673687430778318218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/21-feria-del-libro-de-la-habana.html' title='21 FERIA DEL LIBRO DE LA HABANA'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-3309102550001911394</id><published>2012-02-08T12:21:00.000-03:00</published><updated>2012-02-08T15:20:54.774-03:00</updated><title type='text'>DE MI AUTORÍA</title><content type='html'>&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;&lt;b&gt;Para un catálogo de una posible muestra imaginaria.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="text-align: justify;"&gt;“DE ESCALERAS Y OTRAS REFERENCIAS”&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;(Subir, no es lo mismo que elevarse)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Introito&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Elcontenido determina la forma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Laforma, es el soporte de lo que pretendo decir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Noes un lenguaje (que se corresponde con la palabra) sino, “otra manera” de expresar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Cuandotengo algo para comunicar, anunciar, es que aparece la forma (la condición)para que se de el hecho del encuentro con el otro que observa; éste, sólo puedeejercer la apreciación, desde su visión subjetiva. El Maestro Adolfo De Ferraridecía: “Con la razón no se pinta, con el alma sí” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Quieredecir, que es un encuentro de almas entre mi yo hacedor y el yo de quiencontempla. Poner en esto la razón aleja del encanto del sentimiento, ya que elcómo y el por qué fue hecha una obra, es algo que no la modifica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Encierto momento, me alejé del mundo de la expresión artística, pues considerabaque no tenía sentido continuar mi trabajo de escultor. Para qué hacerlo,entonces. Me despojé de todo: obras, herramientas, materiales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Meintroduje en el universo de la Web, creando una página que di en llamar Arte yLetras, una revista de cultura. Horas y horas ante la PC poniendo, quitando,agregando, copiando y pegando. El resultado, lleva ya más de diez años en laRed. Y miles de lectores la recorren.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Unatarde, mientras transitaba ese universo indagando, buscando, observé unosdibujos que detuvieron el recorrido. Allí quedé mirando esas imágenesmaravillosas, llenas de expresión, de contenido. Eran dibujos de Carlos Alonso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Todala tarde me acompañaron esas obras, las memoraba y sentía placer. Un extrañoplacer, hasta que descubrí que eso, no era otra cosa que las ganas que estabanempujando desde lo hondo de mí, desde muy adentro y pugnaban por salir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Siemprehubo (y hay) papeles y lápices en rededor mío. Me puse a dibujar esa noche, sindormir, como afiebrado. Sentí que estaba viajando desde un lugar desconocido,lejano. Comprendí: volvía a mi mundo, a mis ganas, a mi propia protección.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Perolas dudas… ¿Tenía sentido? Y me respondía con otro interrogante &lt;/span&gt;¿cuál esel sentido del arte? Y más dudas sobre la imagen, sobre la figuración, la nofiguración, sobre lo que “hoy se hace” y seguía, no paraba, hasta que compréalgo de arcilla, yeso, alambre y me dije: Los trepadores. Sí, esos que suben,pero que no se elevan. Y apareció la serie: esto que hoy expongo, sabiendo queno soy innovador, ni transgresor y mucho menos, un tipo de vanguardia.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Hagolo que empuja, lo que quiere salir, lo que quizás mi alma le esté dictando amis manos diciéndoles qué es lo que tienen que hacer aquí afuera para que otrosvean, miren, perciban y sientan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Conel deseo, claro es, de encontrar espíritus afines en el sentir &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Memuestro con estas formas que pretendo armónicas aún en el arrebato de componeren el espacio con volúmenes que determinan las abundosas figuras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Quizás,aquellas palabras del Maestro De Ferrari revelen un poco esto que hago.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Otal vez, sean estas esculturas y dibujos lo que me explique y me justifiqueante los demás&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;HeliosBuira&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;En el año 2012&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: white; font-size: xx-small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-OFYWAhP7iEw/TzK8NwyWr6I/AAAAAAAAA6Y/SZVHsXEqNQQ/s1600/y-con-esta-hasta-donde-sub.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="299" src="http://3.bp.blogspot.com/-OFYWAhP7iEw/TzK8NwyWr6I/AAAAAAAAA6Y/SZVHsXEqNQQ/s400/y-con-esta-hasta-donde-sub.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;Buira: qué me hiciste ¿Con ésta hasta dónde subo?&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;-------------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-3309102550001911394?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/3309102550001911394/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/de-mi-autoria.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/3309102550001911394'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/3309102550001911394'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/de-mi-autoria.html' title='DE MI AUTORÍA'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-OFYWAhP7iEw/TzK8NwyWr6I/AAAAAAAAA6Y/SZVHsXEqNQQ/s72-c/y-con-esta-hasta-donde-sub.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-2461101687313180924</id><published>2012-02-07T16:28:00.003-03:00</published><updated>2012-02-07T16:31:01.632-03:00</updated><title type='text'>CHARLES DICKENS</title><content type='html'>&lt;span style="background-color: white; color: #4b63ae; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;El mundo homenajea al escritor bestseller de la era victoriana&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fecha_edicion" style="background-color: white; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-image: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; clear: right; color: #898989; font-family: 'Lucida Grande', Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 0.8333em; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;Publicado el 7 de Febrero de 2012 en Tiempo Argentino&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fecha_edicion" style="background-color: white; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-image: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; clear: right; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span class="submitted" style="border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-image: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; color: #898989; font-family: 'Lucida Grande', Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 0.8333em; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;Por&amp;nbsp;&lt;span class="authors" style="border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-image: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-family: inherit; font-size: 10px; font-style: inherit; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;a href="http://tiempo.infonews.com/autores/tomas-forster" style="border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-image: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; color: #006699; font-family: inherit; font-style: inherit; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; outline-color: initial; outline-style: none; outline-width: initial; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Tomás Forster&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #898989; font-family: 'Lucida Grande', Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 0.8333em; line-height: 1.5em; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="fecha_edicion" style="background-color: white; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-image: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; clear: right; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #474a4f; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 17px; font-weight: bold; line-height: 22px;"&gt;Sus novelas publicadas por entregas despertaron el fervor de los lectores de su país y del extranjero. En Londres se multiplican los actos y la reedición de su obra. Diferentes figuras de la cultura le rinden tributo hoy en Buenos Aires.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-dhkOD9MdJro/TzF5wVZfwVI/AAAAAAAAA6Q/u5aIxZkw8cw/s1600/dickens.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-dhkOD9MdJro/TzF5wVZfwVI/AAAAAAAAA6Q/u5aIxZkw8cw/s1600/dickens.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;Cronista fundamental de la era victoriana, Charles Dickens logró una peculiar alquimia entre su inmensa popularidad y la construcción de una narrativa sustentada en estructuras novedosas y complejas. Devenido en uno de los nombres fundamentales de las letras universales, Dickens nació un 7 de febrero de 1812, exactamente 200 años atrás, en Portsmouth, en la costa sur de una Inglaterra sacudida por la primera Revolución Industrial. Hoy, con motivo del bicentenario de su natalicio, los homenajes recorrerán el mundo en sintonía con la importancia de su figura.&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;El antiguo convento de San Francisco, ubicado en el barrio porteño de Monserrat, aportará el acento local. Allí se realizarán lecturas, interpretaciones y narraciones inspiradas en sus obras más importantes, entre ellas, David Copperfield, Oliver Twist, Grandes esperanzas e Historia de dos ciudades. Algunos de los escritores y artistas que se pondrán la jornada al hombro serán Ana Padovani, Malena Solda, MartínKohan, Fernando Noy, María Rosa Lojo, Marikena Monti, Ana María Shua, Ingrid Pelicori, Horacio Peña, Rodolfo Rabanal, Daniel Amiano y Federico Andahazi. La dirección artística y dramaturgia correrán por cuenta de Mónica Maffía. La iniciativa forma parte de una acción conjunta desarrollada por el British Council y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Está previsto que comience a las 19 hs, en Alsina 380 (Alsina y Defensa).&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;Por su parte, la ciudad de Londres, universo literario y materia prima esencial de Dickens, le rendirá tributo con numerosos actos culturales y la reedición de varias de sus obras. Dos de las citas más destacadas serán la exposición del Museo de Londres, que explora la relación del autor con esta urbe, y la de la Biblioteca Británica, que analiza su interés por los fenómenos sobrenaturales. A su vez, la editorial anglosajona Penguin anunció la publicación de la biografía Charles Dickens: A life, de Claire Tomalin, y próximas reediciones de varias de sus novelas.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde Oliver Twist hasta David Copperfield, todas las novelas de Dickens menos una –Tiempos difíciles– se ubican en Londres, ciudad por la que el creador paseaba de noche para combatir el insomnio y a la que llamaba su “linterna mágica”. La ciudad del Big Ben lo inspiró porque, en pleno siglo XIX, encapsulaba los desafíos y contradicciones de la era moderna, ya que mientras aparecían grandes inventos como el ferrocarril, crecían las desigualdades entre ricos y pobres, y los suburbios marcados por la exclusión y la violencia, que él no se cansó de denunciar.&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Su propia experiencia personal lo llevó a solidarizarse con los desposeídos y desfavorecidos, a quienes siempre trató con una comprensión distante de la hostilidad que le profesaba a la clase dominante de su época.&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dickens sufrió en propia carne el estigma de la pobreza: con 12 años fue empleado en una fábrica de betún cuando su padre, un oficinista que trabajó para la Marina británica, fue encarcelado por deudas. Segundo hijo de una familia numerosa de clase media-baja, Dickens tuvo una educación irregular debido a los altibajos económicos de su progenitor, que los obligaron a mudarse en varias ocasiones hasta recalar en Londres.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tras un empleo como reportero del Parlamento en 1831, que le dejó muy decepcionado con la dirigencia política, Dickens empezó a publicar en revistas narraciones por entregas, convirtiéndose en pionero de las saga novelística. Su primera novela de ese tipo, Los papeles póstumos del Club Pickwick, de 1837, le catapultó a la fama, que consolidó con las aventuras del huérfano Oliver Twist, una dura condena del maltrato a la infancia en la era victoriana. Desde ese momento, su importancia artística y pública crecería imparablemente hasta convertirlo en uno de los escritores ingleses más decisivos de la modernidad&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;--------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-2461101687313180924?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/2461101687313180924/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/charles-dickens_07.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/2461101687313180924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/2461101687313180924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/charles-dickens_07.html' title='CHARLES DICKENS'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-dhkOD9MdJro/TzF5wVZfwVI/AAAAAAAAA6Q/u5aIxZkw8cw/s72-c/dickens.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-6847974939250736319</id><published>2012-02-07T13:56:00.001-03:00</published><updated>2012-02-07T14:01:49.027-03:00</updated><title type='text'>LA CIENCIA DEL ARTE</title><content type='html'>&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: x-small; line-height: 21px; text-align: justify;"&gt;Tomado del Diario Tiempo Argentino del día de la fecha&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;INTRODUCCIÓN. Sobre ciencia y arte pueden escribirse enciclopedias enteras (de hecho, ya se han escrito). Y si durante alguna tertulia el tema viene a cuento, no faltará quien adopte la postura solemne que la situación amerita (o, al menos, cree que amerita), antes de soltar una cátedra sobre pinturas rupestres, historia de la perspectiva, razón áurea y geometría euclidiana –y, si es matemático, también sobre otras geometrías–, incluyendo –faltaba más– a artistas como Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Durero y Velázquez. Con buen conocimiento de causa, ya Julio Cortázar nos alertaba: “En América Latina, no bien un hombre empieza a escribir, se pone serio”; oración que podríamos modificar, sin alterar su veracidad, para afirmar: “No bien un hombre empieza a hablar de ciencia y arte…”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;Por desgracia, este libro no ayudará demasiado a quienes deseen profundizar en temas como los mencionados, pues está bastante lejos tanto de mamotretos eruditos –como La historia del arte, de E. H. Gombrich– como de textos escolares –al estilo de Fundamentos geométricos del diseño y la pintura actual–.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;Nuestra invitación, bastante más modesta, es la de un amigo con quien visitar una muestra muy breve de obras del arte contemporáneo que, por distintas razones, han atraído la atención profesional de expertos de diferentes áreas de la ciencia: físicos y geólogos, químicos y psicólogos, médicos y biólogos. Como contrapunto, también daremos un paseo por las creaciones de algunos artistas modernos que han hallado su musa en la ciencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;Al estilo de los impresionistas, nuestro propósito es presentar con unas cuantas pinceladas varios casos ilustrativos –e ilustrados, aunque sólo en escala de grises por cuestiones editoriales y económicas a favor del bolsillo del lector–, en los que arte y ciencia se mezclan sin hacer un baturrillo, para disfrute de nuestro curioso visitante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;Para terminar o, mejor dicho, para comenzar con nuestro recorrido, hagamos nuestra, en todas las páginas que restan, la declaración de un concurso muy famoso de la Universidad de Princeton: Ni la ciencia es aburrida ni el arte es estúpido. ¡Que Van Gogh y el resto de los pintores y científicos citados en este libro se ilustren entre ellos y a todos nosotros! Por aquí, por favor…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;LA CIENCIA DEL ARTE. SALA 1. PINTORES DE ATMÓSFERA (VOLCÁNICA). UNA HISTORIA DE ESPECTROS. Para crear una atmósfera propicia al iniciar nuestro recorrido científico y artístico, esperamos que nuestros lectores visitantes coincidan con nosotros en que pocas cosas pueden igualar una puesta de sol. La expresión “Cuando el sol se está ocultando” tiene ya la magia (y, para qué negarlo, también la cursilería) de la frase hecha y de una canción pop, en algo romántica y en mucho comercial; indica el momento adecuado para tomar de la mano a nuestra pareja. Mientras contemplamos la escena, nos enteramos de que, entre las pocas cosas que pueden igualarla, está el tener la suerte de admirar un atardecer encendido, no por el meloso amor que le prodiguemos a quien nos acompañe, sino por cortesía de una erupción volcánica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;Esos tonos amarillos, anaranjados y rojizos de los atardeceres se deben a la presencia de partículas suspendidas en la mezcla de gases que constituye nuestra atmósfera; esas partículas, en conjunto con el gas o los gases en que se hallan, se conocen como aerosoles. Cuando la luz incide sobre los átomos y las moléculas que hay en la atmósfera, ocasiona que los electrones comiencen a vibrar con una frecuencia cuyo valor depende del tamaño de la partícula sobre la que está incidiendo el haz de luz. Los electrones en vibración dispersan entonces la radiación en distintas direcciones. Cuanto menor sea el tamaño de las partículas, mayor será la frecuencia de la luz dispersada o, si queremos verlo en términos de la longitud de onda –que varía de manera inversa a la frecuencia–, a menor tamaño de las partículas, menor longitud de onda de luz dispersada. Este fenómeno se conoce como dispersión de Rayleigh.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;La luz es una onda electromagnética en la que, del espectro visible, el violeta y el azul son los colores de frecuencias más altas (o, en otros términos, de longitudes de onda más bajas). Dado que las moléculas de nitrógeno y oxígeno son las más comunes en la atmósfera, el cielo tiene su color característico –cuando se ve “limpio”, sin la presencia de aerosoles– gracias a que estas moléculas dispersan precisamente esas frecuencias.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;Por el otro lado del espectro visible, tenemos que el amarillo, el naranja y el rojo –de frecuencias más bajas y longitudes de onda más altas– se transmiten casi sin dispersión alguna, con una excepción muy importante, que se produce cuando la columna de aire que debe atravesar la luz para llegar a la superficie terrestre es de mayor espesor, y esto ocurre precisamente durante la puesta del sol o cuando se hallan suspendidas en la atmósfera otras partículas que permiten la dispersión de la luz con estas frecuencias. En resumen, si queremos cielos incendiarios dignos de ser inmortalizados en un cuadro, o por lo menos en una tarjeta postal, la receta es bastante sencilla: sólo tenemos que añadir partículas de un tamaño similar al de la longitud de onda o frecuencia de los colores cálidos del espectro. Así que, si tenemos la –¿buena o mala?– suerte de vivir en un lugar cuya atmósfera esté repleta de partículas contaminantes del tamaño adecuado, no será infrecuente la oportunidad de asustarnos con un cielo color averno. Para fortuna de pintores como el inglés Joseph Mallord William Turner y el noruego Edvard Munch, quienes vivieron en una época en la que la contaminación atmosférica aún no les permitía sacar el máximo provecho de su paleta de colores, la naturaleza los proveyó de otras partículas sustitutas: cenizas volcánicas provenientes de erupciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-tX6DBl94zVY/TzFXN0WCTnI/AAAAAAAAA6A/eXyz7Ou1Hg8/s1600/MUNCH.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://4.bp.blogspot.com/-tX6DBl94zVY/TzFXN0WCTnI/AAAAAAAAA6A/eXyz7Ou1Hg8/s400/MUNCH.jpg" width="316" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;El Grito&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;Edvard Munch&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;EL ÚLTIMO GRITO DE LA CIENCIA. Pocas obras del arte contemporáneo son tan populares como El grito, de Edvard Munch. El cuadro más famoso del expresionismo aparece, como si se tratase de Mickey Mouse o Garfield, en la superficie de cualquier objeto vendible: tazas, camisetas, relojes, gorras, carteras… El angustiado y angustiante protagonista del cuadro es reconocible tanto por los niños seguidores de Animaniacs como por los adolescentes y adultos que han visto alguna de las películas de la saga Scream, dirigida por Wes Craven, en la que el asesino usa una máscara “munchiana”. Y aunque la ciencia no puede decirnos el número de decibeles alcanzados por el desgañitado gritón de la pintura, sí es capaz de echar luz sobre lo que ocasionó el fuerte estado emocional que llevó a Munch a crearla: el cielo rojo sangre, coloreado por la presencia de cenizas procedentes del volcán Krakatoa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;Pocos paseos en la historia del arte han sido tan productivos como aquel durante el cual, acompañado por unos amigos y, según relató el propio Edvard Munch, cerca de la ciudad de Oslo (conocida en ese entonces como Cristianía), el artista presenció ese atardecer en el que “nubes como sangre y lenguas de fuego colgaban sobre el fiordo azul oscuro y la ciudad. Mis amigos siguieron, y yo permanecí solo, temblando con ansiedad. Sentí un grito grande, interminable, penetrando en la naturaleza”. Al parecer, en verdad quedó sumamente impresionado por el suceso, pues no sólo escribió sobre este en repetidas ocasiones, sino que también pintó una serie de tres cuadros, frutos de una experiencia tan aterradora para él: Desesperación, El grito y Ansiedad. La curiosidad y la admiración llevaron a los físicos Donald W. Olson y Russell L. Doescher, acompañados por la especialista en literatura Marilynn S. Olson –todos ellos de la Universidad de Texas–, a investigar sobre la causa de ese atardecer en particular, pues hasta 2001 la explicación aceptada era que, durante la época en la que tuvo lugar el episodio narrado por Munch, ese tipo de atardeceres era común en el norte de Europa. Pero, si esto era verdad, ¿por qué habría de impresionarse el maestro expresionista con algo que era cosa de todos los días? Una minuciosa búsqueda histórica mostró a los tres investigadores que los años en que Munch pintó la tríada de cuadros con atardeceres rojos de fondo coincidían con los posteriores a la erupción del Krakatoa, en 1883. En esa época, durante varios meses, el mundo entero pudo contemplar –ya que no pintar– la atmósfera coloreada por las cenizas volcánicas en su prolongado recorrido: comenzó en el hemisferio sur, luego pasó por el ecuador y, finalmente, alcanzó latitudes altas como aquella en la que se encuentra Noruega. La Sociedad Real de Londres dejó constancia de ello en “Descripciones de los inusuales crepúsculos resplandecientes en varias partes del mundo en 1883-4”, parte de una publicación de más de trescientas páginas titulada Fenómenos ópticos inusuales de la atmósfera. Esto echaba por tierra la también popular hipótesis de que, en realidad, la experiencia relatada por Munch había sido completamente interna y psicológica, sin ninguna relación con la realidad externa. Lo que sí es verdad es que los halos que rodean al protagonista de El grito y a muchos otros personajes de Munch son producto de ciertas drogas alucinógenas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;En 2007, un grupo interdisciplinario de científicos y artistas –ignoramos si inspirados por los resultados de las investigaciones sobre El grito–, encabezados por Christos S. Zerefos, del Observatorio Nacional de Atenas, unieron fuerzas para obtener, a partir de los atardeceres retratados por varios pintores representativos de los siglos XIV a XIX, valiosa información sobre el efecto de las erupciones volcánicas en el clima de nuestro planeta, en este caso a través de la estimación de lo que en ciencias de la Tierra se conoce como índice de polvo atmosférico (IPV). Esta información es bastante escasa, dado que existen contados registros históricos correspondientes a esas centurias que, aparte de lo anecdótico, estén acompañados de mediciones realizadas con instrumentos meteorológicos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;El IPV es una medida tanto de la cantidad de partículas que se encuentran en la atmósfera después de una erupción volcánica como del tiempo durante el cual obstaculizarán el paso de la radiación solar que llega a la Tierra, con el consiguiente efecto en el clima de una región o, incluso, del planeta, cuando la erupción es de una magnitud similar a la ya mencionada del volcán Krakatoa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Zerefos y su equipo se dieron cuenta de que existía una relación entre lo que se conoce como radio cromático R/G –una medida de la cantidad de color rojo con relación a la cantidad de color verde de la paleta con que los artistas crearon las obras analizadas– y el IPV, de manera que, al medir el primero directamente a partir de la observación de cielos retratados por pintores como Edgar Degas, podían estimar el segundo.&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para beneplácito de los científicos, los resultados mostraron que los artistas analizados durante ese período de cuatrocientos años captaron con gran precisión en sus obras los colores de los cielos generados por las once erupciones de gran magnitud que ocurrieron en esos siglos, como las de los volcanes Awu (Indonesia, 1641), Katla (Islandia, 1660), Babuyan Claro (Filipinas, 1831), Cosigüina (Nicaragua, 1835) y, por supuesto, Krakatoa (Indonesia, 1680 y 1883). Quinientos fueron los lienzos cuya coloración analizaron los investigadores; ciento ochenta y uno, los artistas reunidos en un catálogo sin parangón en el mundo del arte –entre los más famosos: Claude Lorrain, Joseph Mallord William Turner, Caspar David Friedrich, Edgar Degas y Gustav Klimt–, y en el que lo único que todos ellos compartían era la atmósfera de sus cuadros.&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Del total de la muestra, sólo cinco de estos grandes maestros pudieron pasar a formar parte del “Salón de la Fama de Artistas Volcánicos”, gracias a haber pintado atardeceres antes, durante y después de erupciones volcánicas, lo que se tradujo en un incremento en el uso del rojo con respecto al verde en estos últimos dos momentos. Por ejemplo, en el caso del inglés Turner –quien, de haber una medalla al mérito o un récord Guinness en esta categoría, sin duda habría sido el ganador–, la proporción rojo/ verde en&amp;nbsp; los atardeceres de sus cuadros pasó de un valor inicial del 76,7% en 1818, antes de la erupción del volcán Babuyan Claro, al 79,2% en 1832, durante la erupción, y alcanzó un máximo de 97,7% en 1835, después de la erupción.&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tal vez el propio Edvard Munch no habría sufrido tanto si hubiera leído este estudio antes de su trascendental experiencia con un atardecer volcánico. Pero entonces, ¿qué habría sido de El grito?&lt;br /&gt;-------------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-6847974939250736319?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/6847974939250736319/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/la-ciencia-del-arte.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/6847974939250736319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/6847974939250736319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/la-ciencia-del-arte.html' title='LA CIENCIA DEL ARTE'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-tX6DBl94zVY/TzFXN0WCTnI/AAAAAAAAA6A/eXyz7Ou1Hg8/s72-c/MUNCH.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-3668567652999005849</id><published>2012-02-06T11:16:00.001-03:00</published><updated>2012-02-06T11:17:19.981-03:00</updated><title type='text'>CHARLES DICKENS</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Mañana se cumplen 200 años de su nacimiento&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;El gran cronista del alma inglesa&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde David Copperfield hasta Oliver Twist, pasando por Los papeles de Pickwick, entre muchas otras obras, reflejan las grandezas y miserias producidas por la sociedad victoriana del siglo XIX. Dickens es objeto, en estos días, de múltiples homenajes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por Silvina Friera&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Tomado del Diario Página 12 del día de la fecha.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuanto más se cierran los ojos, tanto mejor se ve. Se puede volver a la obra de Charles Dickens, en el bicentenario de su nacimiento, como quien recorre de memoria, sin tropezarse, el cuarto propio de la infancia con sus manchas de humedad. Hay una anécdota de incierta veracidad, pero irresistible, como si la hubiera escrito para la posteridad el padre de David Copperfield. En 1870, al enterarse de la noticia de la muerte del escritor, una niña en Londres preguntó: “¿El señor Dickens ha muerto? Entonces, ¿Papá Noel va a morir también?” El cronista por excelencia del alma inglesa –ese “ojo militar”, como lo llamó Henry James por sus dotes de gran observador– ocupa un lugar entre las causas de orden moral que han ahorrado a Inglaterra una revolución. La desmesura del rol asignado –-importa poco si se exagera– podría reformularse preguntando si no habrá sido, después de William Shakespeare, la cristalización de lo más “revolucionario” que concibió la almidonada sociedad victoriana del siglo XIX. Pocos escritores han tenido tanta influencia sobre su país. Pocos han edificado un sólido palacio, que refleja las grandezas y miserias humanas con tanto desparpajo como alevosía. En los arrabales de Londres, en alguna sala teatral, esta misma noche de invierno, no faltará el imitador de los personajes dickensianos que cumpla las exigencias de un público que le pedirá –una vez más– a los inmortales Pickwick, Sam Weller, Fagin, Gamp o la pequeña y adorable Nell.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El primer hijo varón de John y Elisabeth Barrow Dickens nació en Landport (hoy parte de Portsmouth) el 7 de febrero de 1812. Una premonición del desastre que se avecinaba para la familia fue el desfalco de más cinco mil libras que cometió John, germen de sistemáticos derroches que obligarían al clan Dickens a sucesivas mudanzas: de Londres a Chatman, en el condado de Kent; otra vez a Londres y a la tristemente famosa cárcel de Marshalsea. El padre de Dickens, más pronto que tarde, se hundiría en un océano de deudas. El desfile de acreedores que se llevaban los últimos muebles del hogar debe haber quedado impregnado para siempre en la retina de ese niño que entonces tenía diez años. John fue detenido y llevado a la prisión de Marshalsea. De niño a precoz jefe de hogar. Procurar ganarse la vida, trabajar en una fábrica y ser humillado, respirar y ahogarse a cada paso en la injusticia, fue una carga pesada que conjuraría magistralmente en la que es tomada como su mejor obra, David Copperfield, elogiada por Tolstoi y considerada por Dickens como su “hijo dilecto”. Nunca borró del disco rígido de su memoria el desamparo y la desdicha de esos años. “Ninguna de mis obras alcanza a expresar la secreta agonía de mi alma cuando me vi entre esa gente tan distinta de los compañeros de mis primeros años felices y sentí que mis esperanzas de llegar a ser un hombre culto y distinguido se venían abajo”, reconoció el escritor, mucho tiempo después, cuando ya había sido acariciado por el éxito y era –es– el inglés más leído de todos los tiempos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El muchacho que disfrutaba de las lecturas de Robinson Crusoe y Don Quijote tuvo un puñado de trabajos aburridos y mal pagos hasta que un periódico lo contrató como redactor parlamentario. El rumbo de ese joven que había empezado a tomar clases de arte dramático, animado por el afán de ser actor, cambió. Pronto sería reconocido como el cronista londinense “más concienzudo”. A fines de 1833, apareció un ensayo en Monthly Magazine titulado “Una cena en Poplar Walk”; después varias sabrosas viñetas del Londres de la época se publicarían en diversos medios gráficos bajo el seudónimo de Boz. En la Londres de Dickens abundan los truhanes y ladrones, tal como los puede imaginar un niño inquieto y solitario que deambula en una noche brumosa. Pero no todo hombre que ha visto mucho, con ojos de niño, convierte en materia literaria los “hechos observados”. Sólo unos pocos acceden a ese Olimpo. Quien ha sufrido la pobreza, puede optar por dos estrategias de supervivencia: olvidar lo padecido o recordar y preservar hacia los pobres una simpatía inoxidable. Pero no es suficiente este capital simbólico previo. También es necesario un anhelo de revancha contra los hombres duros que conjugan todos los tiempos verbales de la explotación, contra los hipócritas de doble moral religiosa, que expían sus culpas con una caridad que en el fondo aborrecen; contra los maestros de escuela que maltratan a sus alumnos, contra la miseria.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando empezó Los papeles de Pickwick (1836-1837) –entregas mensuales con dibujos de Robert Seymour, el título que Chesterton más veces menciona entre sus artículos–, Dickens no tenía la menor idea de cómo proseguiría. Y menos aún, cómo la terminaría. No había planes; concebía los personajes, los echaba a rodar y marchaba tras ellos. El primer episodio no fue un éxito inmediato; pero poco a poco un público reducido descubría cuán divertidos eran Pickwick, sus amigos, y el genial comediante Jingle. La vuelta de tuerca la encontró en el momento en que al escritor le cayó la ficha: a su Don Quijote made in London le faltaba un Sancho Panza a imagen y semejanza. Entonces, sólo entonces, se hizo la luz. Y apareció Sam Weller, el criado. Samuel Pickwick, fundador y presidente del Club Pickwick, cuyos miembros sedientos de aventuras viajan por la campiña inglesa, muta de bufón cuasi ridículo a comerciante “serio”, irresistiblemente simpático por su bondad y a causa de un sentimentalismo afectuoso, a medida que avanza la novela. Antes del número veinte, Inglaterra entera se entusiasmó tanto con Pickwick que aplicó este nombre a toda suerte de objetos, desde abrigos a cigarrillos. La popularidad de Dickens, paso a paso, trascendería la frontera de Gran Bretaña.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los pedidos llovían: todos los editores deseaban tener la gallina de los huevos de oro. Dickens arrancó con Oliver Twist (1837-1839), la historia de un niño huérfano educado en una horrible Bastilla de indigentes por brutales maestros. Esta vez, lejos de narrar aventuras extraordinarias enlazadas desmañadamente como en Pickwick, gestó un relato continuo donde los chicos del orfanato se mueren de hambre y sus ropas “parecían flotar sobre sus cuerpos encogidos”. Uno de esos niños será el elegido para pedir más comida: Oliver. Una seguidilla de peripecias lo conducirán a Londres; con su inocencia intacta, pese a los porrazos por ganarse un lugar en el mundo, sin saberlo, Oliver queda inmerso en el medio de una banda de delincuentes comandada por el pérfido Fagin. Brillante y emotiva, esta novela no exenta de un tinte melodramático instaló al escritor en la gloria definitiva. Personajes y autor estarían en las bocas de todos. El crítico Leigh Hunt exclamaba: “¡Qué cabeza tan asombrosa para encontrarla en un salón! Posee la vida y el alma de cincuenta seres humanos”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como un adicto que sufre la abstinencia con horribles espasmos, Dickens no pudo dejar de escribir para la inmensa muchedumbre de lectores que sentían como él. En La tienda de antigüedades (1840-1841), la figura central es una niña, Nell, rodeada de tipos crápulas y terroríficos. La intención original era concluir este melodrama con el típico happy end dickensiano, que tanto le reprocharían adversarios y detractores. Entre 1840 y 1890, un avezado tribunal crítico lo condenó por la débil psicología de sus personajes, por la ausencia de un plan de escritura y por cierta extravagancia en sus intrigas. “¡Qué poco amor por el arte! –se quejó Gustave Flaubert–. Ni una sola vez habla de él.” El escritor francés, además, calificó a Dickens de “ignorante como un cántaro; una inmensa bondad de segundo orden”. El biógrafo y mejor amigo de Dickens, John Forster, le sugirió que sería menos banal hacer que la heroína muriera joven aún. Escuchó el consejo y lo cumplió al pie de la letra. Pero retrasó, todo lo que pudo, ese desgarrador punto final. “Esta muerte –le escribió a Forster– proyecta sobre mí la más horrible de las sombras; apenas puedo continuar escribiendo. Hasta transcurrido mucho tiempo no me será posible sosegarme. Nadie sentirá la muerte de Nell tanto como yo. Es una cosa tan penosa para mí, que, realmente, no puedo expresar mi pesar. Todas las viejas heridas sangran de nuevo cuando pienso cómo deberé escribir eso. ¡Sólo Dios sabe lo que me costará!”&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antes de publicar Cuentos de navidad (1843), con el avaro y mezquino Scrooge como protagonista principal, Dickens decidió visitar Estados Unidos, donde acumulaba un vasto número de admiradores. A pesar de la cálida bienvenida, el escritor consiguió rápidamente que la prensa norteamericana lo cascoteara duro y tupido por haber protestado públicamente en pro de los derechos de autor y contra la esclavitud. Hacia fines de 1845 se cumpliría, por otros medios, el viejo anhelo de ser actor, cuando empezó a ofrecer lecturas públicas de sus obras. Seguirán años de febril actividad –desde fines de los ’40 y la década del ’50–, entre viajes, la dirección de una revista semanal, Household Words, lecturas y escrituras. En el epílogo de David Copperfield (1849-1850), todos los personajes son milagrosamente consolados de sus penas y curados de sus defectos en Australia. La pequeña Emily, que tan grandes desdichas ha pasado, se ocupa del corral; es paciente y amada por todos, jóvenes y viejos. Gummidge, que en Inglaterra regañaba e invocaba a su difunto esposo, se ha vuelto dulce y de buen humor. Micawber pagó todas sus deudas y se ha convertido en un rico gentleman, magistrado de su distrito.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La pequeña Dorrit (1855 a 1857), donde evoca los años en Marshalsea, no está entre los libros más ponderados de Dickens. Sólo Bernard Shaw arriesgó que la obra es “más sediciosa que El capital”. Esta sátira a la burocracia inglesa resulta implacable en los capítulos consagrados al Ministerio de las Circunlocuciones. Los Moluscos, en estas páginas, son los burócratas. “Hay grandes y poderosos Moluscos, tales como Lord Decimus Tenace Molusco, que representa a los Moluscos en la Alta Cámara. Hay pequeños Moluscos, en los Comunes, que por medio de ‘¡Oh!’ y ‘¡Ah!’ tienen la misión de representar a la opinión pública, y por fin un gran banco de Moluscos en el Ministerio de las Circunlocuciones. Los Moluscos están bien pagados y trabajan todos para que se les pague aún mejor y se desvelan para obtener la creación de puestos nuevos donde puedan incrustarse sus parientes y sus aliados. Casan a sus hijas y hermanas con hombres políticos, que se encuentran adheridos en el banco de los Moluscos, los cuales dan origen a pequeños Moluscos; los Moluscos varones, a su vez, se casan con chicas bien dotadas para la solidez, autoridad y gloria de los Moluscos venideros.” Grandes Esperanzas (1860-1861), en cambio, despliega al por mayor al “verdadero” Dickens, a través de las vicisitudes del huérfano Pip. Nuestro amigo en común (1864-1865) es rico en escenas que habrían sido suficientes para azuzar la leyenda de un novelista mediano; contiene, especialmente, una pintura notable de los nuevos ricos de entonces y de una cierta forma de esnobismo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El gran acusador del establishment inglés vivió nada más que 58 años; murió el 9 de junio de 1870. En excepcionales circunstancias la fugacidad y la eternidad se cruzan. El tiempo se libera de las ataduras de lo mensurable y no hay derecho ni revés. Ni principio ni fin. Si Papá Noel no ha muerto, se podría parafrasear junto con la niña inglesa que tampoco Dickens ha muerto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;--------------------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-3668567652999005849?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/3668567652999005849/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/charles-dickens.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/3668567652999005849'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/3668567652999005849'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/charles-dickens.html' title='CHARLES DICKENS'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-7109224388215581091</id><published>2012-02-05T22:40:00.001-03:00</published><updated>2012-02-05T22:48:31.124-03:00</updated><title type='text'>EMIL CIORAN</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="color: #3d85c6;"&gt;Los peligros de la sensatez&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white; font-size: xx-small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando se toma en cuenta la importancia que para la conciencia normal revisten las apariencias, es imposible aceptar la tesis del Vedanta según la cual «la no-distinción es el estado natural del alma». Lo que aquí se entiende por estado natural es la vigilia, estado que, precisamente, no tiene nada de natural. El ser vivo percibe existencia por todas partes; desde el momento en que está despierto, en que ya no es naturaleza, empieza a descubrir lo falso en lo aparente, lo aparente en lo real y termina por sospechar incluso de lo real. No más distinciones, por lo tanto, no más tensión ni drama. Contemplado desde muy alto, el reino de la diversidad y de lo múltiple se desvanece. A un cierto nivel del conocimiento, sólo el no-ser se sostiene.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;No vivimos sino por carencia de saber. Desde el momento en que sabemos, ya no nos abastecemos de nada más. Mientras permanecemos en la ignorancia, las apariencias prosperan y provocan una sospecha de inviolabilidad que nos permite amarlas y detestarlas, estar en lucha con ellas. Pero, ¿cómo medirnos con fantasmas? Y en eso se transforman las apariencias cuando, desengañados, no podemos promoverlas ya al rango de esencias. El saber, el despertar, mejor dicho, suscita entre ellas y nosotros un hiatus que, por desgracia, no es un conflicto, pues si lo fuera todo estaría mejor, sino la supresión de los conflictos, la funesta abolición de lo trágico.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Contrariamente a la afirmación del Vedanta, el alma es llevada con naturalidad hacia la multiplicidad y la diferenciación, sólo florece en medio de simulacros y se marchita si llega a desenmascararlos y a liberarse de ellos. Despierta, el alma se priva de sus poderes y no puede ni desencadenar ni sostener el menor proceso creativo. La liberación es el polo opuesto de la inspiración, abocarse a ella equivale, para un escritor, a una dimisión, es decir, a un suicidio. Si el escritor quiere producir, que siga sus buenas y sus malas inclinaciones, las malas sobre todo, pues si se emancipa de éstas, se aleja de sí mismo: sus miserias son sus oportunidades. El medio más seguro para que eche a perder sus dones es que se sitúe por encima del éxito y del fracaso, del placer y del pesar, de la vida y de la muerte. Si insiste en liberarse, se encontrará un buen día exterior al mundo y a sí mismo, capaz todavía de concebir algún proyecto, pero desesperado ante la idea de realizarlo. Más allá del escritor, el fenómeno tiene un alcance general: a quien le importa la eficacia deberá hacer una disyunción total entre vivir y morir, agravar las parejas de contrarios, multiplicar abusivamente las irreductibilidades, regodearse en la antinomia, quedar, en suma, en la superficie de las cosas. Producir, «crear», es prohibirse la clarividencia, es tener el valor, o la suerte, de no distinguir la mentira de la diversidad, el carácter engañoso de lo múltiple. Una obra no es realizable a menos que nos ceguemos respecto a las apariencias: desde el momento en que dejamos de atribuirles una dimensión metafísica, perdemos todos nuestros recursos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Nada estimula tanto como agrandar las naderías, mantener falsas oposiciones y discernir conflictos donde no los hay. Si se resistiera uno a ello, el resultado sería una esterilidad universal. Sólo la ilusión es fértil, sólo ella es origen. Gracias a ella se da a luz, se engendra (en todos los sentidos) y se asimila uno al sueño de la diversidad. El intervalo que nos separa de lo absoluto bien puede ser irreal, nuestra existencia es esa irrealidad misma pues ese intervalo en cuestión no es de ninguna manera una mentira para los fervientes del acto. Mientras más nos anclamos en las apariencias, más fecundos somos: hacer una obra es acatar todas esas incompatibilidades, todas esas oposiciones ficticias por las que enloquecen los espíritus inquietos. Mejor que nadie, el escritor debería saber lo que se le debe a estas apariencias, a estos engaños, y cuidarse bien de no otorgarles importancia: si no le provocan curiosidad, si los delata, deja de pisar tierra firme, suprime sus materiales, no tiene ya nada más sobre que ejercitarse. Y si después se vuelve hacia el absoluto, lo que ahí encontrará, en el mejor de los casos, será la delectación en el pasmo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Sólo un Dios ávido de imperfección en sí mismo y fuera de sí, sólo un Dios devastado podía imaginar y realizar la creación, y sólo un ser igualmente desapacible puede pretender una operación del mismo género. Si la sensatez ocupa el primer lugar entre los factores de esterilidad, es porque trata de reconciliarnos con el mundo y con nosotros mismos; es la mayor desgracia que puede abatirse sobre nuestros talentos, los hace juiciosos, es decir que los mata, que socava nuestras profundidades, nuestros secretos, persigue aquellas de nuestras cualidades que son felizmente siniestras; la sensatez nos mina, nos hunde, compromete todos nuestros defectos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;¿Hemos atentado contra nuestros deseos, fastidiado y ahogado nuestras ataduras y pasiones? Maldeciremos a aquellos que nos han animado a hacerlo y, en primer lugar, a nuestro yo sensato, nuestro más terrible enemigo, culpable de habernos curado de todo sin quitarnos la añoranza de nada. La confusión no tiene límites para aquel que suspira por sus arrebatos de antaño y que, desconsolado por haber triunfado sobre ellos, se ve sucumbir al veneno de la quietud. Una vez que hemos percibido la nulidad de todos los deseos, es necesario un esfuerzo sobrehumano de obnubilación, es necesaria la santidad, para poder experimentarlos de nuevo y abandonarse a ellos sin reflexión. Si fuera creyente, el detractor de la sensación no cesaría de repetir: «Señor, ayúdame a caer en lo más bajo, a revolcarme en el fango de todos los errores y de todos los crímenes, inspírame palabras que te quemen y me devoren, que nos reduzcan a cenizas». No se puede saber lo que es la nostalgia de la decadencia si no se ha tenido la nostalgia de la pureza hasta sentir náuseas. Cuando se ha soñado demasiado con el paraíso, y el más allá se ha vuelto familiar, acabamos por llegar a la lasitud y a la irritación. El hartazgo de otro mundo conduce al ansia amorosa por el infierno. Sin esta obsesión las religiones, en lo que tienen de verdaderamente subterráneo, serían incomprensibles. &amp;nbsp;La repulsión por los elegidos, la atracción por los réprobos, es el doble movimiento de todos aquellos que sueñan con sus antiguas locuras y que cometerían cualquier pecado con tal de no tener que escalar «el camino de la perfección». Su desesperación es comprobar los progresos que han hecho en lo que se refiere a desprendimiento cuando sus inclinaciones no los llamaban a sobresalir en ello. En las Questions de Milinda, el rey Menandro le pregunta al asceta Nagasenta qué es lo que distingue al hombre sin pasión del hombre apasionado: «El hombre apasionado, ¡oh rey!, cuando come gusta del sabor y de la pasión del sabor; el hombre sin pasión gusta del sabor pero no se apasiona por el sabor.» Todo el secreto de la vida y del arte, todo lo de aquí abajo, reside en esa «pasión del sabor». Cuando ya no la sentimos más, sólo nos queda, en nuestro desamparo, el recurso de una sonrisa exterminadora. Avanzar por entre el desapego es privarnos de todas nuestras razones para actuar, es, al perder el beneficio de nuestros defectos y de nuestros vicios, zozobrar en ese estado que se llama cafard -ausencia que sigue a la desaparición de nuestros apetitos, ansiedad degenerada en indiferencia, hundimiento en la neutralidad. Si en la sensatez uno se sitúa por encima de la vida y la muerte, en el cafard (en tanto fracaso de la sensatez) se cae por debajo de ellas. Es ahí donde se igualan las apariencias, donde se invalida la diversidad. Las consecuencias de esto son desastrosas, especialmente para el escritor, pues si todos los aspectos del mundo se equivalen, no podrá inclinarse por ninguno en especial, y de ahí su imposibilidad para escoger un tema: ¿cuál preferir si incluso los objetos son intercambiables y distintos? De ese desierto pintoresco incluso el ser está fuera como algo demasiado pintoresco. Nos encontramos en el corazón de lo indiferenciado, del Uno monótono y sin falla donde, en lugar de la ilusión, se despliega una iluminación postrada que todo nos revela, pero cuya revelación nos es tan contraria que únicamente pensamos en olvidarla. Con todo lo que sabe, con lo que conoce, nadie puede salir avante, y menos aún el hombre de cafard que vive en medio de una pesada irrealidad: la no existencia de las cosas le pesa. Para realizarse, para respirar incluso, tendrá que liberarse de su ciencia. Así es como concibe la salvación: a través del no-saber. Sólo accederá a ella si se encarniza contra el espíritu de desinterés y de objetividad. Un juicio «objetivo», parcial, mal fundado, constituye una fuente de dinamismo: a nivel del acto sólo lo falso está cargado de realidad pero cuando estamos condenados a una visión exacta de nosotros mismos y del mundo, ¿a qué adherirse y contra qué sublevarse aún?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Había un loco en nosotros, el sensato lo ha echado fuera. Con él se ha ido lo más precioso que poseíamos, lo que nos hacía aceptar las apariencias sin tener que practicar a cada paso esta discriminación, tan ruinosa para ellas, entre lo real y lo ilusorio. Mientras el loco estaba ahí, no teníamos nada que temer, ni tampoco las apariencias que, milagro ininterrumpido, se metamorfoseaban en cosas ante nuestros ojos. Desaparecido él, ellas pierden su rango y recaen en su indigencia primitiva. El loco le daba sabor a la existencia. Ahora, ningún interés, ningún punto de apoyo. El verdadero vértigo es la ausencia de la locura.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Realizarse es abocarse a la embriaguez de lo múltiple. En el Uno lo único que cuenta es el Uno. Rompámoslo pues, si queremos escapar al hechizo de la indiferencia, si queremos que llegue a su fin la monotonía dentro y fuera de nosotros. Todo lo que centellea en la superficie del mundo, todo lo que en él se considera interesante, es fruto de embriaguez y de ignorancia. Pasada la embriaguez, sólo distinguimos alrededor soledad y desolación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Fuera de la ceguera, la diversidad se deshace al contacto del cafard -saber fulminado, gusto perverso por la identidad y horror de lo nuevo. Cuando este horror se apodera de nosotros y ya no hay acontecimiento que no nos parezca impenetrable y risible a la vez, ni cambio de cualquier tipo que no proceda del misterio y de la farsa, no es en Dios en quien pensamos, es en la deidad, en la esencia inmutable que no se digna crear, ni aun existir, y que, por su ausencia de determinación, prefigura ese instante indefinido y sin sustancia, símbolo de nuestra inconclusión.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Si, según el testimonio de la antigüedad, el Destino gusta de echar a perder todo lo que se edifica, el cafard sería el precio que el hombre debería pagar por su elevación. Pero el cafard, más allá del hombre, afecta sin duda, aunque en menor grado, a todo ser vivo que de una manera u otra se aparta de sus orígenes. La vida misma está expuesta al cafard desde el momento en que acorta su paso y se calma el frenesí que la sostiene y anima. ¿Qué es ella, en última instancia, sino un fenómeno de furor? Furia bendita a la cual es importante entregarse. Desde el momento en que nos arrebata, nuestros impulsos insatisfechos se despiertan: mientras más refrenados estuvieron, mayor es su desencadenamiento. A pesar de su aspecto desolador, el espectáculo que en esos momentos ofrecemos prueba que nos reintegramos a nuestra verdadera condición, a nuestra naturaleza, aunque sea despreciable e inclusive odiosa. Más vale ser abyecto sin esfuerzo que «noble» por imitación o persuasión. Siendo preferible un vicio innato a una virtud adquirida, uno se siente necesariamente incómodo ante aquellos que no se aceptan, ante el monje, el profeta, el filántropo, ante el avaro esclavo del gesto, el ambicioso de la resignación, el arrogante de la prevención, ante todos los que se vigilan, sin exceptuar al sensato, el hombre que se controla y se constriñe, aquel que no es nunca él mismo. La virtud adquirida forma un cuerpo extraño, no la amamos ni en nosotros ni en los demás: es una victoria que nos persigue, un éxito que nos agobia y hace sufrir aun cuando nos sintamos orgullosos de él. Que cada quien se contente con lo que es: ¿no es acaso tener predilección por la tortura y la desgracia querer ser mejor a toda costa?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;No hay libro edificante, ni inclusive cínico, en donde no se insista sobre los daños de la cólera, esa hazaña, esa gloria del furor. Cuando la sangre se sube a la cabeza y empezamos a temblar, en ese instante se anula el efecto de días y días de meditación. Nada más ridículo ni más degradante que tal acceso, inevitablemente desproporcionado a la causa que lo desencadenó; sin embargo, pasado el acceso se olvida el pretexto, mientras que un furor concentrado corroe hasta el último de nuestros suspiros. Lo mismo sucede con las humillaciones que nos han infligido y que hemos soportado «dignamente». Si ante la afrenta que nos fue hecha, reflexionando en las represalias, hemos oscilado entre la bofetada y el perdón, esta oscilación, al hacernos perder un tiempo precioso, habrá consagrado nuestra cobardía. Es una vacilación de graves consecuencias, una falta que nos oprime, mientras que una explosión, aunque termine en algo grotesco, nos hubiera aliviado. Tan penosa como necesaria, la cólera nos impide ser presa de obsesiones y nos ahorra el riesgo de complicaciones serias: es una crisis de demencia que nos preserva de la demencia. Mientras podamos contar con ella, con su aparición regular, nuestro equilibrio estará asegurado, y también nuestra vergüenza. Es cierto que la cólera es un obstáculo para el avance espiritual pero para el escritor (ya que es su caso el que tratamos aquí) no es bueno, incluso es peligroso que llegue a dominar sus arranques. Que los sustente como pueda, bajo pena de muerte literaria.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;En la cólera uno se siente vivir, pero como desgraciadamente no dura mucho, hay que resignarse a sus subproductos que van desde la maledicencia hasta la calumnia y que, de todas maneras, ofrecen más recursos que el desprecio, demasiado débil, demasiado abstracto, sin calor ni aliento, e incapaz de procurar el menor bienestar. Cuando uno se aparta del desprecio descubre maravillado la voluptuosidad que hay en ensuciar a los demás, se encuentra uno al mismo nivel que ellos, no está más solo. Antes uno examinaba a los otros por el placer teórico de encontrar su punto débil, ahora para derribarlos. Quizá no debería uno ocuparse más que de sí mismo: es deshonroso, es innoble juzgar a los otros; sin embargo, es lo que todo el mundo hace, y abstenerse equivale a estar fuera de la humanidad. El hombre es un animal lleno de hiel, y cualquier opinión que emite sobre sus semejantes lleva ya algo de degradación. No es que no pueda hablar bien de los demás, pero experimenta una sensación de placer y de fuerza sensiblemente menor que cuando habla mal. Si rebaja y ajusticia a sus semejantes, no es tanto para dañarlos como para salvaguardar sus propios residuos de cólera, sus restos de vitalidad, para escapar a los efectos debilitadores que trae consigo una larga práctica del desprecio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El calumniador no es el único que saca provecho de la calumnia, pues ésta le sirve igual, o más, al calumniado, a condición, sin embargo, de que la resienta vivamente, pues de esta manera le confiere un vigor insospechado, tan provechoso para sus ideas como para sus músculos; la calumnia lo incita a odiar; ahora bien, el odio no es un sentimiento sino una fuerza, un factor de diversidad, que hace prosperar a los seres a expensas del ser. Cualquiera que aprecie su status de individuo, debe buscar todas las ocasiones en que se vea obligado a odiar; siendo mejor la calumnia, estimarse su víctima, es emplear una expresión impropia, es desconocer las ventajas que se pueden sacar de ella. Tanto el mal que se dice de nosotros como el mal que se nos hace, sólo es válido si nos hiere, si nos fustiga y despierta. ¿Tenemos la desgracia de ser insensibles a él? Caeremos entonces en un desastroso estado de vulnerabilidad, pues perdemos el privilegio inherente a los golpes dados por los hombres, e incluso a los dados por la suerte (quien está por encima de la calumnia, estará sin dificultad por encima de la muerte). Si lo que se dice de nosotros no nos atañe de ninguna manera, ¿por qué agotarse en una tarea inseparable de las aprobaciones exteriores? ¿Se puede concebir una obra que sea producto de una autonomía absoluta? Volverse invulnerable es cerrarse a la casi totalidad de las sensaciones que se tienen en la vida en común. Mientras más se inicia uno en la soledad, más se desea abandonar la pluma. ¿De qué y de quién hablar si los otros no cuentan ya, si nadie merece la dignidad de enemigo? Dejar de reaccionar ante la opinión ajena es un síntoma alarmante, una superioridad fatal adquirida en detrimento de nuestros reflejos y que nos sitúa en la posición de una divinidad atrofiada, feliz de no moverse más porque encuentra que nada merece que se haga ni siquiera un gesto. Por el contrario, sentirse existir es empecinarse en aquello que es manifiestamente mortal, es dedicar un culto a la insignificancia, irritarse perpetuamente en el seno de la inanidad, buscarle tres pies al gato.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Aquellos que ceden a sus emociones o a sus caprichos, aquellos que se dejan llevar por la cólera a lo largo de todo el día, están a salvo de trastornos graves. (El psicoanálisis sólo interesa a los anglosajones y a los escandinavos que tienen la desgracia de «saber comportarse»; en cambio, apenas si intriga a los pueblos latinos.) Para ser normales, para conservarnos en buena salud, no deberíamos tomar ejemplo del cuerdo sino del niño: rodar por tierra y llorar todas las veces que se nos venga en gana; ¿hay algo más lamentable que desearlo y no atreverse a hacerlo? Por haber desaprendido las lágrimas nos hemos quedado sin recursos -inútilmente limitados a nuestros ojos. En la antigüedad se lloraba, también en la Edad Media o durante el Gran Siglo (y según Saint-Simon, el rey lo hacía bastante bien). Desde entonces, fuera del intermedio romántico, se desacreditó uno de los más eficaces remedios que jamás haya tenido el hombre. ¿Se trata de un descrédito pasajero o de una nueva concepción del honor? Lo que parece seguro es que toda una parte de los infortunios que nos acosan, todos esos males difusos, insidiosos, indespistables, vienen de la obligación que tenemos de no exteriorizar nuestros furores o aflicciones, y de no dejarnos llevar por nuestros más antiguos instintos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Deberíamos tener la capacidad de aullar un cuarto de hora al día, cuando menos, y habría que crear, con ese fin, «aulladeros». «¿La palabra en sí, objetarán algunos, no aligera ya suficientemente?, ¿por qué regresar a usos tan gastados?» Convencional por definición, ajena a nuestras exigencias imperiosas, la palabra está vacía, extenuada, sin contacto con nuestras profundidades no hay ninguna que emane o descienda de ellas. Si en el principio, cuando hizo su aparición, podía servir, ahora es diferente: no hay una sola palabra, ni siquiera aquellas que se transforman en maldiciones, que contenga la menor virtud tónica: la palabra se sobrevive en un largo y lastimoso desuso. No obstante el principio de anemia que padece, ejerce sobre nosotros su influencia nociva. El aullido, por el contrario, modo de expresión de la sangre, nos subleva, nos fortifica y a veces nos cura. Cuando tenemos la dicha de entregarnos a él de inmediato nos sentimos próximos a nuestros lejanos ancestros que, seguramente, rugían sin parar en sus cavernas, todos, incluso aquellos que embadurnaban las paredes. Contrariamente a esos tiempos felices, hoy estamos reducidos a vivir en una sociedad tan mal organizada que el único lugar donde se puede aullar impunemente es el asilo de locos. De esa manera nos está prohibido el único método que tenemos para desembarazarnos del horror que nos producen los demás y del horror de nosotros mismos. ¡Si por lo menos hubiera libros de consuelo! Pero hay muy pocos, por la sencilla razón de que no hay consuelo, ni podrá haberlo mientras no se sacudan las cadenas de la lucidez y la decencia. El hombre que se contiene, que se domina en todo encuentro, el hombre «distinguido» es, en suma, un perturbado virtual. Lo mismo sucede con cualquiera que «sufre en silencio». Si tendemos a un mínimo de equilibrio, auspiciémonos en el grito, no perdamos ninguna ocasión de hacerlo y de proclamar su urgencia. El furor nos ayudará, ya que, por otra parte, procede del fondo mismo de la vida. Así, no es de extrañar que la cólera sea particularmente efectiva en las épocas en que la salud se confunde con la convulsión y el caos, en las épocas de innovación religiosa. No hay compatibilidad posible entre religión y sensatez: la religión es conquistadora, combativa, agresiva, sin escrúpulos, carga con todo y no le preocupa ni se detiene ante nada. Lo admirable en ella es que consiente en favorecer nuestros más bajos sentimientos, sin lo cual, por supuesto, no haría presa de nosotros tan fácilmente. Con ella puede uno ir tan lejos como se quiera, en cualquier dirección. Impura, puesto que es solidaria de nuestra vitalidad, nos invita a todos los excesos y no fija un límite ni a nuestra euforia ni a nuestro derrumbe en Dios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Y es porque la sensatez no dispone de ninguna de estas ventajas, por lo que resulta tan nefasta para el que quiere manifestarla y ejercer sus dones. La cordura es ese continuo despojo al cual sólo se acerca uno saboteando lo que se posee de irreemplazable, para bien y para mal. La sensatez no desemboca en nada, es el callejón sin salida erigido como disciplina. ¿Qué puede oponer al éxtasis que excusa y redime a las religiones en su totalidad? Únicamente un sistema de capitulaciones: la retención, la abstención, el retroceso, no sólo con respecto a este mundo sino a todos los mundos, una serenidad mineral, un gusto por la petrificación -tanto por miedo al placer como al dolor. Al lado de un Epicteto, cualquier santo, cristiano o de otra doctrina, parece un rabioso. Los santos son temperamentos afiebrados e histriónicos que seducen y arrebatan: halagan las debilidades de los otros en la misma violencia que ponen al denunciarlas. Por otra parte, se tiene la impresión de que con ellos uno podría entenderse: bastaría un mínimo de extravagancia o de habilidad. Con los sensatos, por el contrario, ni compromiso ni aventura. Encuentran el furor odioso y hacen a un lado todas sus manifestaciones al asimilarlas a una fuente de trastornos. El hombre de cafard piensa que se trata más bien de una fuente de energía y se acoge a ella porque la sabe positiva, dinámica, aunque pueda volverse contra él mismo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;No es durante la inercia cuando uno se mata, es en un acceso de furia contra sí (Ayax perdura como el prototipo del suicida), es la exasperación de un sentimiento que podría definirse de la siguiente manera: «Ya no puedo soportar por más tiempo el estarme decepcionando de mí mismo.» De este sobresalto supremo en lo más profundo de una decepción de la cual somos objeto, aunque sólo lo hubiéramos presentido en raros intervalos, guardaríamos la obsesión a pesar de haber decidido no matarnos. Si a través de los años una «voz» nos asegurara que no levantaríamos la mano contra nosotros, esa voz, con la edad, iría haciéndose menos perceptible. Así es como, mientras más avanzamos, más estamos a merced de algún silencio fulgurante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Aquel que se mata demuestra que bien podía haber matado, que incluso sentía ese impulso, pero que lo dirigió contra sí mismo. Y si tiene aspecto taimado, por debajo, es porque sigue los meandros del odio a sí mismo, y porque medita, con pérfida crueldad, el golpe bajo al cual sucumbirá, no sin antes haber reconsiderado su nacimiento, que se apresurará a maldecir. Es, efectivamente, al nacimiento al que hay que detestar si se quiere extirpar el mal de raíz. Abominarlo es razonable y, no obstante, difícil e inhabitual. Uno se rebela contra la muerte, contra lo que debe sobrevivir; el nacimiento, suceso irreparable en otro sentido, se hace a un lado, no nos preocupamos por él: se presenta tan lejano en el pasado como el primer instante del mundo, y sólo aquel que sueña con suprimirse se remonta hasta él; se diría que no puede olvidar el mecanismo innombrable de la procreación y que trata, a través de un horror retrospectivo, de aniquilar el germen mismo del que ha salido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Inventivo y emprendedor, el furor de la autodestrucción no se limita a arrancar al individuo de la torpeza, también se apodera de las naciones y les permite renovarse haciéndoles cometer actos en contradicción flagrante con sus tradiciones. Aquella nación que parecía encaminarse hacia la esclerosis, se orientaba en realidad hacia la catástrofe y se hacía secundar por la misma misión que se había arrogado. Dudar de la necesidad del desastre es resignarse a la consternación, es situarse en la imposibilidad de comprender la boga de la fatalidad en ciertos momentos. La clave de todo lo inexplicable que hay en la historia bien podría encontrarse en el furor contra sí, en el terror a la saciedad y a la repetición, en el hecho de que el hombre preferirá siempre lo inesperado a la rutina. El fenómeno se concibe igualmente a nivel de las especies. ¿Cómo admitir si no que tantas de ellas hayan desaparecido sólo por el capricho del clima? ¿No es más verosímil que los grandes mamíferos, al cabo de millones y millones de años, hayan terminado por estar hartos de tanto arrastrarse por la superficie del globo y hayan alcanzado ese grado explosivo de hastío en el que el instinto, rivalizando con la conciencia, disputa consigo mismo? Todo lo que está vivo se afirma y se niega en el frenesí. Dejarse morir es signo de debilidad; aniquilarse, de fuerza. Lo que es de temer es la caída en ese estado en el que ya ni siquiera es posible imaginar el deseo de destruirse.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Es paradójico, y quizá deshonesto hacer el proceso de la indiferencia después de haberla presionado durante tanto tiempo para que nos diera la paz y nos otorgara la incuriosidad del cadáver. ¿Por qué retrocedemos cuando por fin empieza a decidirse y aún conserva para nosotros el mismo prestigio? ¿No es acaso una traición este encarnizamiento contra el ídolo que más hemos venerado?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Un elemento de felicidad entra innegablemente en todo cambio súbito, incluso se adquiere una sobrecarga de vigor: el renegar rejuvenece. Nuestra fuerza se mide por el número de creencias a las que hemos abjurado; así, cada uno de nosotros debería concluir su carrera como desertor de todas las causas. Si, a pesar del fanatismo que nos ha inspirado, la Indiferencia acaba por asustarnos, por parecernos intolerable, es porque, justamente, al suspender el curso de nuestras deserciones, ataca el principio mismo de nuestro ser y detiene su expansión. ¿Llevará en sí alguna esencia negativa de la cual no hemos sabido desconfiar a tiempo? Adoptándola sin reservas no podíamos evitar esas angustias de la incuriosidad radical en las que no se sumerge uno sin salir irreconocible. Aquel que solamente las ha entrevisto, no aspira ya a parecerse a los muertos ni a mirar como ellos hacia otra parte, hacia cualquier cosa, salvo hacia la apariencia. Lo que quiere es regresar hacia los vivos y volver a encontrarse, cerca de ellos, con sus antiguas miserias, las que ha pisoteado en su prisa hacia el desapego.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Seguir los pasos de un sensato, si uno no lo es ya de por sí, es descarriarse. Tarde o temprano uno se fatiga de él, rompe todo lazo, aunque sólo sea por la pasión de la ruptura, le declara la guerra, como hay que declarársela a todo, empezando por el ideal que no se pudo alcanzar. Cuando se ha invocado durante años a Pirrón y a Lao Tse, ¿es acaso admisible traicionarlos en el momento en que se estaba más que nunca imbuido de sus enseñanzas? Pero, al traicionarlos de una vez por todas, ¿puede uno tener la presunción de considerarse su víctima cuando lo único que se les podría reprochar es que están en lo cierto? No es de ninguna manera confortable la condición de aquel que, después de haberle pedido a la sensatez que lo liberara del mundo y de sí mismo, termina por execrarla, por no ver en ella un obstáculo más.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cioran Emil E. La caída en el tiempo. Planeta-Agostini, Barcelona, 1986. Págs. 121-138. Traducción de Esther Seligson.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;----------------------------------------------------------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-7109224388215581091?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/7109224388215581091/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/emil-cioran.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/7109224388215581091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/7109224388215581091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/emil-cioran.html' title='EMIL CIORAN'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-9035700640632152002</id><published>2012-02-05T15:48:00.002-03:00</published><updated>2012-02-05T15:56:04.874-03:00</updated><title type='text'>CRISTINA VILLANUEVA</title><content type='html'>&lt;div style="font-weight: bold;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Boca -bocado- lengua-lenguaje&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Arial; text-align: justify;"&gt;El tocaba el infinito, como una variación, llevando el sonido al tacto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Ella se dejaba tocar por esas palabras nacidas en trayectorias distantes, la palabra se mece en el espacio donde alguna boca la rescata&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Él con su &amp;nbsp;mano de &amp;nbsp;artista, la empapa de -sonido, &amp;nbsp;la impregna &amp;nbsp;de magia dorada y se estremece al volver a llevar esa palabra, a su boca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-size: 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-9035700640632152002?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/9035700640632152002/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/cristina-villanueva.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/9035700640632152002'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/9035700640632152002'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/cristina-villanueva.html' title='CRISTINA VILLANUEVA'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-8137588597152234727</id><published>2012-02-05T11:17:00.004-03:00</published><updated>2012-02-05T11:18:19.822-03:00</updated><title type='text'>CESARE PAVESE</title><content type='html'>&lt;span style="color: #3d85c6; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;Años&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;De lo que era yo entonces no queda nada: apenas hombre, era aún un crío. Lo sabía hacía tiempo, pero todo ocurrió a finales del invierno, una tarde y una mañana. Vivíamos juntos, casi escondidos, en una habitación que daba a una avenida. Silvia me dijo esa noche que tenía que irme, o irse ella: ya no teníamos nada que hacer juntos. Le supliqué que dejara que probásemos de nuevo; estaba acostado a su lado y la abrazaba. Ella me dijo:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;-¿Con qué finalidad? -Hablábamos en voz baja, a oscuras.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Luego Silvia se durmió y yo tuve hasta la mañana una rodilla pegada a la suya. Apareció la mañana como había aparecido siempre, y hacía mucho frío; Silvia tenía el pelo sobre los ojos y no se movía. En la penumbra yo miraba pasar el tiempo, sabía que pasaba y corría, y que afuera había niebla. Todo el tiempo que había vivido con Silvia en aquella habitación era como un solo día y una noche, que ahora terminaba por la mañana. Entonces comprendí que nunca volvería a salir conmigo entre la niebla fresca.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Era mejor que me vistiera y me marchase sin despertarla. Pero ahora tenía en la cabeza una cosa que preguntarle. Esperé, intentando adormilarme.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Cuando estuvo despierta, Silvia me sonrió. Seguimos hablando. Ella dijo:&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;-Es bonito ser sinceros, como nosotros.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;-¡Oh, Silvia! -susurré-, ¿qué haré al salir de aquí? ¿Adónde iré?&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Era eso lo que tenía que preguntarle. Sin apartar la nuca del almohadón, ella sonrió de nuevo, beatífica.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;-Bobo -dijo-, irás a donde quieras. ¿No es hermoso ser libre? Conocerás a muchas chicas, harás todas las cosas que quieras. Te envidio, palabra.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Ahora la mañana llenaba el cuarto y sólo había un poco de calor en la cama. Silvia esperaba paciente.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;-Tú eres como una prostituta -le dije- y siempre lo has sido.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Silvia no abrió los ojos.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;-¿Estás mejor ahora que lo has dicho? -me dijo.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Entonces me quedé como si ella no estuviera, y miraba al techo y lloraba sin ruido. Las lágrimas me llenaban los ojos y corrían sobre la almohada. No valía la pena que se diera cuenta. Mucho tiempo ha pasado, y ahora sé que aquellas lágrimas mudas fueron la única cosa de hombre que hice con Silvia; sé que lloraba no por ella sino porque había entrevisto mi destino. De lo que era yo entonces no queda nada. Queda sólo que había comprendido quién sería en el futuro.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Luego Silvia me dijo:&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;-Ya basta. Tengo que levantarme.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Nos levantamos juntos, los dos. No la vi vestirse. Estuve pronto en pie, a la ventana; y miraba vislumbrarse las plantas. Detrás de la niebla estaba el sol, el sol que tantas veces había entibiado el cuarto. También Silvia se vistió pronto, y me preguntó si no me llevaba mis cosas. Le dije que primero quería calentar el café, y encendí el hornillo.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Silvia, sentada al borde de la cama, se puso a arreglarse las uñas. En el pasado se las había arreglado siempre en la mesa. Parecía abstraída y el pelo le caía continuamente sobre los ojos. Entonces daba sacudidas con la cabeza y se liberaba. Yo deambulé por el cuarto y recogí mis cosas. Hice un montón sobre una silla y de repente Silvia saltó en pie y corrió a apagar el café que se derramaba.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Luego saqué la maleta y metí las cosas. Mientras tanto, por dentro me esforzaba por recoger todos los recuerdos desagradables que tenía de Silvia: sus futilidades, sus malos humores, sus frases irritantes, sus arrugas. Eso me llevaba de su cuarto. Lo que dejaba era una niebla.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;Cuando hube acabado, el café estaba listo. Lo tomamos de pie, junto al hornillo. Silvia dijo algo, que ese día iría a ver a un tipo, a hablar de un asunto. Poco después dejé la taza y me marché con la maleta. Afuera la niebla y el sol cegaban.&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-8137588597152234727?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/8137588597152234727/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/cesare-pavese.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/8137588597152234727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/8137588597152234727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/cesare-pavese.html' title='CESARE PAVESE'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-6614956076926755003</id><published>2012-02-04T10:23:00.000-03:00</published><updated>2012-02-04T10:26:39.939-03:00</updated><title type='text'>ACONTECERES</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Estaba por publicar algunos textos de Alejandro Korn (hay una calle en Buenos Aires, en el barrio de Floresta, que lleva su nombre) sobre la Libertad Creadora.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Buscando información en el Diario Tiempo Argentino, me topé con la siguiente nota, y luego de leerla, desistí de publicar esos textos, pues, desde una visión subjetiva, puedo imaginar lo que sucedió con la pequeña joven mencionada en la nota del diario. Y me vino el pensamiento de que el autor de la Libertad Creadora, no merece estar en mi BLOG.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Dice la nota del diario Tiempo Argentino del 3 de febrero 2012&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #3d85c6; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;Reclaman la restitución de la cabeza de Damiana, una niña de la etnia aché&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #3d85c6; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="copete" style="background-color: white; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-image: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; color: #474a4f; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 17px; font-weight: bold; line-height: 22px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;Había sido enviada como souvenir a un antropólogo de Berlín. La nena fue capturada en 1896 en Paraguay, cuando tenía entre dos y tres años, luego de aniquilar a toda su familia. Murió en 1907 en La Plata. Prometen devolverla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="copete" style="background-color: white; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-image: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; color: #474a4f; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 17px; font-weight: bold; line-height: 22px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-dgCaXUItTZc/Ty0wed4oLBI/AAAAAAAAA5s/mKOuyIXbuUg/s1600/inocente.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-dgCaXUItTZc/Ty0wed4oLBI/AAAAAAAAA5s/mKOuyIXbuUg/s320/inocente.jpg" width="146" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="copete" style="background-color: white; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-image: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; color: #474a4f; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 17px; font-weight: bold; line-height: 22px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;La restitución de la cabeza de una niña paraguaya de la etnia aché, a la que sus captores llamaron Damiana y que en 1907 enviaron a Alemania para estudios antropológicos mientras su cuerpo quedó en la Argentina, avanzó esta semana a partir de gestiones diplomáticas. “Nos confirmaron que el embajador argentino en Alemania, Victorio Taccetti, pidió a la Cancillería que envíe el pedido formal de restitución de la cabeza de la niña para agilizar el trámite en ese país”, informó a Télam Fernando Pepe, integrante del Grupo Universitario en Investigación en Antropología Social (GUIAS).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;Pepe contó que Taccetti se entrevistó con la periodista alemana Heidemarie Boehmecke, quien tras conocer el hallazgo del cuerpo en la Argentina buscó y encontró en 2011 la cabeza de Damiana en el complejo hospitalario La Charité (La Caridad), en Berlín. “Tenemos conocimiento que el director de La Charité, Andreas Winkelmann, confirmó el hallazgo de la periodista y prometió restituir la cabeza de Damiana al pueblo aché”, indicó Pepe.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;El Estado argentino “siempre nos acompañó en este proceso, pero esta reunión en Alemania –agregó– ha ratificado el compromiso y es un paso importante”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;El colectivo GUIAS restituyó en 2010 el pequeño cuerpo sin cabeza de la niña aborigen, que habían encontrado en los sótanos del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;La investigación realizada por la doctora Patricia Arenas y publicada en el libro Antropología del genocidio de GUIAS, determinó que Damiana fue capturada en 1896 en Paraguay, tras la matanza de su familia, y murió en 1907 en La Plata, cuando ingresaba a la adolescencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;“Los relatos de la época registrados por las expediciones que salían del Museo a visitar pueblos originarios siempre señalan que estos ‘les habían robado algo’ –en general caballos– y por eso ocurrían las matanzas, tras la cuales se llevaban bebés, niños y utensilios de valor etnográfico”, relató. La reconstrucción de lo ocurrido, dijo, muestra que &lt;b&gt;“la nena fue apropiada cuando tenía entre dos y tres años y llevada a la casa del doctor Alejandro Korn en La Plata, donde fue sirvienta de la madre”.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #46494f; font-family: Arial, Verdana, Helvetica; font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;Korn, quien entonces dirigía el psiquiátrico Melchor Romero, alojó a la pequeña en esa institución con un diagnóstico de “desenfreno sexual”. Los investigadores de GUIAS dicen que eso fue “un pretexto”.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 16px; line-height: 21px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7318941322169193573-6614956076926755003?l=elblogdehelios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/feeds/6614956076926755003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/aconteceres.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/6614956076926755003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7318941322169193573/posts/default/6614956076926755003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdehelios.blogspot.com/2012/02/aconteceres.html' title='ACONTECERES'/><author><name>helios</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_InAOcQFDUt0/TLegGCMzh_I/AAAAAAAAAfQ/Hb2VpLHpj4k/S220/DSC01388.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-dgCaXUItTZc/Ty0wed4oLBI/AAAAAAAAA5s/mKOuyIXbuUg/s72-c/inocente.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7318941322169193573.post-7575579975377432653</id><published>2012-02-03T13:43:00.004-03:00</published><updated>2012-02-03T13:50:19.094-03:00</updated><title type='text'>ARTHUR SCHOPENHAUER</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #3d85c6;"&gt;EL ARTE&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo deseo nace de una necesidad, de una privación, de un sufrimiento. Satisfaciéndolo, se calma. Mas por cada deseo satisfecho, ¡cuántos sin satisfacer! Además, el deseo dura largo tiempo, las exigencias son infinitas, el goce es corto y mezquinamente tasado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y hasta ese placer que por fin se consigue no es más que aparente, otro le sucede; y si el primero es una ilusión desvanecida, el segundo es una ilusión que aún dura. Nada en el mundo es capaz de aquietar la voluntad, ni de fijarla de un modo duradero, lo más que del destino puede obtenerse aseméjase siempre a la limosna que se arroja a los pies del mendigo, y que si sostiene hoy su vida solo es para prolongar mañana su tormento. Así, en tanto que estamos bajo el dominio de los deseos, y bajo el imperio de la voluntad, en tanto que nos abandonamos a las esperanzas que nos apremian, a los temores que nos persiguen, no hay para nosotros descanso ni dicha duraderos. En el fondo, lo mismo da que nos empeñemos en alguna persecución o que huyamos ante alguna amenaza, que nos agiten la espera o el temor: las cavilaciones que nos causan las exigencias de la voluntad bajo sus formas, no cesan de turbar y atormentar nuestra existencia: Así el hombre, esclavo del querer, está continuamente amarrado a la rueda de Ixión, vierte siempre en el tonel de las Danaidades, es Tántalo devorado por la sed eterna.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero cuando una circunstancia externa o nuestra armonía in tenor nos eleva por un momento por encima del torrente infinito del deseo, libertan a nuestro espíritu de la opresión de la voluntad, apartan, nuestra atención de todo lo que lo solicita, y se nos aparecen las cosas desligadas de todos los prestigios deja esperanza, de todo interés propio, como objetos de contemplación desinteresada y no de concupiscencia. Entonces es cuando ese reposo vanamente buscado por todos los caminos abiertos al deseo, pero que siempre ha huido de nosotros, se presenta en cierto modo por sí mismo y nos da la sensación de la paz en toda su plenitud. Ese es el estado libre de dolores que celebra Epicuro como el mayor de los bienes todos, como la felicidad de los dioses; porque entonces nos vemos por un instante manumitidos de la abrumadora opresión de la voluntad, celebramos la fiesta - después de los trabajos forzados del querer se detiene la rueda de Ixión... ¿Qué importa entonces ver la puesta del sol desde el balcón de un palacio, o través de las rejas de una cárcel?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Acorde íntimo y predominio del pensamiento puro sobre el querer: esto puede producirse en todos los lugares. Testigos, esos admirables pintores holandeses, que han sabido ver de una manera tan objetiva objetos tan mínimos, y que nos han legado una prueba tan duradera pie su desprendimiento y de su placidez de espíritu en las escenas, de interior. El espectador no puede contemplarlas sin conmoverse, sin representarse el estado de ánimo del artista, tranquilo, apacible, lleno de serenidad; tal como necesitaba ser para fijar su atención en objetos insignificantes, indiferentes, y reproducirlos con tanta solicitud. Y la impresión es tanto más fuerte, cuanto que, por un contraste con nosotros mismos, nos choca la oposición entre esas pinturas tan sosegadas y nuestros sentimientos siempre tétricos, siempre agitados por quietudes y deseos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Basta echar desde fuera una mirada desinteresada a todo hombre; a toda escena de la vida, y reproducirlos con la pluma o el pincel para que al punto aparezcan llenos de interés y de encanto, y verdaderamente dignos de envidia. Pero si nos encontramos luchando con esa situación o somos ese hombre, ¡oh! entonces, como suele decirse, ni el demonio que lo aguante. Tal es el pensamiento de Goethe.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De todo lo que apena nuestra vida, nos gusta la pintura.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando yo era joven, hubo un tiempo en que sin cesar me esforzaba en representarme todos mis actos como si se tratase de otro, probablemente para gozar más de ellos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las cosas no tienen atractivo sino en tanto que no nos atañen. La vida nunca es bella. Solo son bellos los cuadros de la vida cuando los alumbra y refleja el espejo de la poesía; sobre todo en la juventud, cuando no sabemos aún qué es vivir.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Coger al vuelo la inspiración y darle cuerpo en los versos: tal es la obra de la poesía lírica. Y sin embargo, el poeta lírico refleja a la humanidad entera en sus intimas profundidades; y todos los sentimientos que millones de generaciones pasadas, presentes o futuras han experimentado y experimentarán en las mismas circunstancias, que se reproducirán siempre, encuentran en la poesía su viva y fiel expresión.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El poeta es el hombre universal. Todo lo que ha agitado el corazón de un hombre, todo lo que la naturaleza humana ha podido experimentar y producir en todas circunstancias, todo lo que habita y fermenta en un ser mortal, ese es su dominio, que se extiende a toda la naturaleza. Por eso el poeta lo mismo puede cantar la voluptuosidad que el misticismo, ser Angelus Silesius o Anacreonte, escribir tragedias o comedias, representar los sentimientos nobles o vulgares, según su humor y su vocación. Nadie puede mandar al poeta que sea noble, elevado, moral, piadoso y cristiano, que sea o deje de ser esto o lo otro; porque es el espejo de la humanidad y presenta a ésta la imagen clara y fiel de lo que siente.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es un hecho notabilísimo y muy digno de atención que el objetivo de toda la alta poesía sea la representación del lado horrible de la naturaleza humana, el dolor sin nombre, los tormentos de los hombres, el triunfo de la perversidad, la irónica dominación del azar, la irremediable caída del justo y del inocente. Esto es un signo notable de la constitución del mundo y de la existencia . . . ¿No vemos en la tragedia a los seres más nobles, después de largo combates y sufrimientos, renunciar para siempre a los propósitos que perseguían hasta entonces con tanta violencia, o apartarse de todos los goces de la vida voluntariamente y con júbilo? Así con el príncipe de Calderón; Gretchen en Fausto; Hamlet, a quien su querido Horacio seguiría con mucho gusto, pero que le promete quedarse y respirar aun algún tiempo en un mundo tan rudo y lleno de dolores, para narrar la suerte de Hamlet y purificar su memoria; lo mismo que la virgen de Orleans, que la desposada de Messina: todos mueren purificados por los sufrimientos, es decir, después de que ha muerto en ellos ya la voluntad de vivir...&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El verdadero sentido de la tragedia es esta mira profunda: que las faltas expiadas por el héroe no son las faltas de él, sino las faltas hereditarias; es decir, el crimen mismo de existir.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues el delito mayor Del hombre, es haber nacido.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La tendencia y el fin último de la tragedia consisten en inclinarnos a la resignación, a la negación de la voluntad de vivir; mientras que, por el contrario, la comedia nos incita a vivir y nos anima. Verdad es que la comedia, como toda representación de la vida humana, nos pone inevitablemente ante la vista los sufrimientos y los aspectos transitorios que concluyen por un desenlace feliz, como una mezcla de triunfos, victorias y esperanzas que a la-postre se llevan la palma. Además; hace resaltar lo que hay constantemente alegre y siempre ridículo hasta en las mil y una contrariedades de la vida, a fin de mantenemos de buen humor, sean las que fueren las circunstancias. Como último resultado, afirma, pues, que la vida tomada en conjunto es muy buena, y sobre todo, picaresca y muy regocijada.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por supuesto hay que dejar que caiga el telón en seguida del desenlace feliz, a fin de que no veamos lo que viene después; mientras que, en general, acaba la tragedia de tal suerte que ya no- puede ocurrir más, pues todos mueren.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El poeta épico o dramático no debe ignorar que él es el destino y que ha de ser despiadado como éste. Al mismo tiempo es el espejo de la humanidad, y debe presentar en escena caracteres malos y a veces infames, locos, necios, cortos de espíritu, de vez en cuando un personaje razonable o prudente o bueno, u honrado, y muy rara vez una naturaleza generosa, como para demostrar que es la más singular de las excepciones.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En todo Homero me parece que no hay un carácter verdaderamente generoso, aunque hay muchos buenos y honrados. En todo Shakespeare se encuentra a lo sumo uno o dos, y aun en su nobleza no tienen nada de sobrehumanos, son Cordelia y Coriola no. Sería difícil contar más, mientras que los otros se cruzan allí como una muchedumbre... En Minna de Barnheim, de Lessing, hay exceso de escrúpulo y de noble generosidad por todas partes. Con todos los héroes de Goethe combinados y reunidos difícilmente se formaría un carácter de una generosidad tan quimérica como el Marqués de Posa en el Don Carlos, de Schiller.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No hay hombre ni acción que no tenga su importancia. En todos y a través de todo se desenvuelve más o menos la idea de la humanidad. No hay circunstancia en la vida humana que sea indigna de reproducirse por medio de la pintura. Por eso es una in, justicia para con los admirables pintores de la escuela holandesa limitarse a elogiar su habilidad técnica. En lo demás se les mira desde la altura con desdén, porque casi siempre representan hechos de la vida común, y solo se concede importancia a los asuntos históricos o religiosos. Ante todo convendría recordar que el interés de un acto no tiene ninguna relación con su importancia externa, y que a veces hay gran diferencia entre las dos cosas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La importancia -exterior de un acto se mide por sus consecuencias para el mundo real y en el mundo real. Su importancia interior está en el profundo horizonte que nos abre acerca de la esencia misma de la humanidad, poniendo en plena luz ciemos aspectos de esta naturaleza inadvertidos a menudo, escogiendo ciertas circunstancias favorables en que se expresan y desarrollan sus particularidades. La importancia interna es la única que vale para el arte, y la importancia externa para la historia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una y otra son independientes en absoluto, y lo mismo pueden hallarse juntas que separadas. Un acto capital en la historia, considerado en si mismo, puede ser vulgarísimo, insignificante en grado sumo; y recíprocamente, una escena de la vida diaria, una es, cena doméstica, puede tener un gran interés, interés ideal, si pone en plena y brillante luz seres humanos, actos y deseos humanos hasta en los más ocultos repliegues.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sean las que fueren la importancia del fin perseguido y las consecuencias del acto, el rasgo de la naturaleza puede permanecer siendo el mismo: así, por ejemplo, nada importa que ministros inclinados encima de un mapa se disputen territorios y pueblos, o que labriegos riñan en una taberna por una partida de naipes o una suerte de datos; lo mismo que es indiferente jugar al ajedrez con peones de oro o con piezas de madera.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La música no expresa nunca el fenómeno, sino únicamente la esencia íntima, el en sí de todo fenómeno, en una palabra: la voluntad misma. Por eso no expresa tal alegría especial o definida, tales o cuales tristezas, tal dolor, tal espanto, tal arrebato, tal placer, tal sosiego de espíritu, sino la misma alegría, la tristeza, el dolor, el espanto, los arrebatos, el placer, el sosiego del alma. No expresa que la esencia abstracta y general, fuera de todo motivo y de toda circunstancia. Y sin embargo, sabemos comprenderla perfectamente en esta quinta esencia abstracta.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La invención de la melodía el descubrimiento de todos los más hondos secretos de la voluntad y de la sensibilidad humana, esto es obra del genio. La acción del genio es allí más visible que en cualquiera otra parte, más irreflexiva, más libre de intención consciente: es una verdadera inspiración. La idea, es decir, el conocimiento preconcebido de las cosas abstractas y positivas, es aquí absolutamente estéril, como en todas las artes. El compositor revela la esencia más intima del mundo y expresa la sabiduría más profunda en una lengua que su razón no comprende, lo mismo que una sonámbula da luminosas respuestas acerca de las cosas de que no tiene conocimiento ninguno cuando está despierta.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo que hay de íntimo e inexplicable en toda música, lo que nos da la visión rápida y pasajera de un paraíso a la vez familiar e inaccesible, que comprendemos y no obstarte no podríamos explicar, es que presta voz a las profundas y sordas agitaciones de nuestro ser, fuera de toda realidad, y por consiguiente sin sufrimiento.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así como hay en nosotros dos disposiciones esenciales del sentimiento, la alegría o a lo menos el contentamiento, y la aflicción o por lo menos la melancolía, así también la música tiene dos tonalidades generales correspondientes, mayor y menor, el sostenido y el bemol, y casi siempre está en la una o en la otra. Pero, en verdad, ¿ no es extraordinario que haya un signo para expresar el dolor, sin ser doloroso físicamente ni siquiera por convención, y sin embargo, tan expresivo que nadie puede equivocarse, el bemol? Por esto puede medirse hasta que profundidad penetra la música en la naturaleza íntima del hombre y de las cosas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En los pueblos del Norte, cuya vida está sujeta a duras condiciones, sobre todo en los rusos, domina el bemol hasta en la música de iglesia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El allegro en bemol es muy frecuente en la música francesa y muy característico. Es como si alguien se pusiera a bailar con unos zapatos que le hacen daño.&amp;nbs
